El alcalde Darío Pimienta analiza en diálogo con HOY CANELONES el trabajo de los cabildos barriales, la organización del Carnaval y el trabajo colectivo, entre otros temas, cuando se cumplen seis meses de iniciada su gestión.
¿Qué balance hace de los primeros meses de gestión?
Es importante mencionar el tema del traspaso de gobierno, que nos llevó un par de meses. Primero que nada, tratamos de recomponer el equipo del Municipio. No olvidemos que aquí no solamente está la figura del alcalde: hay cuatro concejales más. Todos tomamos la decisión por mayoría y, además, los suplentes que están en cada una de las líneas de los titulares también componen el equipo. Luego vinieron los cabildos barriales (alrededor de 14) que fueron muy positivos. La idea es que haya una instancia de devolución de cada cabildo. La etapa de los cabildos barriales estuvo muy buena porque los vecinos iban con sus inquietudes. Se trataba un poco transformar el sueño de cada uno, dejarlo plasmado en un proyecto y llevarlas por escrito en el presupuesto.
¿Cómo debe hacer un vecino cuando quiere plantear una inquietud del barrio?
Pedimos que sea por escrito y bajo la firma de varios vecinos, para darle más fuerza. Es una manera más interesante de llevarlo a cabo que de manera individual. Nosotros, el tema del Municipio queremos transformarlo en algo colectivo, en lugar de recibir demandas puntuales. Apuntamos a que todo sea a través de una organización, de promover las comisiones barriales y darle la importancia que tienen en la sociedad y en el caso de aquellos barrios que quieren reunirse, poder darle las herramientas.
Siempre me gustó apuntar a lo colectivo. Desde hace 18 años pertenezco a un movimiento cooperativista, por lo que adquirí experiencia que sería bueno volcar en otros aspectos de la vida. Además, mi experiencia viene del trabajo colectivo en una protectora de animales, fui dirigente de fútbol en un club importante de Canelones, fui dirigente sindical. Son cosas que me han enriquecido en el tema colectivo y es momento de ponerlo en práctica en otros lugares. Lo que hemos recabado en esta experiencia del Municipio de los barrios es la necesidad de la gente de ser escuchada. Como muchas veces hemos sido escuchados como Municipio por otras organizaciones, vemos y reconocemos la necesidad de la gente de ser escuchada. A veces no se trata de venir y decir ‘queremos esto o tal cosa’, se trata de impulsarlo en conjunto. El hecho de esto es que se trata de tener mucho oído, prestarle atención y hablar poco.
¿En qué instancia se encuentran en este momento con respecto a los cabildos barriales?
Ya marcamos las prioridades. Nos falta tener una instancia con la Dirección de Obras para ver qué toman de las cosas que presentamos. Si apuntamos a que se reconstruyan determinadas calles es porque tenemos el pasaje de tránsito pesado, que pasa por el medio de barrio, tenemos niños que van a un centro educativo de la zona… son cosas que hay que marcar y fundamentar. La preparación después de recibir los materiales de los cabildos hay que analizarla; nosotros la presentamos.
¿Qué dificultades existen para la gestión del gobierno local?
Hay una gran escasez de recursos humanos. La mayoría de las cosas que no se hacen no es porque no queremos, sino porque no tenemos los recursos humanos necesarios para hacerlo. Es una lucha constante con la Intendencia. Cuando hablamos de mantener el pasto cortado de los espacios verdes, es muy grande el territorio como para tener solo dos operarios. Son cosas que en este próximo presupuesto esperemos que cambien, que nos den los recursos humanos, tanto a nivel operativo como administrativo. El Municipio abarca muchas cosas, no es una simple oficina de quejas, hay que brindar soluciones. Hay temas que no nos corresponden directamente pero que tratamos de articular con los distintos ministerios ante las inquietudes. No se trata de que esto sea una oficina de pasaje, es un seguimiento. Mientras te falten todas esas cosas, es imposible que se puedan cumplir.
¿Se podría decir que la principal falta es la de los recursos humanos?
