El secretario de la Junta Nacional de Drogas habló de la propuesta de compartir datos de usuarios de cannabis incluida en la Rendición de Cuentas, el trabajo del organismo y la posibilidad de avanzar hacia un mundo menos prohibicionista respecto al uso de drogas.
Desde la Junta Nacional de Drogas estaban trabajando con el Ministerio del Interior (MI) para compartir información del Instituto de Regulación y Control del Cannabis (IRCCA) sin revelar la identidad de los usuarios, hasta que se toparon con el artículo de la Rendición de Cuentas que propone entregarle información personal de usuarios y clubes autocultivadores de marihuana a la cartera del Interior.
La primera reacción del secretario del organismo, Daniel Radío, fue criticar el proyecto, con el argumento de que es ilegal compartir los datos personales de los usuarios. Radío, médico de profesión y exdiputado electo por Canelones por el Partido Independiente, cree que el artículo de la Rendición de Cuentas es una “espina irritativa” en el diálogo que el MI mantenía con la Junta Nacional de Drogas para avanzar hacia el hecho de compartir de información.
El jerarca cree que la idea de ingresar un artículo de este tipo en la rendición vino desde el Ministerio del Interior, no del titular de la cartera, Luis Albero Heber, sino de algún mando subordinando. “Lo he consultado con mis superiores de escala jerárquica dentro de Presidencia y no asumen responsabilidad por este artículo, por lo que está claro que el artículo surgió del Ministerio del Interior. Como no está en la racionalidad de lo que hemos conversado con el doctor Alberto Heber, probablemente haya surgido de funcionarios subordinados del Ministerio del Interior”, le dijo Radío a HOY CANELONES.
Usted ha sido crítico con el artículo de la Rendición de Cuentas referido a compartir datos del IRCCA con el Ministerio del Interior. ¿Por qué?
(Compartir datos) es un planteo de larga data del Ministerio del Interior. Habíamos hecho una consulta a la Unidad Reguladora y de Control de Datos de Presidencia de la República para tener certezas respecto a qué estábamos habilitados a hacer por ley. La respuesta fue que los datos personales de los usuarios de cannabis están protegidos por la ley, eso no quiere decir que no se puedan dar otros datos, siempre y cuando no revelen la identidad de los usuarios. En el caso de los autocultivadores, es claro que si revelamos el domicilio de estos es como si reveláramos la identidad, porque en una casa no viven doscientas personas.
No estamos cerrados a que se proporcione información, pero estamos buscando los canales para hacerlo dentro de los carriles legales. En ese contexto estábamos trabajando con el ministro del Interior. Estábamos llegando a acuerdos interesantes y de repente apareció este artículo, que no está en la lógica de lo que estábamos conversando con Heber. Lo libero a él de la responsabilidad de este artículo, porque claramente estábamos transitando vías de diálogo y acuerdo, y en ese camino íbamos. Ese artículo funciona como una espina irritativa, pero creo que vamos a encontrar los canales de diálogo rápidamente.
El ministro Heber fue bastante crítico con las declaraciones que usted hizo. Dijo que no se podía desconfiar en el MI…
Yo no desconfío del Ministerio, solamente no me gusta el artículo. Pero creo que tenemos un muy buen ministro del Interior.
¿El descontento con el artículo es una opinión personal o hay consenso dentro de la Junta Nacional de Drogas?
En realidad, el artículo no procede de Presidencia. Lo he consultado con mis superiores de escala jerárquica dentro de Presidencia y no asumen responsabilidad por este artículo, por lo que está claro que el artículo surgió del Ministerio del Interior. Como no está en la racionalidad de lo que hemos conversado con el doctor Alberto Heber, probablemente haya surgido de funcionarios subordinados del Ministerio del Interior.
¿Cómo se desarrolla el trabajo en la Junta Nacional de Drogas en líneas generales? ¿Cuáles son los temas más importantes en agenda?
El 26 de junio fue el Día Internacional de la Lucha contra el Uso Indebido y el Tráfico Ilícito de Drogas. El día previo realizamos una reunión de la Junta Nacional de Drogas en la que procedimos a firmar la estrategia nacional de drogas para el quinquenio. La estrategia reivindica el rol de la Junta Nacional de Drogas como rector de las políticas de drogas y prestador de algunos servicios. Tenemos que avanzar en la perspectiva de un mundo nuevo en la racionalidad del relacionamiento con las drogas.
¿Cuáles son los principales aspectos de ese “mundo nuevo”?
Lo que hay hoy en el mundo con respecto al tema drogas es un gran debate que enfrenta dos concepciones: la que lideran China, Rusia y los países árabes, donde hay una pretensión de mantener la prédica prohibicionista, y la del mundo occidental, con toda Europa y algunos países de América Latina, una política tendiente a combatir el paradigma prohibicionista. El ser humano ha usado drogas durante muchos milenios. El último siglo se empezó un experimento en el mundo que fue el de prohibir. Si bien esa convivencia y uso de drogas pudo haber tenido problemas en otra época, nunca tuvimos tantos daños, muertes y problemas de seguridad pública en torno al tema de las drogas como en el último siglo.
¿Avanzar hacia más libertades implica la legalización de otras drogas además de la marihuana?
Otras sustancias, hasta por el modo de producción que tienen, sería imposible que un país se las planteara aisladamente. Lo que hay que hacer es discutir esto en el contexto internacional y visualizar cuáles son las mejores maneras de combatir el narcotráfico. Pero hasta donde yo alcanzo a ver, no hay manera de legalizar otra droga en Uruguay.
Fernando Guerrero

