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El Coordinador y delegado gremial de Guardavidas de Canelones, Edgardo Camejo, expresó a HOY CANELONES que “tenemos la expectativa de estar bajando por primera vez en fecha”.
En este contexto señaló que se vienen haciendo gestiones y trabajando en varias áreas por parte de la comuna conjuntamente con los Guardavidas. Hace un mes se hizo una reunión con la Dirección de Deportes y los delegados de Guardavidas y está pendiente un encuentro con el Ejecutivo para “ver los aspectos contractuales de este año”. Dentro de los ajustes que solicitaran, se encuentra la carga horaria a 30 horas semanales, la que se viene extendiendo en anteriores temporadas a 40 horas.
El contrato de los Guardavidas de Canelones será a término y por un año, pero los funcionarios pedirán que sea con el mismo texto del convenio del 2011. La demanda que se reitera año tras año se basa en la estabilidad laboral. “Entre otras cosas porque la Intendencia, en su presupuesto quinquenal, dictaminó que dentro de todas las categorías que existen en el funcionariado municipal, las únicas que no puede ser presupuestadas son las de Guardavidas y Docentes”, señaló Camejo.
Hay como una especie de resignación a que “no hay más margen” de lucha por el tema de la presupuestación, por lo menos para este quinquenio. La presupuestación, según Camejo, es “una posición política de la Intendencia. Es una limitante porque plantearnos en un conflicto por este punto, es poner de rehén a la sociedad y a veraneantes de las playas canarias”.
¿La misma historia?
Cuando arranca el verano y antes de comenzar la temporada en los últimos años, en Canelones ha sido reiterado ver cómo los guardavidas se declaran en conflicto ante la Administración, solicitando el cumplimiento de sus reivindicaciones que apuntan a las condiciones laborales y al tema salarial. Es una situación que genera un retraso en la puesta en marcha del servicio en las playas, con los riesgos que esto implica. La presupuestación a la que se niega la Administración y el gremio de los Guardavidas solicita, la falta de entrega de los materiales de trabajo en tiempo y forma, el acondicionamiento de las casillas y otros temas que no son ajustados con antelación, causan el diferendo que es consecutivo año tras año.
Al parecer, para la temporada 2013/2014 podría darse un contexto con menos diferencias y los Guardavidas podrían estar bajando en tiempo y forma a las playas como marca el almanaque, siempre y cuando se cumplan algunos procesos que se vienen trabajando con la agrupación y la Comuna Canaria. Los ámbitos de tareas referidos a la preparación de la temporada se están dando, más allá de que resta una reunión con la Secretaría General de la Comuna Canaria para acordar definitivamente el nuevo convenio laboral.
Torres
Uno de los temas que se está organizando es la reparación e instalación de casetas en las distintas bajadas de la Costa Canaria. HOY CANELONES accedió al detalle de un relevamiento realizado en los distintos puestos de la costa en la Zona 1, que muestra una cantidad importante de casetas deterioradas, producto del vandalismo, que se acentúa más en algunos lugares pero que deja en evidencia la necesidad de volver a reconstruirlas, lo que significa una inversión importante para la Comuna todos los años.
“Se ha hecho un relevamiento y este año tenemos la expectativa de que se pueda resolver en tiempo y forma este problema que, año a año, sin duda alguna, ha estado presente”, comentó Camejo. Por parte de la Intendencia se dispondría de una cuadrilla de un total de cinco operarios, dos soldadores especializados, más tres funcionarios. A esto se le suma la compra de un generador de alta potencia, para bajar con las soldadoras en las playas y arreglar las torres. El alquiler de una camioneta cuatro por cuatro cerraría este paquete de recursos para solucionar el mal estado de las casetas, informó Camejo, agregando que algunos guardavidas también formarían parte de este equipo de trabajo.
Instalación de las torres
En la temporada pasada, una empresa fue adjudicada para que instalase 50 Torres de hierro en las playas de Canelones, pero solo fueron 40 las que se armaron. De las 50, unas 25 fueron compradas por la comuna en 2012, siendo ubicadas en sus lugares correspondientes. Pero hubo 25 torres con las que la empresa no cumplió. “No logró finalizar su trabajo y durante todo el verano registró fallas en la capacidad de resolver la logística e implementación del realojo y armado de las casillas mencionadas propiedad de la intendencia y que estaban en los distintos corralones”, dice Camejo. De estas 25, solamente unas 18 quedaron prontas y habilitadas para su uso. En todo el departamento hay 75 casillas, desde la costa del Río de la Plata y el Río Santa Lucía.
En 2013 se ordenó otra licitación por parte de la Administración para la compra e instalación de otras 25 torres más de metal y madera. Una empresa ya fue adjudicada y está trabajando con esta finalidad. Completando con esta última cifra, en Canelones, según afirma Camejo, se cubriría “la totalidad de los puestos de trabajo que deberían contar con este tipo de torres, que es la idónea en estos momentos para trabajar”.
Mantener algunas y retirar otras de zonas complejas
¿Pero qué sería lo más viable o menos costoso para la Intendencia en este tema de las casetas luego del gasto y la adquisición de las mismas? Camejo explicó que hubo un análisis que fue realizado por la Comuna y presentado a los Guardavidas. El estudio expresa que “a pesar del vandalismo, los costos eran tan importantes para resolver desmontando las casillas de las playas una vez que termina la temporada, traslado hacia un corralón o un lugar de resguardo en la costa que la Comuna no cuenta y es por ello que se planteaba la posibilidad de trasladar las torres hacia Las Piedras, costo que era bastante excesivo porque sería una casilla por camión…”.
Dejar instaladas las torres en las playas le genera, según el estudio, “el ahorro de mucho dinero”, pero a pesar de esto “algunas casillas fueron vandalizadas”. Por lo tanto, y de acuerdo a la experiencia, lo ideal sería retirar las casetas de los lugares donde hay más vandalismo hacia estos puestos de trabajo y mantenerlas en balnearios más tranquilos. Por ejemplo, en la Zona 2, donde es coordinador Camejo, entre Atlántida y Parque del Plata, hay tres torres metálicas y “prácticamente ninguna fue vandalizada y los daños fueron muy menores”.
Comisiones
“Todo hace pensar que entre la Intendencia y la cuota que nos toca como Guardavidas, se logre llegar en tiempo y forma estos problemas”, afirmó Camejo, agregando que se trabaja en distintas comisiones. La temporada se prepara afrontando distintas áreas con distintas comisiones: una es el reciclado de casillas, otra se ocupa de la recuperación y cuidado de la franja costera con más de “50 Guardavidas en las playas de Canelones, en la instalación de cercos de captación de arena para impedir la fuga”, otra de las comisiones se aboca a los protocolos de actuación del trabajo del Guardavidas abordando temas como los criterios de banderas y riesgo sanitario, floraciones de algas, aguas contaminadas para organizar la playa de forma sistemática, etc.
A estas comisiones se suma la que se encarga de recorrer distintas escuelas, donde los guardavidas concurren a dar charlas con material didáctico que persigue la prevención de accidentes en el medio acuático.
Eduardo Castro

