Con los integrantes de la olla de la Calle Ancha, iniciativa solidaria que está en pie desde marzo

Archivo HOY CANELONES

La olla popular de la Calle Ancha es uno de los pocos emprendimientos solidarios de la ciudad de Canelones que continúa en pie desde el comienzo de la emergencia sanitaria. Es llevada adelante por jóvenes y recibe a vecinos de varios barrios de la ciudad.

En la zona de la Calle Ancha y Martínez Monegal, un grupo de vecinos se junta cada fin de semana a preparar comida para cientos de personas. Las buenas relaciones entre los integrantes de la olla -muchos de ellos no se conocían entre sí antes de la pandemia y ahora comparten un vínculo de amistad- hacen que la propuesta perdure en el tiempo.
Emiliano Pose, uno de los fundadores de la olla, y Jorge Martínez y Gerónimo Bonino, integrantes del equipo, conversaron con HOY CANELONES sobre la iniciativa.

Ayuda contagiosa
Quienes fundaron la olla fueron los propietarios del Almacén Tomi, María Noel y Emiliano, una joven pareja de la Calle Ancha que decidió dar una mano ante la situación económica adversa provocada por el coronavirus. Los jóvenes comenzaron regalando pan a quienes lo necesitaban y preparando ollas populares con la ayuda de gente del barrio. “La olla fue formada por los gurises del almacén y algún vecino. Después nos empezamos a sumar otras personas que no éramos del barrio, por la Brigada Solidaria y demás”, contó Martínez.
Hoy la olla entrega unas 500 viandas por fin de semana; 250 los sábados y otras 250 los domingos, aproximadamente. Pose indicó que la cifra depende, entre otras cosas, de la época del mes, y que se acercan vecinos de varias partes de la ciudad a recibir los alimentos. El interesado en colaborar con la causa puede comunicarse al número 099106466. Desde el colectivo se informó que todo insumo que sirva para una comida de olla es bienvenido.

Dar batalla
Consultados por cuál era la fortaleza que mantenía a la olla en pie durante tantos meses, los vecinos destacaron que el grupo humano y la concientización por la causa son parte de los motivos. “Vimos que esto era necesario y eso nos llevó a estar unidos y seguir luchando”, indicó Bonino. “No nos conocíamos de antes. Ahora también compartimos espacios fuera de la olla”, acotó Martínez.
Los integrantes del emprendimiento se preguntan todos los fines de semana hasta cuándo seguir, pero todavía no tienen la respuesta a esa pregunta. “Entendemos que hay ciclos que se van a dar de una manera y que hay que respetar eso, pero también tenemos presente que dentro de unos meses esto quizá tenga que seguir, o el año que viene también. El grupo debe de estar de la forma más fuerte para dar esa batalla si se tiene que dar”, indicó Bonino.