Con Víctor Gómez Merklen, comunicador, técnico electrónico y rugbier

“No conozco esa tediosa palabra llamada ‘aburrimiento’”

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Víctor Gómez Merklen, hombre de rugby.

Radicado desde hace algunos años en la región canaria de Rincón del Colorado (donde vive junto a su esposa Elizabeth y su hijo Felipe), este técnico electrónico de 47 años, nacido en Trinidad (Flores), se ha convertido en un destacado propulsor de la cultura y el deporte en la zona. Desde su condición de responsable o integrante de diversos proyectos artísticos (Radio Victoria Comunitaria, Semillas del Rincón, Casa del Vecino Carlos Peisino, etc.) o en su rol de referente de Canarios Rugby Club, Víctor Gómez parece no descansar.
HOY CANELONES entrevistó a Víctor, quien además, ocasionalmente, colabora con estas páginas, para conocer más sobre su proyecto de vida y su visión de canario por adopción.

¿Cómo y cuándo llegaste a la zona de Las Brujas y Rincón del Colorado?

Nuestra llegada al pago fue casual, no programada. Mi esposa tenía un campito en Flores que nos costaba mucho vender pues era trasmano, no valía nada en ese tiempo y sólo le daba pérdidas. Nosotros vivíamos en Pocitos, en Montevideo, donde yo tenía mi taller de electrónica y ella daba clases particulares de Matemáticas, Física y Química.
Un día, luego de meses de publicar que queríamos una permuta del campo por una casa en un balneario y no salía nada, cayó el dueño de la chacra de Rincón del Colorado y nos ofreció la misma más un poco de dinero y así fue cómo vine a ver de qué se trataba esta zona que yo desconocía totalmente. Hicimos negocio y al principio veníamos solo los fines de semana pero, poco a poco, nos daba pereza volver a Montevideo. Nuestro hijo estaba en edad escolar y justo el detonante fue que en la escuela de Pocitos convivía con chicos que bajaban de los apartamentos con un cúmulo de problemas por no ver a los padres en todo el día y estar en manos de empleadas, lo que los hacía muy violentos. Nos enteramos de las maravillas del Colegio de las Hermanas de Los Cerrillos, adonde acudían niños hasta de hogares humildes con igualdad y por supuesto con una crianza más sana, tal como la que tuvimos con mi señora cuando nacimos y crecimos en Trinidad, Flores.

Por tu trabajo constante por y para el pago, se percibe que sos un enamorado del lugar. ¿Qué es lo que más te cautiva?

Nos encantó la paz, la naturaleza, la gente de tradición trabajadora, digna y sacrificada de la zona. Nos recordó a nuestro pago de raíz pero con la facilidad de la cercanía de la capital y los servicios en la puerta. Un conjunto único e irrepetible. Nos llamó la atención el amor por cultivar las tradiciones de la gente, el folklore, la poesía, que hacen que todo el entorno de Los Cerrillos sea un lugar único. Nuestras veredas son los espinillos en flor, el fresco aroma de la carqueja y nuestros horizontes son un crisol de colores naturales, exentos de hormigueros de hormigón.

¿Cómo ha sido tu experiencia radial?
Yo empecé con la electrónica a los 11 años. Cuando mis padres se iban de paseo yo sacaba de debajo de la cama, donde los tenía escondidos, algunos circuitos que yo hacía y los enchufaba a 220v. Muchas veces, cuando mis padres volvían encontraban la casa sin luz (risas) por lo que mi madre optó por que aprendiera antes de que me electrocutara en su ausencia.
Fue así que me mandó a aprender en lugares que al principio no me querían aceptar por ser tan chico y pensar que iría a molestar, pero luego se daban cuenta de que tenía más pasión y atención que un mayor, por lo que allí comencé mi carrera que dura hasta hoy. Desde los 14 años soy radioaficionado y, como tal, tuve experiencias increíbles como comunicarme a los 22 años con la ex estación espacial MIR soviética, cosa que reflejaron diarios de la época. Luego fui directivo y tres veces electo presidente del Radio Club Uruguayo, la institución pionera que representa a los radioaficionados en el mundo. Allí pude cumplir mi sueño de fundar el primer Monumento a la Radioafición Mundial que ubicamos en la entrada a la ciudad de Paso de Los Toros. También representé al Uruguay en diversos congresos de telecomunicaciones, inclusive de la OEA.
Por todo ello, un día se nos ocurrió utilizar mi hobby de la radio y ponerlo al servicio de la zona, de las escuelas, las instituciones y de promover la cultura del folklore y la poesía, la que en el entorno de Los Cerrillos es un fenómeno increíble. Se estaban otorgando radios comunitarias de FM a mucha gente que transmitía y habían generado cierto derecho por estar al aire, y por ello construí a modo experimental un transmisor y comenzamos a hacer radio, fomentando la cultura, sin fines comerciales y totalmente comunitario. Se lograron grandes cosas como el hecho de unir a la gente, valorar las destrezas de cantores antes desconocidos, apoyar los beneficios a las escuelas, y crear un sentimiento por la tradición y el gauchesco que luego floreció en varias instituciones del pago. Se hicieron multitudinarias caravanas criollas uniendo zonas que antes tenían incomprensibles rivalidades, se apoyó a la policlínica rural en su sueño de construirse, etc. Afortunadamente, luego de varios años de gestión de los vecinos y luego de una pausa administrativa, se pudo gestionar oficialmente a través del MEC (Ministerio de Educación y Cultura) una frecuencia definitiva, por lo que en breve estará al aire Radio Victoria Las Brujas, CXC 214H en 90.7 Mhz desde el parque recreativo Cristo Rey en la Ruta 48 Km. 6.500.

