Guardavidas en las playas de Canelones: Una tarea fundamental que nunca descansa

Los guardianes de las playas

 

Heber Alarcón en su torre en la playa de la bajada del club de Costa Azul.
Heber Alarcón en su torre en la playa de la bajada del club de Costa Azul.

En los últimos días, Canelones ha sido protagonista en los medios de comunicación por una hazaña en la playa de Santa Ana, cuando un guardavidas salvó a tres personas de una playa no habilitada para baño.

 

Más historias han ocurrido en la Costa de Oro en lo que va de la temporada estival y, para conocer un poco más la situación de los guardavidas en las playas canarias, HOY CANELONES conversó con Luis De Mello, director interino de la Secretaría de Deportes de Canelones, órgano encargado de administrar los guardavidas por las playas y ríos del departamento, y con Heber Alarcón, guardavidas que se desempeña en el balneario Costa Azul.

 

Diferentes realidades

Los balnearios de Canelones cuentan con setenta y cinco puestos de vigilancia repartidos entre ríos y playas del departamento. En lo que va de la temporada, se han registrado más de sesenta rescates en los balnearios del departamento. Para De Mello, es muy difícil evaluar el trabajo del los guardavidas en función de los rescates porque su tarea “no es rescatar gente del agua, sino prevenir para que no se llegue a la instancia de rescate”. El director contó que en muchas playas “el éxito de los guardavidas en prevención es muy bueno” y no se llega al rescate.

En algunos balnearios se da una tendencia de mayor acatamiento a las recomendaciones de los socorristas. “En playas como Jaureguiberry o Acapulco, la mayoría de la gente acepta las recomendaciones. En Santa Lucía, algunas personas llegan del tren con un par de horas para bañarse y es muy difícil contenerlos”, explicó el director. La división recomienda que los que disfruten del agua, se bañen siempre cerca de las torres de guardia.

 

Acompañados de mascotas

Desde el inicio de temporada rige un decreto en Montevideo que prohíbe la bajada de perros a las playas de la ciudad. Sobre una posible regulación en Canelones, De Mello informó que se está evaluando un plan piloto que habilitará la bajada de mascotas en algunas playas específicas. “Lo estamos evaluando. El plan comenzaría a regir en febrero y si funciona bien se aplicaría en otras playas en años posteriores. Hay balnearios que no están habilitadas para el baño, como por ejemplo desde la bajada 4 a la 7 del Parque Roosevelt. Allí baja mucha gente a tomar sol, a leer un libro, pero no a bañarse, y se les puede permitir que camine en las playas con sus perros. La zona desde Guazuvirá Nuevo a Guazuvirá Viejo también se podría habilitar para mascotas”, explicó.

 

Horarios

El mayor reclamo que la población le ha hecho a la Dirección va en relación a los horarios de los guardavidas. “Debido a un estudio estadístico que hicimos, la mayor parte de los incidentes ocurre sobre el mediodía. Puede sonar contradictorio que le digamos a la gente que no se bañe de 11 a 16 hrs., cuando los guardavidas están trabajando en ese horario. Pero hasta que los números no cambien, tenderemos que mantener el horario de trabajo, de 10 a 19”, declaró el director.

Con respecto a la contaminación, dos son las zonas donde no se puede bañar por exceso de bacterias: una es Aguas Corrientes y otra es la establecida en las paradas 4 y 5 del Roosevelt. De Mello informó que el pasado miércoles hubo una mejora en Aguas Corrientes y que si los próximos estudios reflejan el mismo resultado que los de esta semana, la playa estará habilitada para baño pronto.

 

Mar sereno

Heber Alarcón es guardavidas de Costa Azul y tiene su torre en la playa de la bajada del club del balneario. Dice que el lugar donde cuida es tranquilo y que este año vienen “invictos” en cuanto a rescates en su puesto. Agrega que la gente, en su mayor parte, respeta las indicaciones. “Es una zona familiar con muchos niños. Hay que tener cuidado porque algunos padres dejan a sus hijos en el mar y se ponen a tomar sol de espaldas al agua, pero en general siempre respetan las indicaciones”, explica.

La playa que cuida se encuentra entre dos zonas rocosas, lo que hace que el mar sea tranquilo y que generalmente esté bajo bandera verde. Sin embargo, la alerta a veces es amarilla porque el fondo del mar se despareja. Alarcón cuenta que rara vez se iza una bandera roja. Con respecto a la convivencia entre pescadores y bañistas, dice que a veces se genera algún conflicto “sobre todo por pescadores que vienen todo el año y que piensan que en verano pueden pescar en zonas de baño”.

Mucha gente baja con perros al lugar. El guardavidas cuenta que hasta que no se empiece a sancionar, las bajadas con mascotas continuarán produciéndose. “Lamentablemente reaccionamos cuando nos tocan el bolsillo”, afirma.

Por el contacto que ha tenido con la gente, Alarcón dice que la mayoría de los turistas de la zona son uruguayos y que, “dos por tres”, aparece algún extranjero.

Fernando Guerrero