La empresa de transporte de pasajeros CITA volvió a prestar ayer servicios de manera normal

“No se juega con el salario de la gente”

La empresa de transporte CITA volvió a prestar servicios de manera normal en la pasada jornada, con la condición impuesta por los trabajadores de percibir el reintegro total de los descuentos salariales.

Fueron trece los días que pasaron en conflicto las diferentes partes de la empresa en manera de protesta, hasta la asamblea del pasado miércoles en la que se destrabó la situación. Tras el acuerdo, HOY CANELONES pudo dialogar con Alejandro Álvarez, integrante del sindicato de la empresa, sobre los diferentes aspectos de la negociación.

¿Qué fue lo que se consiguió el pasado miércoles?
Se destrabó por parte de la empresa, con el acuerdo de que nosotros empezamos a trabajar normal, como estábamos trabajando y, obviamente, nos tienen que pagar. Era lo que buscábamos todos: percibir el cien por ciento del descuento que se nos había hecho.

¿Qué se manifestó por parte de la empresa?
La pauta fue firmar un preacuerdo, en el que los empleados empiezan a trabajar (en la pasada jornada) todo el personal que estaba trabajando y el viernes (por hoy) se comprometen al pago, el reintegro total. Obviamente que lo van a pagar, porque es un acta firmada en el Ministerio (de Trabajo), si no pasaría a otro ámbito, no sería un problema con el gremio o la mayoría del personal, sino con el Gobierno. Una cosa de esas no la van a hacer, al menos nunca se estiló… si hay un acuerdo se respeta.

¿Cómo es el presente de la empresa?
Nosotros entendemos que todo esto es complicado, pero también entendemos que la pandemia no la tiene que pagar el trabajador. Un descuento cercano al 30% si se lo vas a descontar a un jubilado se siente y en el sueldo de nosotros también. Tenemos una familia atrás. También entendemos que la empresa siguió cobrando los subsidios que el Gobierno le otorga con el 30% de la flota trabajando, o sea que no tiene mucho sentido. Del Gobierno mismo salieron a decir que se siguieron pagando esos subsidios y ninguna empresa interdepartamental hizo esto. Que acepten el tema del salario es complicado en todo ámbito, es una buena experiencia como gremio. Somos el gremio más viejo del transporte y es histórico que haga trece días que CITA no mueve un coche. Acá están afiliados al sindicato dirigentes, no afiliados, agencia, taller… todos involucrados y todos perdieron los trece jornales, pero también es una muestra al sector empresarial de que no se juega con el salario de la gente.

¿Qué significa para el sindicato llegar a este acuerdo?
Para nosotros es una reivindicación muy importante. Se demuestra, ante el cambio que viene generando toda la situación, de que no se pueden perder los derechos adquiridos. Hay un laudo vigente en el que se tienen que respetar los derechos adquiridos hace años. A muchos trabajadores no los pueden perder. Internamente estamos orgullosos de haber podido luchar con eso, de la unión de la gente.

¿Cómo se vivió de parte de la gente?
Hubo apoyo de la sociedad. Acá, en Santa Lucía, en San José y en Florida también. Con la venta de tortas fritas venía gente. Por ponerte un ejemplo: vino un cuidacoches y nos dio cuatro kilos de harina. Venía gente y nos preguntaba qué precisamos, comercios y todo. La gente entendió el reclamo, que mucha veces no se entiende y dicen ‘Para el transporte y nos dejan a pie’, pero esta vez cuál era la parte del reclamo, algo totalmente justo como el salario del trabajador y estamos agradecidos.

¿No hubo quejas?
Siempre encontrás quejas, pero en Santa Lucía, que es un pueblo chico, se sintió el apoyo de la gente. Pasaban a colaborar, vendíamos trescientas tortas por día… Un día llegamos a vender quinientas tortas. Es una forma de apoyo, porque si estuvieran en contra no te compran. También hubo apoyo de los compañeros de COPSA y, por más que sean veinte pesos, la gente vino a colaborar igual, con algo que te daban, te venían a comprar o a decirnos ‘Vamo’ arriba’. Pasó con SOOFRICA en Canelones, el sindicato de AFE… todos los de la vuelta colaboraron.