15Victor2Hace algún tiempo, en HOY CANELONES apareció un texto tuyo en el que contabas cómo te vinculaste al rugby (ver edición del lunes 3 de febrero de 2014). Me gustaría que nos hablaras de tu experiencia en particular y de Canarios Rugby en general.

El rugby es un deporte único por lo inclusivo y por sus valores. Es el deporte de mayor crecimiento en Uruguay. A pesar de ser uno de los más viejos en nuestro país recién se está difundiendo. Yo empecé ya mayor, con 30 años, y me conmovió cómo me recibieron a pesar de mi edad y sobrepeso, valorándome, lo que otros deportes me hubieran discriminado. Viví satisfacciones increíbles en él, jugué en Primera en Montevideo hasta los 45 años de edad y hasta formé parte de una Selección nacional del interior jugando contra equipos extranjeros. Por lo que entendí que en este deporte no hay nada imposible y nunca es tarde. Todo ello me incentivó a querer darle a los jóvenes todo lo que yo no tuve en mi niñez y que no les pase como a mí, de no haber conocido esto antes, por lo que fundé un club en Canelones llamado ‘Los Canarios’, junto a algunos alumnos míos de la anterior experiencia ‘Los Chacareros’ de Las Piedras. Hace 17 años que recorro miles de kilómetros honorariamente en mi cachila sembrando y sembrando este deporte y lo hago con gran placer.

Hablame de tu viaje a Sudáfrica…
Un día vendí una casita que tenía en Montevideo y aproveché a hacer el viaje de mis sueños: ir en el mismo vuelo con la Selección uruguaya de Rugby ‘Los Teros’ y la Selección Argentina ‘Los Pumas’, que iban a un Mundial Seven A Side en Sudáfrica. Además de hacer amistad con los jugadores de ambas selecciones y participar de sus entrenamientos allá, contacté previamente al Instituto de las Ciencias del Deporte, que me permitió gratuitamente acudir a una academia de allá a especializarme en algunos temas y a vivir el sueño de entrenar con un club sudafricano, el Hamilton Sea Point, el más viejo de allá. Viví un sinnúmero de emociones, como el hecho de respirar los recientes acontecimientos que reflejó la película ‘Invictus’ ya que lo de Mandela fue en 1995 y yo fui en 1999. Visité el Museo del Rugby, que exhibía esas historias.

He podido que ver que sos un gran cultor de Santiago Chalar… ¿cuándo surgió?

Tuve el placer de verlo actuar en vivo de joven y el fue a la escuela rural de Juan José Castro, donde mis padres eran maestros, junto a su hijo, y quedé impactado al ver cómo se recorría el Uruguay ayudando escuelas de su propio bolsillo. Tenía una generosidad como pocos, pero lo que más me fascinó es que él nunca necesitó del aplauso fácil que tuvieron otros subidos al carro de la protesta política. Él cantaba a cosas que unían a los uruguayos, no dividía; jamás necesitó de esa bajeza. Otros, con voces que ni se le acercaban, triunfaban solo con letras populistas y buscando solo divisiones partidarias y la historia demostró que muchos de los que criticaban a los de ‘riñón cubierto’, a la hora de actuar los precios de sus entradas eran sólo aptos para esos que envidiosamente denostaban. Y los pobres que escuchen desde afuera: toda una farsa.

¿Cómo conviven el padre de familia, el técnico en electrónica, el comunicador y el rugbier?

Tengo varias actividades más (risas): soy productor rural, tengo un criadero de cabras, hago bonsáis, participo en un Club de Poetas y Músicos que lidera La Cerrillera llamado Semillas del Rincón, etc. En primer lugar tengo lo más importante: el apoyo en todo de mi mujer y familia y, en segundo lugar, todas esas actividades son las cosas que me hacen feliz. No conozco, gracias a ello, esa tediosa palabra llamada “aburrimiento”.

Martín Bentancor