Aprovechando la oportunidad de que Sebastián González, humorista y figura de la televisión, se dio una vuelta por la ciudad de Canelones, HOY CANELONES, conversó con el humorista, pero no sobre el show que presentará esta noche en el Complejo Cultural Politeama-Teatro Atahualpa del Cioppo, sino sobre asuntos un poco más mundanas y sobre su acercamiento a la comedia.
Además de estar en el Stand Up, Sebastián González tiene un recorrido por la televisión. Durante dos años formó parte de la producción de ‘Bendita TV’ (programa de Canal 10), como guionista, y luego se sumó al equipo de ‘Desayunos Informales’, donde trabajó como movilero y le dio vida al ‘Mono Pereyra’.
¿Televisión o teatro?
Teatro.
Youtubers…
Una envidia. Me hubiese encantado tener 15 para ser youtuber ahora. Estoy viejo para ser youtuber.
Marcelo Tinelli…
Un capo, te guste o no te guste es una bestia. El loco no usa cucarachas, maneja todo. A mí el producto que hace no me gusta, no lo miro, pero para los uruguayos que pudieron estar en ‘Video Match’ debe haber sido el sueño del pibe.
Marcel Keoroglián…
Un capo también, un amigo, que siempre fue muy generoso conmigo. Fijate que yo recién arrancaba en televisión e hicimos más de veinte sketches juntos al aire. Yo los guionaba junto con él, me dejaba meter de todo.
¿Agua o cerveza?
Cerveza… ¡Pará, esa es muy fácil!
Laura Falero…
Con Laura a los inicios laburamos varios años, hicimos muchas cosas juntos. Ahora ya hace años que no. Cada uno tomó su camino. Ella está con el feminismo y yo por ese lado no me meto, boliche ya no hago más. Pero está todo más que bien, no estamos laburando juntos, nada más.
El conejo Bugs Bunny…
No fui muy fan del conejo Bugs Bunny, miraba muchos dibujitos pero no… ¡Los Animaniacs! Me encantaba el sketch de ‘Buena idea, mala idea’ (imita la voz del dibujito).
Petru Valensky…
¡Un grande! Laburé con él un par de veces. Compartimos manager, que nos conseguía muchos eventos privados, empresariales.
¿Hamburguesas con papas fritas o ensalada?
¡Y… hamburguesas con papas fritas!
Netflix…
¡Demás! Ahora me terminé ‘Luis Miguel’. Estoy preocupado, no estoy durmiendo bien porque no sé dónde está Marcela. Nah, sí, miro… Me cuesta encontrar series porque no puedo ver nada que no pueda suceder en la realidad, que es un poco el problema que tengo con mi novia: odio la ciencia ficción y a mi novia le encanta. Bueno, hay mucho Stand Up también, es tremenda herramienta.
Yayo…
Un capo, también. Ahora, como ha ido mutando el humor, se va a tener que aggiornar porque ya no existe el humor que hacía él, es impensado, no podría estar trabajando.
Cacho de la Cruz…
Cacho, un maestro. Es el “señor televisión”, como dicen. Inventó todo hace cincuenta años, un avanzado. Me lo he cruzado en el canal y es muy generoso.
El cine de Hollywood…
Sí, me gusta. Mucho más que el europeo, el cine francés. A mí dame lo comercial. Por ejemplo, me encantó ‘Deadpool’, me partió la cabeza.
Jorge Piñeyrúa…
El Piñe es un genio, buena onda. Bueno, cuando debutó en Stand Up yo le escribí el guión. Nos conocimos así, antes de que yo trabajara en ‘Bendita TV’.
¿Recordás la primera presentación de ‘Cuchame’, tu primer unipersonal?
Hay una gran diferencia entre ‘Cuchame’ e ‘Inmaduro’. ‘Cuchame’ fue un compendio de todo lo que venía haciendo y fluyó. No lo tuve que armar. Ya venía hace años haciendo una rutina enganchada con la otra en el mismo show… simplemente le puse un nombre, una gráfica. Y, más bien, fue por boliches. Creo que ‘Cuchame’ en el teatro no estuvo.
¿Cuándo supiste que la risa era tu camino?
Cuando tenía 22 años fue cuando me subí a un escenario por primera vez, lo disfruté, y la gente también. Ahí fue cuando dije: ‘Pah, es por acá’. Pero siempre me gustó hacer reír. En el liceo era de comerme muchas observaciones, no porque me portara mal sino porque hacía lo que fuese por hacer reír a mis compañeros. Era el bufón de la clase. No me acuerdo en que año de liceo en un carné decía: “O cambia de actitud o su permanencia en el liceo corre peligro”. Pero siempre fue por hacer travesuras. Cuando estaba en Sexto de liceo fueron a ofrecer charlas de distintas universidades en las que contaban qué había. Concurrí a charlas en la Universidad ORT de periodismo y de publicidad. Cuando terminé el liceo, parece que inconscientemente me decía: ‘Estaría bueno trabajar de algo en lo que me pueda divertir y hacer divertir’. Y me encantó publicidad… dije: ‘Uh, acá puedo hacer reír’. Era en la época en que el cable estaba en auge y se veían publicidades como las de Quilmes, que eran muy divertidas, y cosas así. Conseguí trabajo en una agencia de publicidad donde estuve como cinco años. Pero también allí me encontré con cosas aburridas. Mientras que estoy en la agencia me entero de un curso de Stand Up, le pedí a mi vieja si me lo pagaba pero no me lo quiso pagar. A los seis meses, el curso volvió y lo pagué con mis ahorros.
Fausto Hernández

