El pasado martes se conmemoró el Día Mundial del Peatón. Ruben Machín, vecino de Canelones y promotor de temas referidos a la seguridad vial, conversó con HOY CANELONES sobre algunos puntos a atender para convivir mejor en la vía pública.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) eligió el 17 de agosto para conmemorar el Día Mundial del Peatón porque ese día, pero a fines del siglo diecinueve, ocurrió el primer siniestro de tránsito fatal registrado en la historia. “Es una fecha muy importante a nivel internacional porque recuerda a la primera víctima de un siniestro de tránsito”, expresó Machín
El conductor que manejaba el coche que provocó el primer siniestro iba a unos quince kilómetros por hora. La velocidad era baja si la vemos con los ojos del siglo veintiuno, pero hoy los riesgos son más elevados y el trabajo para reducirlos resulta más complejo. El vecino señaló que la alta velocidad de los vehículos, las distracciones, el uso de la tecnología y el poco espacio de circulación para los peatones son algunos de los factores que pueden provocar siniestros de tránsito.
Bajar un cambio
Ruben Machín integra la Red Nacional de Víctimas de Sinestros de Tránsito y ha desarrollado varios proyectos relacionados con el tema, tanto en la capital canaria como en otros lugares. Para el promotor resulta necesario reducir la velocidad de los automóviles en las ciudades y empoderar al peatón. “También debemos hablar de la inclusión en el tránsito, porque siempre hablamos del peatón en términos generales, pero qué pasa con las personas con discapacidad y los adultos mayores, cómo interpretan los niños el tránsito”, se preguntó.
Para el vecino también es imprescindible que la ciudad tenga una infraestructura adecuada para prevenir riesgos, con rampas en las veredas y losa podotáctil para las personas ciegas, entre otras implementaciones. “En el tránsito, no todos interpretamos las mismas normas de la misma manera. La persona ciega se puede guiar por la parte sonora y por su bastón. La persona con autismo se maneja con otra visualización de imágenes, que le identifican cuándo cruzar y cuándo parar”, ilustró.
Entre todos
Machín agregó que el conductor debe tener empatía y respetar, por ejemplo, los tiempos que a un adulto mayor le lleva cruzar la calle. Llamó, además, a poner énfasis en la educación vial para evitar riesgos. “Tener una ciudad que contemple esas características haría las cosas más fáciles”, acotó.
Es imprescindible, además, que el conductor no estacione el vehículo frente a una rampa por comodidad o porque nadie lo multe. “Esa falta de empatía perjudica a la persona que sí o sí necesita pasar por esa rampa. No solo la persona en silla de ruedas, también el adulto mayor, la mamá que va con el coche, los niños”, señaló el promotor.
Los peatones también tienen su cuota parte en la reducción de la siniestralidad. No utilizar elementos como auriculares o celulares al momento de cruzar la calle es un factor más que importante, según el vecino. “Hoy vemos muchos siniestros. La gente cruza y no mira ningún lado. Eso puede llevar a siniestros fatales”, manifestó.
Retomar el trabajo
Entre otras tareas, Ruben Machín ha brindado charlas en escuelas sobre seguridad vial y normas de tránsito. La iniciativa se desarrollaba con éxito en varios centros educativos hasta que llegó la pandemia del coronavirus. Ahora, con una situación sanitaria bastante controlada, se está trabajando para volver a realizar charlas y recorridas en las escuelas a mediano plazo. También se coordinaron acciones junto al Municipio de Canelones en proyectos sobre educación y movilidad vial.

