Escribe: Paloma Vanoli Imperiale(*)
Se le llama enfermedades no transmisibles a aquellas patologías que no son contagiosas a través de un agente infeccioso, como por ejemplo un virus, sino que son el resultado de factores genéticos, ambientales y culturales.
Las Enfermedades No Transmisibles (ENT) son el principal problema de salud pública actual en Uruguay, por ser causa de incapacidad, gasto asistencial y muerte. Las principales ENT causadas por una inadecuada alimentación son las enfermedades cardiovasculares, cáncer, diabetes e hipertensión. Esta inadecuada alimentación es en parte consecuencia de un alto consumo de alimentos procesados y ultraprocesados, así como de un insuficiente consumo de fibra, vitaminas, minerales y grasas de buena calidad.
Pese a que estas enfermedades no son contagiosas a través de un agente infeccioso, sí podríamos considerarlas transmisibles cuando pensamos que son consecuencia de factores genéticos, ambientales y culturales que se transmiten de generación en generación. Su nombre, por lo tanto, lejos está de implicar que no podamos hacer nada para evitar su propagación.
La inadecuada alimentación es un claro ejemplo de esto. Los hábitos alimenticios son aprendidos a temprana edad en el hogar y suelen mantenerse durante toda la vida. Si una persona tiene como hábito el consumo de alimentos perjudiciales para la salud, además de mantener una vida mayormente sedentaria, a su edad adulta tendrá mayor probabilidad de presentar alguna de las más comunes comorbilidades: enfermedades cardiovasculares, cáncer, hipertensión o diabetes.
Es importante tener claro que no es una lotería genética qué comorbilidad nos pueda tocar en la edad adulta y, por lo tanto, nuestra calidad de vida futura. Depende fuertemente de nuestros hábitos diarios, de nuestra forma de alimentarnos y de nuestras estrategias de cuidado.
(*) – Licenciada en Nutrición, estudiante de la especialización Nutrición en Enfermedades Crónicas No Transmisibles de la UdelaR.

