“Hacer esta obra es una fiesta para nosotros”
El próximo sábado, en el Teatro Eslabón (Batlle y Ordóñez 522), con entrada gratuita y a partir de las 21 hs, se presentará la obra Mugre, escrita por Gastón Borges y dirigida por Domingo Milesi. La obra, ganadora de la última edición de los Fondos para la Cultura del MEC se presentará, además, en otros departamentos, tales como Rocha, Maldonado y Treinta y Tres. HOY CANELONES dialogó con Gabriela Pérez, Ramiro Pallares y Carolina Rebollosa, quienes conforman el elenco de Mugre, sobre la puesta en escena, su trabajo sobre el texto y el empujón que ha significado merecer los Fondos, entre otros temas.
¿Cómo fue el contacto inicial con la obra?
Gabriela: Todo comienza de casualidad, por las ganas de hacer con amigos. Luego de un proyecto por el que se nos convoca y que se frustra, aparece Mugre y se transforma en nuestra mejor excusa para comenzar a hacer lo que nos gusta juntos: teatro. Mugre existía antes de nosotros como grupo, y Gastón (el dramaturgo) al vernos reunidos, con ganas y sin nada, nos propone el texto. Lo leímos, lo volvimos a leer, nos organizamos, charlamos mucho sobre la obra, sobre nosotros como grupo, sobre el por qué hacerla, del compromiso que queríamos que el trabajo tuviera y así comenzamos el camino.
Carolina: Fue en un verano. Yo tenía la intención de hacer un unipersonal y como sabía que Gastón escribía le pedí que compartiera algunos de sus escritos para ese trabajo. Al poco tiempo Borges vino con el libreto en las manos y me dijo: «me salió esto». Allí leí Mugre y, como era de esperar, me encantó; aunque quedé muy entusiasmada no podía actuarla sola, por lo que mi respuesta fue: «algo haremos con esto». En el otoño de ese año Pablo Musetti nos convoca para hacer un espectáculo y presentarlo en la Movida Joven y así apareció la compañía que llevaría a la escena Mugre de Gastón Borges.
Ramiro: La obra la escribió un compañero, la leyó otra compañera, teníamos ganas de hacer…, y surgió la idea de leerla. Luego de leerla nos interesó trabajar con ella por las posibilidades que ofrecía. Al ser una sucesión de monólogos las posibilidades escénicas y de juego actoral eran múltiples y eso nos resultó interesante como actores.
¿Por qué llevar a escena esta obra?
Ramiro: Porque nos permitió investigar en el desarrollo de un lenguaje actoral. Porque nos resulta un texto interesante, con múltiples capas de lectura. La obra tiene una mirada crítica e irónica sobre algunos aspectos y comportamientos sociales, permite empatizar, distanciarse, reírse, involucrarse… Generar una instancia de comunión, de entretenimiento y reflexión sobre algunas cosas de la vida en sociedad. Y de eso se trata en buena medida el teatro.
Carolina: Principalmente porque es un texto escrito para llevarlo a la escena. Además vimos en él una oportunidad para dar lo mejor de nosotros desde la actuación, la música, el diseño y la dirección y crecer como artistas en su proceso de construcción.
¿Cómo fue la dinámica de trabajo del grupo?
Ramiro: Fue muy fluida. Si bien hubo una dirección clara y precisa, siempre el juego fue colectivo y todos formamos parte de él. Esto hizo que el trabajo fuera productivo y divertido, pero también intenso. Mugre no fue una obra que se estrenó y ahí quedó. Durante dos años después del estreno la obra se siguió ensayando y trabajando para hacer crecer el juego actoral y la profundidad en el manejo de los estados.
Carolina: Fue un proceso ascendente y fluido, teníamos una fecha para estrenar pero sabíamos que nuestro trabajo iría más allá de ese estreno. Fuimos componiendo nuestros personajes guiados por nuestro director Domingo Milesi quien también organizó la puesta en escena.
¿Qué recuerdos tienen de la primera representación?
Gabriela: La primera representación fue en el Encuentro de Teatro Joven del año 2010. Los recuerdos son de mucho nervio, emoción y alegría, habíamos logrado nuestro primer objetivo, y era el punto y seguido de un proceso de ensayos e investigación que habíamos disfrutado mucho. Fue la primera vez que nos enfrentamos a un público, la primera ceremonia de Mugre, compartida con muchos amigos. Y por otro lado a la distancia, el recuerdo de esa primera representación es de un espectáculo inicial, que luego siguió evolucionando y transformándose. Hoy Mugre creció.
Ramiro: Fue un tirarse a la piscina sin saber cuánta agua tenía. Como decía Gabriela, la primera presentación de la obra fue en la movida joven en noviembre del 2010, en la Sala Campodónico de Teatro El Galpón, una sala enorme que lamentablemente no pasaba más de la mitad de su capacidad. No teníamos idea acerca de cómo iba a funcionar la obra, más allá de que la confianza en el trabajo siempre te da un respaldo y seguridad en lo que estás haciendo. Por suerte funcionó muy bien (ganamos ese encuentro) y eso fue un estímulo para continuar, más allá de que antes de conocer los resultados ya habíamos hecho algunas funciones en el espacio Periferia Tristán, porque como te decía antes, acá lo que primaba era las ganas de hacer juntos.
Carolina: Recuerdo que estábamos cursando el 3er año de la EMAD y pedimos permiso para salir a hacer el estreno que sería en el Teatro El Galpón. Recuerdo que salimos desde la Escuela caminando con la escenografía en las manos, una fila de nueve personas cargando con sillas, vestuarios, guitarra, etc. Lo que más destaco de ese día no son los nervios, ni las equivocaciones de un estreno sino más bien el entusiasmo y la alegría de concretar como compañía nuestro primer trabajo juntos sabiendo en nuestro interior que no sería el único.
¿Cómo han sentido la reacción y/o devolución del público ante lo que plantea la obra?
Gabriela: Muy buena. Siempre tuvimos una devolución muy positiva y constructiva que nos ha permitido en estos años seguir creciendo y que nos ha estimulado a seguir trabajando juntos en este y nuevos proyectos.
Ramiro: Las reacciones y devoluciones son siempre diversas. Pero hay una unidad general en una respuesta positiva que asume diferentes matices. La obra genera humor pero desde lo terrible de las situaciones de esos personajes. Por tanto eso no permite a todo el mundo reaccionar por igual. Hay gente que ríe mucho, que hasta ha interactuado con la obra hablando a los personajes. Hay gente que queda en silencio y no puede creer lo terrible que se está planteando. Y eso está bueno porque habla de diferentes miradas y acercamientos hacia la condición humana. Poder generar reacciones tan diversas con un mismo hecho artístico es uno de los logros principales del trabajo.
¿Por qué hay que ver «Mugre»?
Gabriela: Porque es un espectáculo que tiene mucho trabajo, amor y compromiso. Porque hacer esta obra es una fiesta para nosotros y nos encanta tener muchos invitados para compartirla y pensarla.
Carolina: Porque es una obra que habla de las personas y de sus comportamientos, de seres humanos que nos resultan familiares, seres que conocemos, que exponen sus verdades y sus mentiras y nos permiten asumir lo que somos a través de la risa.
Ramiro: Por todo lo dicho antes, ¿no es suficiente?
M.A.B.

