En estos últimos días, la Iglesia Catedral Nuestra Señora de Guadalupe, de la ciudad de Canelones, ha vuelto a tener en funcionamiento el órgano que allí funciona desde principios del siglo pasado.
Según le dijo el cura párroco Luis Eduardo Ríos a HOY CANELONES, el instrumento es único en el mundo y ya hay un joven músico que hará uso de él. La noticia se originó en el año 2019, cuando el órgano tuvo un problema en una de sus piezas, que provocó un recalentamiento en el motor y terminó en un principio de incendio. Luego, al tratarse de piezas tan antiguas, se dificultó la búsqueda de algún repuesto, y aunque se encontró alguien para reparar los daños, la Catedral sufrió el robo del motor, por lo que no pudo realizarse la reparación.
“Hace poco apareció una persona que ha querido mantenerse en el anonimato, que donó los dineros necesarios para comprar un motor nuevo”, contó Ríos, que aseguró que, luego de hacer los arreglos necesarios, el órgano ya se encuentra en funcionamiento.
Con mucha historia
El cura adelantó que el instrumento estará sonando en las celebraciones que se vienen en el mes de abril, como Semana Santa y el cambio de obispo. Añadió que se esperará la evolución de la situación sanitaria en nuestro país para organizar algún concierto sobre fin de año.
Ríos dijo que el órgano, aparte de ser “una tradición” en Canelones, presente en misas, casamientos y otro tipo de eventos, “es una pieza única en el mundo” desde hace más de setenta años. “No es el órgano más importante, pero fueron hechos catorce iguales en Italia, de los cuales uno está acá, el otro estaba en Florencia y los otros cerca de Génova”, contó el párroco. En la Primera Guerra Mundial, se perdieron los doce órganos de Génova, que “fueron destrozados para hacer balas”, mientras que el decimotercero fue desarmado para salvarlo en la Segunda Guerra Mundial, pero la mitad fue destruida igualmente y quedó una parte original, pero el resto es nuevo. Todo esto hace que si algún organista pretende tocar el instrumento con partes originales, deba venir a Uruguay, lo que ha permitido contar con la presencia de grandes maestros de órgano por esta razón.

