Con Marta Silveira, responsable de la Unidad de Bienestar Animal de la Intendencia de Canelones

La nueva responsable de la Unidad de Bienestar Animal de la Intendencia de Canelones, Marta Silveira, asumió el cargo en la recta final del quinquenio de Gobierno departamental.

En las últimas semanas sucedieron varios casos referidos a la tenencia responsable de animales en el departamento de Canelones. El más impactante, tal como informáramos en nuestra edición del pasado sábado, ocurrió en Neptunia e implica denuncias por zoofilia y maltrato extremo. Existen, además, problemas estructurales como los siniestros provocados por caballos sueltos en las rutas y temas más cotidianos como las peleas entre perros.
Por otro lado, la Concentración UBA Canelones, integrada por varios colectivos del departamento, criticó recientemente, en una carta pública, que la Unidad de Bienestar Animal no funciona correctamente y remarcó como urgente a las inspecciones por maltrato y las castraciones masivas.
Marta Silveira conversó con HOY CANELONES sobre los objetivos de la Unidad y las problemáticas de tenencia de animales en el departamento, ente otros temas.

¿Qué implica para usted asumir esta responsabilidad? ¿Cuáles son los objetivos de la Unidad de aquí en más?
En términos personales implica un desafío bien grande. No es un tema fácil de resolver, porque muchas veces la sociedad no comprende la importancia del bienestar animal. Parte del desafío es dar a conocer que ya hay leyes que protegen a los animales, reglamentaciones que tienen que cumplirse. Tenemos objetivos vinculados con el tema educación, tenencia responsable y problemas de bienestar, salud animal y seguimiento y control de las denuncias recibidas. Entendemos que el tema de educación es el primario, porque a partir de allí comienza todo el resto.

¿Cuál es la problemática más sentida en el departamento en cuanto a estos temas? ¿Radica más que nada en problemas con los dueños o en la cantidad de animales en calle?
Nuestro departamento es grande y complejo. Hay zonas un poco más reguladas y otras donde no hay mucho control. Entendemos que la parte de tenencia responsable es una de las más problemáticas, porque los propios dueños de los animales no saben cuáles son las responsabilidades y lo que implica tener un animal. Entonces tenemos animales sueltos en las calles, animales que pelean, problemas de convivencia. La mayor parte de las denuncias que recibimos son de convivencia entre vecinos por animales mal llevados: perros que hacen caca en el jardín del vecino, quedan sueltos y terminan peleando, mordiendo o generando accidentes. También hay problemas con los gatos, porque nadie está acostumbrado a castrarlos y entonces se reproducen. Otro gran problema que tenemos es el de los caballos, que en algunos lugares como San Ramón o Santa Lucía se hace sumamente importante, porque implica accidentes y muertes por caballos que quedan sueltos y después no son de nadie.

¿Qué puede hacerse con esos caballos que quedan sueltos y no se conoce quiénes son sus dueños?
Tenemos que armar un protocolo junto con la parte jurídica de la Intendencia y los municipios. Vamos a tratar de encontrar un protocolo de actuación donde estemos todos los incluidos en esa problemática. Por un lado hay una parte social que tenemos que entender, y por otro una parte de responsabilidad que también se tiene que entender. Debemos encontrar el balance entre las dos patas.

¿Cómo fue el procedimiento en el caso de maltrato animal extremo que se registró en Neptunia?
Hubo denuncias y la persona (denunciada) ya era conocida por la muerte de un animal. Llegaron las denuncias y con la anuencia del fiscal se nos permitió entrar y requisar a los animales, que ahora están bajo la protección de una ONG. Se realizarán las pericias psiquiátricas y habrá una determinación del juez, pero la primera actuación frente a temas de maltrato, cuando sucede a ese nivel, es apartar a los animales.

Le cambio de tema. La concentración UBA Canelones señala que la Unidad de Bienestar Animal no está funcionando correctamente…
Hay una pandemia que nos trancó todo el trabajo y eso es una realidad. Por criterio de la Intendencia, se dejó de trabajar. No podíamos llegar a una casa y hablar con gente cuando la situación estaba complicada. Luego retomamos con un tranco un poco lento, porque trabajábamos unos días y otros no, y cuando retomamos lo hicimos con el trabajo atrasado. Se fue el director anterior y me designaron al cargo. En el medio de eso también hubo algunos retrasos. Pero estamos tratando de ponernos al día.

¿Pero hubo una reestructura en la Unidad?
Se sacaron a algunos funcionarios, pero eso fue anterior a que yo asumiera como directora. Fueron temas de trabajo administrativo en los que no me quiero meter porque no me corresponde. El entonces director sacó a funcionarios debido a criterios que consideró suficientes.

¿Cómo viene el trabajo de castraciones?
Cumplimos un convenio con la Comisión de Zoonosis. Prácticamente terminamos los cupos que teníamos, quedan muy pocos, por la zona de Tala y Migues. Estamos cerrando con lo que nos habíamos comprometido, pero Zoonosis nos está debiendo una gran cantidad de cupos. Tenemos, además, que definir el presupuesto para estos años que vienen.
Fernando Guerrero