Unidad Popular (UP) tuvo poco apoyo electoral en las elecciones nacionales del año pasado, pero apuesta a tener más presencia en los comicios departamentales.
La fuerza política de izquierda se ubica muy lejos del Frente Amplio y pone sobre la mesa temas no muy nombrados en la campaña electoral, como la creación de un abasto, una línea de ómnibus que garantice el transporte en todo el departamento y un modelo de producción rural alejado de los transgénicos.
El candidato a intendente de Canelones por la UP, Milton Franco, visitó la sede de la Asociación de Empleados y Obreros (ADEOM) Canelones el pasado martes, en el marco de una serie de charlas que el sindicato viene manteniendo con los postulantes al Gobierno de Canelones. Luego de la reunión, Franco se tomó unos minutos para hablar con HOY CANELONES sobre las propuestas de campaña, lo revelado por la crisis sanitaria y las alternativas para impulsar el agro, entre otros temas.
¿Cuáles fueron los objetivos del encuentro con el sindicato de los trabajadores de la Intendencia?
Nuestro interés fue recabar información sobre la actividad del movimiento sindical y plantearles nuestro proyecto. No es un proyecto alternativo sino totalmente diferente a lo que se ha venido gestando a lo largo y ancho del departamento en los últimos tiempos. Nuestro departamento es extremadamente grande, tiene 127 centros poblados, 40 ciudades importantes, miles de kilómetros de caminería y alcantarillado cordón cuenta y cientos de toneladas de residuos domiciliarios. Frente a esa realidad, decimos que la Intendencia no es sustentable económicamente; solamente se financia con contribución inmobiliaria, patente de rodados, alguna libreta de chofer y algún empadronamiento de autos.
Creemos que hay que ir a la fuente alternativa de recursos no tributarios y bajar la carga fiscal sobre la gente. El Estado tiene la obligación y el deber de participar activamente en la vida comercial e industrial, como forma de obtener recursos y como contralor del capital privado. En ese sentido, planteamos la vuelta del abasto municipal, que hasta la década del sesenta cubría el 80% de la operativa municipal y era una fuente de ingresos tremenda.
La UP también cuenta con una propuesta para el transporte departamental…
Las líneas de concesión de servicios de pasajeros son municipales, (el Estado) las otorga en concesión. Pero tenemos un enorme problema de comunicación en el departamento, porque las empresas privadas brindan las líneas que son rentables cuando la Intendencia debería otorgar líneas rentables y no rentables, subsidiando las que no dan ganancias con las que son altamente rentables. Y ese proyecto sería de reconversión rápida: compramos la flota y generamos más fuentes de trabajo; salimos de mañana a recorrer y en la tarde tenemos la plata.
Hace unos minutos hablaba del abasto de alimentos… ¿cuáles son las ideas para el agro?
Tenemos un departamento productor de alimentos. Minifundista, de producción frutícola, hortícola, vitícola y lechero. Hace cuarenta años se plantaba en el 85% del suelo pero hoy solo se planta el 12%. Y se ha generado un fenómeno de desprotección del pequeño y mediano productor, porque nadie controla lo que entra y compite con la producción nacional. Cuando el productor deja de producir, se pierden saberes productivos, porque saber producir algo no se aprende de un día para el otro, viene de generación en generación. Recuperar eso implica que definamos con claridad que el suelo no pueda usarse de cualquier forma. Hay que volver a las técnicas de producción elaboradas hace muchos años, no ir a producciones transgénicas.
Planificar el agro también implica definir cuánto vamos a producir por rubro para el mercado interno, cuánto vamos a industrializar y cuál va a ser la venta directa de cada producción. Para que todo esto sea atractivo, hay que poner precios de referencias, para que el productor sepa cuánto va a ganar antes de plantar.
¿Temas como la soberanía alimentaria o los abastos municipales pueden ayudar a paliar la crisis económica actual?
Frente a una pandemia como ésta quedaron al descubierto los índices de desocupación que hay en nuestro país y la falta de que la gente se sustente con su propia fuerza. Entonces tenemos que dar el derecho a la vivienda, salud y trabajo. El Estado tiene que garantizarle trabajo a todo el mundo. Hay que cambiar el sistema, porque el sistema capitalista necesita generar grandes bolsones de pobreza. ¿Cómo los mantiene? Dándole alguna dádiva, acostumbrándolos al deshago de no trabajar y de recibir las cosas por la fácil.

