Enrique Tellería se presentó con su bandoneón en la Escuela pedrense Eudoro Melo.

Parafraseando a Troilo: ‘A Las Piedras siempre estoy llegando’

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El momento de tocar el bandoneón en el patio de la Escuela: las mismas ganas y concentración como si estuviera en una de las más encumbradas salas.



Enrique Tellería, bandoneonista nacido en Las Piedras, en 1946, es actualmente una figura reconocida en todo el mundo. Su residencia es en España, pero cada tanto está por países sudamericanos brindando sus conciertos. Es esto lo que determina una escapadita hasta Uruguay y, en especial, a Las Piedras.

El pasado lunes 21 de octubre, Tellería estuvo presente en la Escuela Eudoro Melo, donde supo funcionar la Escuela Experimental de la que fue alumno.
La dirección de la escuela, junto al personal docente e integrantes de comisiones de trabajo y apoyo, organizaron un acto para recibir a Tellería. En la oportunidad, al afamado músico se le vio muy emocionado.
Luego de la parte protocolar, deleitó a todos con su música. Más tarde vino lo más difícil: firmar autógrafos a todos los alumnos y a alguno mayor que no quiso perder la oportunidad. En un momento un colega y amigo de su vida que le acompañaba le manifestó: «Vas gastar los dedos firmando». La respuesta fue: «No importa. Con los niños no se gasta ni se pierde tiempo nunca».


El regreso

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En un diálogo que Tellería mantuvo con HOY CANELONES, pudimos conocer algo más de su vida. Los primero fue preguntarle cómo se sentía al volver a sus raíces. «Tener el privilegio de volver a mis raíces, a mi infancia, es de las cosas más lindas que me ha dado la vida, recordar cuando uno soñaba y muchos escalones estaban tan distantes», manifestó. A ello agregó que, en lo personal, familiar y artístico «he podido subir varios escalones, cosa que no pensaba. Fui trabajando despacito y las cosas se fueron dando. A veces un ángel te ilumina, en otras hay un golpe de suerte. Sería muy amplio contar cómo cambia mi vida de un día para el otro. Pero volver a mis escuela y sentirnos un poco niño, en momentos que las cosas están un tanto distorsionadas, es más que un privilegio».

Encuentro con Julio Sosa

Ser de Las Piedras y no hablar de Julio Sosa es casi imposible. Tellería contó que siendo muy jovencito estuvo en un baile en el que el actuó el Varón del Tango. «Actuó en el Club Olimpia acompañado por Mario Núñez y sus cuerdas de Oro. Nosotros tocábamos el bandoneón en la orquesta de Walter Díaz, un violinista que reside en Buenos Aires, amenizando el baile. En el camarín los escuchaba. Yo contaba con solo dieciséis años, tenía que aprender de los mayores», señaló.

wDSCN4035Un duende

Tellería habló de un ángel y de la suerte y nosotros pensamos que a ello hay agregarle la capacidad para llegar a triunfar plenamente. Tellería dijo que siempre puede haber algún «duende dentro de uno que lo vamos descubriendo con los años. Yo nunca soñé con conocer el Kremlin, ni estar en la Plaza Roja de Moscú, o dirigir a músicos rusos que en cuerdas son los mejores del mundo, tocar más cuarenta veces en Alemania. Cuando llegue en noviembre a mi casa tengo que salir a varios conciertos por Europa. En sí, es la constancia el trabajo, también sufrir mucho. Yo en mi país no logré descollar. A veces se encuentran muchas puertas cerradas, sin embargo, en el año 2010, fui solista con la Ossodre en la Sala Adela Reta». Reflexionó que si una persona se cae «mil veces pero se levanta mil una, es un triunfador, a mi me pasó algo de eso».

España

Su vida cambia al llegar a España. Cuenta que viajó por veinte días para visitar a un hijo. «Habría mucho que explicar. Las cosas me resultaron muy positivas. Llegué en noviembre de 1991 y en marzo del otro año logré reunir en España a toda mi familia», precisa. Al año siguiente se realizaban los Juegos Olímpicos en Barcelona. Contó que todo lo que se hacía sobre el tango le correspondía con un pianista y un contrabajista, argentinos ambos. «Realmente se ganaba muy buen dinero», dice.

Cataluña, una provincia especial

Hace veintidós años y medio que reside en España, más concretamente en la provincia de Cataluña. Sobre la misma, Tellería manifestó que es «bastante especial. Es muy independiente en su idioma y su cultura. En lo personal me he adaptado bien y ello me ha brindado la satisfacción de recorrer Europa».

Las Piedras

La agenda de Tellería, que estaba acompañado de su esposa y su mamá que cuenta con noventa y dos años, era sin dudas apretada, pero no quería desaprovechar nada.
Nada impide que su primer lugar a visitar estando en su país sea la ciudad donde nació. «Es así. Hay unas glosas muy emotivas de Aníbal Troilo que expresan: ‘¿Pero cuándo me fui de mi barrio… si siempre estoy llegando?’. Y para mí, venir a Uruguay es venir a Las Piedras. El resto lo hago después», culminó diciendo.
En lo personal, debemos agradecer a la dirección y personal de la Escuela por la invitación que nos permitió estar junto a este artista, lo mismo que a la maestra Mabel Pirotto que pese a estar jubilada sigue atenta y colaborando para eventos como esta que vivimos el pasado lunes.

Omar Sosa