Con Mónica Navarro, previo a la presentación de ‘Corriente continua’ el sábado en Canelones

Foto: COOLTIVARTE / Andrea Silvera Fotografía

El próximo sábado 26, a las 20 hrs., en el Complejo Cultural Politeama-Teatro Atahualpa del Cioppo, de la ciudad de Canelones, la cantautora Mónica Navarro presenta ‘Corriente continua’, espectáculo que forma parte del ciclo Politeama 100.0.

Vía streaming se podrá seguir el concierto de la artista, a través de la cuenta de Youtube MonicaNavarroTV, así como por la de la Intendencia. El show será de acceso libre. Según expresó la artista, en diálogo con HOY CANELONES, llega al show del sábado con las expectativas e incertidumbres que genera esta nueva forma de decir ‘Presente’ en los escenarios para los músicos. Navarro habló de sus vivencias durante lo que va de la pandemia, así como también de los impactos que la misma ha tenido en la escena musical uruguaya.

¿Qué vas a estar presentando en el show del sábado?
Estaremos compartiendo canciones de mi último disco, ‘Maldigo’, canciones nuevas y en el espectáculo tendremos otro tipo de relato que no sea el de la banda, de nosotros tocando frente a la platea. Hemos metido mucha cabeza y mucho corazón para este próximo sábado.

¿Qué sensaciones genera un toque virtual, sin público y demás?
No te puedo decir qué me va a pasar porque nunca lo viví. Es una experiencia nueva para mí el streaming. Se me ocurre que, como estoy acostumbrada al código radial, y en la radio no hay devolución, estoy con mi compañero y lo único que vemos es al operador, estoy acostumbrada a no tener retorno de otras personas. Lo que mueve pila es el intuir quién está del otro lado, quién te parece que puede estar acompañando. Va a ser una sensación muy extraña y no te puedo compartir cómo será, porque realmente va a ser nuevo para mí y para el equipo de laburo. Estamos todo el tiempo desarmando las formas de pensar porque siempre pensamos en una sala, un teatro, en la frontalidad del escenario hacia el público. Acá el viaje va a ser distinto… Quizás después del 26 volvemos a charlar y te cuento.

¿Cómo ha sido tu actividad musical durante la pandemia?
Mi actividad fue prácticamente nula. Lo único que llegué a hacer por octubre, que parecía que iba a empezar a abrir todo, fue un concierto en la Sala del Carnaval, en Montevideo. Hace ocho meses, casi nueve, casi una gestación, que no tocábamos. Durante la pandemia, como te debe haber pasado a vos como periodista, como persona de la comunicación, pasamos todos por distintos estados. Estuve deprimida, después dije: “No, hay que meterle para adelante”; después me dije “No me merezco nada”; después “Me merezco todo”… pero pensé que soy una paparula, nada de lo que pensé sirve porque hay que construir nuevas formas de avanzar y de pensarnos. Cuando te digo esto no es que haya llegado a ninguna respuesta… Lo importante durante esta pandemia fue comprender profundamente, más allá de lo intelectualizado, comprender afectivamente, que realmente estamos todos intercomunicados, que no existen les productores sin les músiques y si no existen los escenarios o los teatros, no está la gente que nos transporta o los compañeros de iluminación y sonido. Pudimos empujar con mucha más intensidad, que fue empujada por la necesidad. Pudimos vernos en forma mucho más cercana y en real estado de interdependencia.

¿Ha habido muchas dificultades por esta realidad? ¿Se pudo adaptar la música uruguaya?
Por supuesto que hubo muchas dificultades, muchísimas. En mi caso particular, soy una mujer que vivo del privilegio de tener mi casa, un trabajo fuera de la música que me permite tener un trabajo fuera de la música. Trabajo hace cinco años en las radios públicas, tengo un programa todos los días entre las cuatro y las cinco de la tarde, entonces me permitió transitar este momento con cierta estabilidad económica, si es que transitar los momentos complejos es tener dinero para atravesarlos. Obviamente que no es para nada menor, al contrario, es enorme y quedaron muy expuesta las carencias que tienen diversos trabajos. En el caso particular de la música, también quedó muy expuesto el trabajo de las mujeres y las disidencias dentro de la música. Pudimos estar durante todos estos meses con mis compañeras y compañeres en mucho diálogo, viendo, analizando la situación, pensando qué nos hace falta. También atendiendo situaciones puntuales de muchísima urgencia, de verdad, de toda índole, no solamente vinculada a la carencia de trabajo en la música, sino también a las violencias intrafamiliares que nos mostraron estar veinticuatro horas dentro de tu casa.

¿Cómo ve a la música nacional más allá de la pandemia?
Sabés que sería un lindo nombre para un cuento o un libro, ‘Más allá de la pandemia’. Ojalá tuviésemos una bola de cristal que nos calme un poco las ansiedades de necesitar ver hacia adelante. Hasta este momento, muchos compañeros, compañeras, compañeres directamente tuvieron que cambiar de trabajo, para cubrir su subsistencias. Todas estas pequeñas cadenas de amor que se fueron rompiendo en estos meses, todos los silencios de estar dentro de nuestras casas, los mundos que se hicieron mucho más introspectivos, creo que iremos viendo en medida que vayamos volviendo a vincularnos más en cercanía, qué pasa y qué pasó. En qué va a sedimentar todo esto, si es que vamos a avanzar y salir todos juntos de esto, si seremos capaces de transgredir la falta como elemento que empuja a la unión y podemos ver lo que tenemos para seguir potenciando las redes. Creo que lo iremos descubriendo juntos, en la medida que caminemos este camino.
Martín Romego