“Tengo que hacer reír a la generación de mis padres y a la de mis hijos”
El comediante Diego Delgrossi se presenta este domingo en el Centro Comercial y Social Canelones, a las 21 hrs. Bajo el título de ‘Viral: la recaída’ el humorista habla de las cosas que le pasan, la actualidad política y el deporte. No viene solo: lo acompaña el comediante canario Leandro Trasante, quien se encargará se abrir el show.
Al charlar con HOY CANELONES, Delgrossi bromeó con que también traía a otros amigos, porque era “muy chiquito para subir al escenario solo”. De una forma u otra, lo acompañan actores centrales de la política uruguaya como Julio María Sanguinetti, José Mujica y Eduardo Bonomi.
El humor y la personalidad de Diego Delgrossi van de la mano. Se ríe de él mismo y de sus imitados pero sin dejar de ser un tipo respetuoso. Atiende la llamada de HOY CANELONES con ese respeto que lo caracteriza, y siempre buscando un huequito para hacer reír.
El espectáculo trata dos tipos de virus, el informático y el biológico…
Exacto. Cada vez que se nombra la palabra ‘viral’, a los jóvenes les viene a la cabeza todo lo referido a la tecnología. Los que no somos tan jóvenes nos imaginamos lo otro, la parte biológica. Las dos concepciones conviven. Lo que he notado en estos casi 28 años es que no solo se tiene que hacer reír a la generación de uno. Tengo que hacer reír, también, a la generación de mis padres y a la de mis hijos. Así fue que me pregunté cómo puedo hacer algo que nos haga reír a todos. La respuesta fue: hagámoslo viral. Es un espectáculo para todo público, habla de las cosas del pasado y las compara con temas actuales.
Ha dicho que hay una especie de tercer virus: la risa…
El eslogan que utilizábamos en Montevideo era que la risa es un virus contagioso, y recomendábamos someterse a la risa y tolerar todos sus síntomas, porque son manifestaciones positivas.
¿Cuáles son los temas que viraliza?
Son temas de actualidad que pasaron en el último año. Nacionales, internacionales, deportivas y situaciones que nos pasan a todos. Se tocan temas relacionados con Donald Trump, con Maduro, las eliminatorias, etc. También hablo de mí. El stand up es muy autorreferencial, pero incluyo a todos. Si bien no hay participación directa del público, sí la hay de forma indirecta, a través de acontecimientos y hechos que nos han hecho partícipes.
¿Además del stand up aparece alguna imitación en el show?
Siempre aparece alguna al final, más que nada a pedido del público. Hace cinco o seis años quise dejarlas, no porque no me guste hacerlas sino porque pensé que el público estaba aburrido de ellas, pero no. Al uruguayo le gusta mucho la parodia política, y eso funciona bien para exportación también. Los Midachi, por ejemplo, comenzaron a tener éxito cuando empezaron a hacer imitaciones. Lo mismo pasó con ‘Videomatch’. Dejaron a un lado el humor de los sketchs y las cámaras ocultas y comenzaron a imitar a políticos. Nuestra idiosincrasia está muy ligada a las imitaciones.
¿Qué diferencias hay entre las imitaciones uruguayas y las argentinas?
Las que hacemos los uruguayos aquí se hacen desde el respeto. Hacemos un humor político pero no partidario. Tenemos que hacer reír con la imitación del personaje, no de la persona, al votante o al partidario de esa persona. Ese es un gran logro que el profesional del humor tiene que alcanzar. Que el que votó a Vázquez se ría con la imitación del presidente, con la de Larrañaga, la de Bonomi y la de Sanguinetti.
¿Hay una finalidad de hacer un análisis político?
No. El análisis lo hará el público. Yo lo que quiero es hacerlos reír. Si se presta para una reflexión será con los monólogos y con el resto de la letra pero las imitaciones son para, lisa y llanamente, reír. Me acompañaran Mujica, Bonomi y los personajes que estuvieron siempre. Nunca caigo solo al escenario: soy muy chiquito para eso.
El stand up es un género en boga en Uruguay desde hace unos años, pero usted lo utiliza desde hace más tiempo…
Han cambiado algunas cosas pero el stand up es una modalidad similar a lo que hacía Luis Landriscina, el humor de Juan Verdaguer pero con chistes y, salvando las distancias, lo que hace Cucuzú (Walter Brilka) que es, a mi entender, el mejor contador de chistes que hay en Uruguay. La modalidad stand up hace participar directa o indirectamente al público. Le habla al gordito, a la rubia, al petiso. Es ese humor de pie con el comediante hablando. En mi caso, yo uso el humor de pie pero no hago participar a la gente porque no me animo. Y no a todos los uruguayos le gustan que los señalen o los hagan partícipes.
¿Cómo es su relación con el público de Canelones?
Me llevo muy bien. Es uno de los públicos que más visito. Cuando los artistas salimos para afuera decimos que nos vamos de gira. En el caso de Canelones no es gira, estoy en mi casa, a 50 kilómetros de Montevideo. De hecho, mucha gente que me viene a ver a Montevideo lo hace desde Canelones.
Fernando Guerrero

