Con José Carlos Mahía: Plenario del FA, autocrítica y LUC

El Frente Amplio (FA) comenzó a transitar un proceso de autocrítica. La primera instancia evaluatoria se dio el pasado sábado, en un plenario nacional donde además se definió el apoyo al referéndum contra la Ley de Urgente Consideración (LUC).

En el plenario se habló sobre la importancia de mirar al interior del país, las políticas de los últimos cinco años de Gobierno de izquierda y la elección de la fórmula presidencial de 2019, entre otros temas. La actividad tuvo a la mayoría de los dirigentes de peso del FA, aunque faltó el último candidato a presidente, Daniel Martínez.
El plenario resolvió entablar un diálogo con la Intersocial y adoptar una resolución el próximo viernes 23 de octubre sobre los procedimientos a utilizar para convocar al referéndum y los artículos que la derogación de la LUC promoverá. La moción no contó con el apoyo de Asamblea Uruguay, Fuerza Renovadora, la Vertiente Artiguista y el Partido Demócrata Cristiano.
El senador José Carlos Mahía, referente de Asamblea Uruguay, conversó con HOY CANELONES sobre el proceso de autocrítica del FA y el apoyo de la fuerza política al referéndum contra la LUC.

¿Cómo evalúa el proceso de autocrítica que está empezando a realizar su fuerza política?
Lo valoro de forma muy positiva. Creo que el Frente Amplio demuestra que es un partido que cumple con los compromisos que asume públicamente. En 2004, cuando la derecha perdió las elecciones en Uruguay y llevó al país a la más honda crisis de su historia, no hubo quién reclamara autocrítica, y no la hicieron. El Frente Amplio deja a un país en muy buen estado, pero sabemos que tuvimos errores importantes y empezamos la discusión. La crítica no va a ser con la cabeza de buscar responsables específicos ni autoflagelarnos; será rigurosa y honesta, para poder superarnos y aprender de los errores.

¿Cuáles cree que fueron los errores más importantes?
Fue un acumulado de cosas. Hay factores externos, cambios desde el punto de vista político en la región: pensábamos que la ola de derechización en América Latina nos iba a afectar y así lo hizo.
Los cambios desfavorables en la economía y los temas de seguridad también generaron un impacto negativo en la decisión de los electores progresistas, y también el no lograr poner en la escena pública los temas de gestión más importantes que se hicieron. A eso hay que agregarle errores de diseño y aplicación de campaña, de no tener a la fuerza política en su mejor momento y algunos errores puntuales, entre ellos el de cómo se resolvió la fórmula presidencial, donde parecíamos un partido de improvisados.
También es claro que para ganarle al Frente se juntaron cinco partidos políticos, y en la segunda vuelta estuvimos a 19.000 votos de ganar.

¿Lo realizado por el FA como gobierno en el último quinquenio también influyó en la baja de la votación?
Creo que siempre es posible mejorar. Pero desde el punto de vista político se verá, ya se está viendo, la diferencia entre un Gobierno que prioriza los sectores más vulnerables del desarrollo con equidad y otro que lo único que hace es apostar a la reducción del peso del Estado.
Además, (los integrantes de la coalición multicolor) prometieron un cambio sustancial en seguridad, una mejora en los primeros pasos y una “vuelta al respeto de la autoridad”. Nada de eso ha pasado.

El alejamiento de FA del interior del país estuvo sobre la mesa en la primera instancia de autocrítica…
Hay que hacer un esfuerzo grande en el interior. Las obras en la Ruta 30 y en Rivera, por ejemplo, no se vieron reflejadas ni cerca en las votaciones. La gente entendió otras cosas, hay que respetar eso y trabajar para cambiarlo.

En Canelones se dio un resultado distinto que en otros departamentos del interior. ¿Cuál fue el diferencial?
Tenemos un Frente Amplio muy desarrollado en Canelones. Hay una diferencia muy grande entre los liderazgos nuestros y los de los partidos tradicionales, empezando por el candidato. Yamandú (Orsi) tiene mucho peso y mucha perspectiva. En segundo aspecto, la coalición en Canelones se presentó separada.

Asamblea Uruguay no apoyó la resolución respecto al referéndum contra la LUC aprobada en el plenario ¿Por qué?
Estamos de acuerdo en lo que refiere a la caracterización de un Gobierno conservador, de tinte neoliberal y herrero-ruralista, que busca achicar al Estado y es antibatllista y antifrenteamplista. Pero creemos que hay que ser más cuidadoso con el uso de las herramientas. Todo indica que la agenda de la derecha viene más complicada aún y hay que tener cuidado porque mañana pueden venir iniciativas aún peores.

Daniel Martínez no concurrió al plenario. ¿Cómo califica ese gesto?
Daniel está de viaje personal, por eso no fue. Está en el exterior, fue a ver a su familia. No es algo grave, estaba viajando.
Fernando Guerrero