Dirección de Necrópolis de Canelones trabaja en proyecto de “humanización de los cementerios”

La Dirección de Necrópolis de la Intendencia de Canelones trabaja en un proyecto de construcción de nichos en los cementerios del departamento. El proyecto busca construir la cantidad de hornacinas suficiente para que no se realicen más inhumaciones en tierra.

La familia del difunto debe estar presente al momento de reducir el cuerpo inhumado, a los tres años si el fallecido está en tierra y a los dos años en caso de que esté en nicho. La diferencia entre ambas modalidades radica en que en las inhumaciones en tierra puede ocurrir que el cuerpo no esté en un estado de descomposición necesario para poder realizar la inhumación, mientras que en los nichos la descomposición se produce de una manera más rápida.

El proyecto se suma a reformas de caminería, baños y construcciones de explanadas para las urnas. Alba Garreta, directora de Necrópolis de la Intendencia, conversó con HOY CANELONES sobre la iniciativa.

Parte de las obras realizadas en el Cementerio de Los Cerrillos. Al fondo se aprecian la nueva zona de nichos.

Procesos distintos

Según Garreta, la propuesta va de la mano con la humanización de los cementerios, unos de los lineamientos principales de la Dirección de Necrópolis. “Se trata de erradicar las inhumaciones en tierra. Muy frecuentemente hemos visto que los cuerpos no están en condiciones al momento de las reducciones en tierra, lo que hace que las familias tengan que volver al año y pasar de nuevo por todo lo que significa el duro momento de la reducción”, indicó la directora.

En las necrópolis de Progreso, Atlántida, Los Cerrillos, Soca y Sauce ya se inhuma únicamente en nichos. En esos casos, el nicho tiene el mismo valor que el entierro, que habitualmente es más barato. “Hay personas que quieren inhumar en nichos pero cuando consultan el precio se ven imposibilitados”, destacó Garreta.

Se están construyendo nichos en Las Piedras, La Paz, la ciudad de Canelones, Migues y San Ramón y se espera continuar con el resto del Santoral y Tala. Se espera que en el correr del año la capital departamental esté incluida en este sistema y las inhumaciones tengan el mismo precio que la sepultura en tierra.

Con la idea se busca, además, reducir la contaminación. “Los cuerpos en tierra están contaminando. Los nichos, en cambio, están construidos con ventilaciones separadas, se cierran herméticamente y no despiden olor”, explicó la entrevistada.

Parte de las obras realizadas en el Cementerio de Los Cerrillos. Al fondo se aprecian la nueva zona de nichos.

Ambas partes

La humanización se da en doble sentido, hacia los contribuyentes y los funcionarios, según explicó Garreta. “Para los contribuyentes tenemos la construcción de nichos, la realización de caminerías para llegar fácilmente a los lugares donde están sus seres queridos, baños públicos en excelentes condiciones, explanadas para urnas y transformación de espacios para que el cementerio no agreda a la persona”, contó. “En referencia a los funcionarios, se refaccionaron vestuarios, comedores y oficinas de atención al público, se entregan periódicamente elementos de protección personal y se brinda asistencia psicológica”, añadió.

Algunos cambios enmarcados en las reformas pueden generar que el vecino no encuentre las urnas de sus seres queridos. Ante cualquier duda, se recomienda dirigirse a las oficinas de Necrópolis. “También estamos incorporando que varios de los cementerios tengan atención al público desde el punto de vista administrativo. La persona puede ir, hacer todos los trámites que requiera y preguntar por las urnas”, dijo la directora. “Estamos haciendo un relevamiento sobre aquellas urnas que estén en situación de deterioro, abandonadas o sucias. Les pedimos a las personas que se acerquen a las oficinas”, finalizó diciendo.

Fernando Guerrero