La banda local de metal alternativo, Muga, se encuentra aún en actividad en lo que tiene que ver con su último trabajo de estudio llamado ‘III: Niebla’, consistente en cinco canciones más una tema extra como bonus track, que aún no ha dado a conocer.
Como parte de los proyectos musicales de los últimos años a nivel mundial, Muga parece apartarse del formato CD para pasar a sólo ofrecer sus canciones de forma digital a través de las plataformas YouTube o Spotify. Pero ‘III: Niebla’ no consiste en un trabajo puramente musical sino que la banda apostó a lo visual para darle una faceta extra a su sonido. En su canal de YouTube se pueden encontrar las visuales animadas correspondientes a cada canción, realizadas por Manuel Crovetto. La banda canaria está integrada por Anthony Percovich en guitarra, Fausto Hernández en bajo, Marcelo Rodríguez en batería y Andy Brian Ferreira en voz. Con los dos últimos dialogó HOY CANELONES para conocer más detalles sobre el flamante material de la banda.
¿Qué caracteriza al nuevo disco?
Andy: A mi parecer, nuestro nuevo material se despega un poco de lo que veníamos haciendo. Creo que se nota bastante una expansión sonora. Sin perder la solidez de nuestro sonido supimos darle espacio con ambientes que te dan esa sensación de un campo grande, a la vez del golpe en seco que siempre nos caracterizó.
Marcelo: Yo creo que es un disco más conceptual, aunque no fue pensado así desde la composición. Se fue dando. Aportó mucho el trabajo de Manuel para ese concepto que fuimos construyendo en conjunto y que terminaremos por presentar cuando hagamos pública la portada el próximo lunes y larguemos, más adelante, un video para la canción que aún no dimos a conocer. Ahí va a cerrar más la historia de por qué ‘Niebla’.
Llegando a los seis años haciendo música juntos y a un tercer material producido, ¿cómo ven el transcurso de su música?
A: Hemos pasado por muchas etapas, tanto musicales como personales. Creo que siempre se ha plasmado bien en nuestras canciones todo lo que hemos vivido. Muga es una banda que desde el primer día hasta le fecha nunca dejó de mutar, y creo que así va a seguir siendo, porque para nosotros es importante mantener fresco lo que hacemos.
¿Cómo trabajan a la hora generar una estética visual de la banda?
A: Siempre hemos optado por la autogestión. En nuestros comienzos lo resolvimos solos, luego se sumó Manuel al proyecto, que está más empapado en el asunto y ha sabido interpretar perfectamente nuestras ideas y bajarlas a tierra.
M: Todos aportamos nuestra visión. Creemos que todos tienen que tener voz y voto y por eso siempre nos cuesta llegar a un resultado final. Manuel ha dado su punto de vista de la banda y ha aportado muchísimo en la parte visual. Hubiese sido imposible haberlo hecho nosotros solos. Él ve a la banda desde otro lado, la escucha desde afuera, a diferencia de nosotros que estamos metidos dentro de las canciones y las vemos de diferente manera. Está bueno que él aterrice nuestras ideas, nos escucha y ve dónde queremos llegar y qué queremos mostrar con nuestra música.
¿Cómo encuentran la actividad musical de la zona?
M: Canelones ha tenido altibajos en cuanto a propuestas musicales. Hay muy buenos músicos y esos músicos han hecho bandas entre las que algunas han persistido y otras no. Como acá no hay muchos espacios para tocar, implica que tengas que salir a otro lado a buscar público, y moverte implica dinero. Tampoco hay medios para difundir la música. Hay un par de radios, pero están para otras cosas. No hay estudios de grabación ni salas de ensayo en Canelones, pero, igualmente, creo que hay buena amistad entre todos los músicos, por lo que se generan buenas cosas. Hay actitud de ayuda mutua. Creo que el público de bandas tuvo su auge en Canelones pero ahora está para otros estilos como la electrónica o el rap.
A: Acá la movida se la tiene que hacer uno, nadie te regala nada. Nuestro estilo de música no es lo que comercialmente funciona mejor, por lo tanto siempre hemos tenido que buscar nuestro lugar. No abundan las opciones a la hora de salir a tocar. Canelones es una ciudad con mucha música pero pocos recursos. Hay mucho talento en la vuelta, lo que faltan son más lugares donde poder tocar y valoren el esfuerzo que significa estar detrás de una banda o una organización. Para mí no se toma con la seriedad que se debería.