No es una de las principales faltas, pero sí es un factor que no es nada secundario. Acá existía personal antes, que dependía de otras direcciones de la Intendencia y, llegado el momento, volvió a sus lugares presupuestales. Esos recursos humanos que se fueron no fueron reintegrados y quedaron las vacantes. Esto no significa que el vecino no tenga el derecho de pedir, porque es un derecho, no es un antojo y vos los derechos los tenés que cumplir. No es una excusa. Trabajamos para que esto pueda mejorar porque nos presentamos con esta propuesta ante la ciudadanía. Debemos cambiar muchas cosas pero sabemos que todo lleva su tiempo, su ritmo y sus recursos. Estamos en la instancia de espera para ver qué pasa con los presupuestos. Nos falta tener el encuentro con la Dirección de Obras y es claramente importante el tener el contacto con los vecinos para las ejecuciones que se harán en base a los presupuestos de la OPP.
¿Cómo se establecen las prioridades para incluir en el presupuesto?
Se nuclean entre lo que los vecinos piden y lo que se ha manejado durante este periodo (no olvidemos que yo vengo de un período anterior como concejal y como alcalde interino, entonces puedo saber las necesidades de los barrios, de la gente, lo que se ha hecho y lo que no). Fundamentalmente, hay que tratar determinados aspectos si querés que las cosas sean visibles. Nosotros, como este gobierno municipal, apuntamos a dejar una visibilidad en las obras. La gestión está enmarcada fundamentalmente en el ABC: alumbrado, basura y calles. Vemos un atraso muy grande en Canelones en lo que tiene que ver con las calles, apuntamos a tener más iluminaria, que tal vez lleguemos a un 100% de la demanda, ya que el tema no solo es prioridad del gobierno local sino que también es prioridad del gobierno departamental.
¿Cómo viene la organización del Carnaval?
Después de haberlo peleado conseguimos que la inauguración del Carnaval sea en Canelones: como capital departamental nos tenemos que hacer valorar. Un desfile que por los comentarios que nos han llegado, ha sido uno de los mejores espectáculos de los últimos años. También vamos a hacer el cierre en la ciudad. Vamos a tener una noche de gala en el Teatro Politeama en el mes de marzo, un cierre digno de todo canario y con una entrega de premios, con su jurado, la participación de primeros premios del año pasado, participación de murgas, parodistas, humoristas, carnaval, comparsas, scolas do samba.
Todas las premiaciones las va a llevar a cabo el Municipio. Es un trabajo colectivo que venimos haciendo con la gente del Municipio y gente de afuera que nos ha dado una mano. Fernando ‘El Gato’ Gilino se nos ha acercado y nos ha dado un apoyo increíble. Este desfile llevará el nombre de Isabel Tort y va a ser en honor a ella. El carrito de la reina de maní lo tenemos acá. Lo hemos recuperado con la ayuda de Edgardo Risotto. Así que somos muchos los que estamos trabajando en conjunto.
La apertura será el 30 de enero, a las 20:45. Además, vamos a dar un buen espectáculo en Juanicó. Uno de los tablados será allí y en Canelones va a ser en Parada Rodó. En esta instancia van a ser los dos escenarios fijos el mismo día. Lo que sí cabe la aclaración es que en nuestra campaña política prometimos que íbamos a llevar el Carnaval a los distintos barrios, y así lo haremos. En Juanicó están locos de la vida. El año que viene lo vamos a llevar a otros barrios, a otros lugares porque todos se merecen tener un espectáculo en el barrio. En la Parada Rodó, lo que recauden va a ser destinado con un fin social. El fin va a ser siempre social, no una persona o algo privado que recaude para engordar su bolsillo. Eso es lo fundamental y a lo que aspiramos.
A fines de enero también tenemos la celebración de los doscientos años de Canelones, pero no lo hemos podido organizar aún. Más allá de los doscientos años del departamento, las cosas hay que hacerlas junto a la gente, tenemos que incluirnos. Queremos ser más profundos, involucrarnos más con la gente. No me quiero mandar la parte de que soy un “populista bárbaro”. No. Soy de acá, del pueblo. Porque estoy ocupando este lugar no voy a dejar de andar en bicicleta ni de salir a recorrer como lo hacía antes. Uno lo viene haciendo constantemente el tema de recorrer las calles en el pueblo y salir a hablar con los vecinos. Lo hice antes y lo sigo haciendo.
Elisa Romego


