Permanente
A través de este proyecto, la Intendencia promueve la participación de las bodegas canarias, que don más de un centenar.
El Turismo Enológico está considerado como una de las actividades nuevas para ofertar en nuestro país y se encuentra en proceso de consolidación. Desde el periodo anterior de gobierno en Canelones, se comenzó a trabajar en este rubro “para establecer algunos caminos”, según señala la directora de Turismo de la Comuna Canaria, Susana Prats. La finalidad es que esta actividad, vinculada a las bodegas y al territorio en general, signifique también una fuente de ingreso para estos productores vitivinícola.
Actualmente, hay un grupo de bodegas conformadas en la Asociación de Turismo Enológico, que “han comprendido a través de ese plus que pueden tener con las diferentes visitas nacionales y extranjeras”. En tal sentido, se ha conformado el trayecto ‘Los Caminos del Vinos’, donde la mayor parte de las bodegas son de Canelones.
Prats también comentó que el gobierno departamental creía necesario “comenzar a redactar las líneas estratégicas para un turismo enológico de Canelones, de manera tal de enraizar esta actividad y vinculándola con el resto del territorio”.
Seminario en Las Piedras desde las 10 horas en el Pabellón del Bicentenario
‘Desarrollo del Enoturismo en Canelones’ es un proyecto presentado en la diputación de Barcelona (España), que concitó mucho interés. El próximo 7 de octubre, especialistas en esta actividad provenientes de aquel país europeo, estarán participando del lanzamiento de la iniciativa con un Seminario por parte del gobierno departamental en el Pabellón del Bicentenario de Las Piedras. Al evento asistirán, además del intendente Marcos Carámbula, la ministra de Turismo y Deporte Liliam Kechichián, el presidente de INAVI José Lez y la presencia de la directora de Turismo Susana Prats.
Entre otros invitados, estarán las bodegas canarias, Asociación de Enólogos, Facultad de Agronomía, Escuela Técnica y protagonistas involucrados en la actividad turística. El seminario se extenderá hasta el 10 de octubre.
Todo el año
El objetivo de esta propuesta para Canelones es lograr que el turismo enológico sea permanente, algo que no es posible actualmente porque por el momento solo existen algunas bodegas que se vienen preparando también para recibir turistas.
En algunos casos, de acuerdo a lo que manifestó Prats, hay bodegas que han avanzado mucho porque “están pensando en alojamiento. Otras reciben visitas solamente por el día y también son visitados por turistas que viajan en cruceros”.
Este proyecto convoca a todo tipo de bodegas, de las más de cien que hay en Canelones, familiares, exportadoras que trabajan con el turismo y las que no también, así como a aquellas que no exportan. Dentro de ese margen con distintas características, el objetivo es escuchar propuestas y realizar intercambios sobre el tema.
“Cuando llega el brasileño…”
Prats dijo se trabajará para provocar el interés de todos los turistas. Contó que “hoy Brasil lo que busca son las bodegas. Cuando llega el brasileño a Uruguay, lo primero que pregunta es dónde hay una bodega para visitar”. En el caso del visitante argentino dijo que “tal vez busque más las playas pero no quiere decir que se ofrezca una combinación sol-playa y mostrar dentro del departamento otras cosas como el turismo rural y las bodegas”.
Inversión e interés
De los cruceros también provienen visitantes que recorren algunas de los establecimientos vitícolas canarios pero es necesario, explicó Prats, “contar con una infraestructura adecuada para la visita de estos turistas cruceristas”. Se necesita crecer en esta oferta y que los protagonistas, que son los dueños de los establecimientos bodegueros, ganen un plus que emerja de esta actividad. “De esta manera cada uno irá adaptando su realidad, en la medida que les interese, lo que requerirá de una inversión”, explicó la directora de Turismo.
Acondicionamiento
Hoy esta oferta no es permanente debido a que si llega un turista, no puede a cualquier hora o día visitar este tipo de lugares. Todo esto también generará cambios en los establecimientos vitícolas, configurando un sistema que implicará ocuparse de la producción y las tareas. En la eventualidad de demostrar interés en esta otra puerta de ingresos, los establecimientos deberán ocupar personal y acondicionar las instalaciones para la recepción de los turistas.
Eduardo Castro


