Militantes frenteamplistas eligieron recientemente a cuatro candidatos a presidir la Mesa Departamental de Canelones del Frente Amplio (FA): Susana Muñiz, Oscar Amigo, Amalia Fiermari y Mónica Bueno.
El candidato Oscar Amigo cree que el diálogo con las organizaciones sociales, el movimiento feminista y la juventud son fundamentales en la etapa actual del Frente Amplio. Opina, además, que la lucha por el sí en el referéndum sobre los ciento treinta y cinco artículos de la Ley de Urgente Consideración (LUC) es uno de los desafíos más importantes que enfrenta la fuerza política y la sociedad toda.
Oscar Amigo conversó con HOY CANELONES sobre el reciente plenario departamental y los desafíos del FA en el departamento, entre otros temas.
¿Cómo evalúa la instancia del plenario y qué implica para usted haber sido ratificado como candidato?
Para mí es un honor. Tenemos el sentido de ser pares de nuestros compañeros y compañeras militantes a lo largo de todo Canelones, que se reunieron en un ámbito como el plenario departamental. Nos sentimos plenamente identificados con esa condición de militante político. Vinimos a aportar al Frente Amplio de Canelones, planteando que íbamos a estar si nuestro nombre servía para generar una iniciativa amplia y representativa de los sentires del Frente. Entendemos que el FA necesita conservar la representatividad y amplitud, y hacer síntesis de eso.
La campaña hacia la presidencia del FA a nivel nacional va a estar centrada en el la consulta popular sobre la LUC. ¿Pasará lo mismo en el ámbito departamental?
De los desafíos inmediatos que tenemos como sociedad y Frente Amplio, nos parece fundamental lo que va a pasar en marzo o abril (meses tentativos para la realización referéndum). La conformación del referéndum es un desafío para nosotros. Vamos a tratar de generar ámbitos de trabajo en conjunto, mirando siempre el esquema que tenemos que formular hacia marzo o abril, porque nos parece muy importante pararnos en la cancha para entablar ese desafío.
La Intendencia de Canelones hoy se encuentra bajo una administración frenteamplista. ¿Hay coincidencia entre las agendas de la Comuna y la Mesa Departamental o los temas a tratar deben ser diferentes?
Creo que hay roles diferentes. La organización política Frente Amplio está cumpliendo cincuenta años y da una imagen de un proceso político que hemos atravesado en las distintas etapas, desde la conformación de la fuerza política, la dictadura, aquellos años del 80 y 90, la crisis del 2002 y los quince años del Gobierno frenteamplista hasta lo que estamos viviendo ahora, con el retroceso de un Gobierno neoliberal encabezado por Lacalle Pou; todas son etapas que hacen a la construcción de la sociedad y a la propia herramienta política. La fuerza política excede, entonces, al Gobierno. Generamos un programa que dimos a conocer en las elecciones departamentales del año 2020; la sociedad eligió una vez más al Frente Amplio y al programa frenteamplista en Canelones. El rol de la fuerza política es acompañar ese proceso pero también dar un marco de trabajo, estudio y reflexión desde el punto de vista estratégico. La fuerza política tiene que estar pensando más allá de los cinco años, en un sentido más estratégico, que quizá no lo hicimos demasiado o lo dejamos de hacer, pero es una de las señales que tenemos que dar. Debemos volver a pensar la sociedad en la que vivimos y volver a proyectar de aquí a veinte años. Hay distintos problemas de la sociedad canaria que tenemos que analizar.

