En el marco de los treinta años de la recuperación de la democracia, días pasados se realizó una instancia para dialogar sobre la relación entre los sitios de memoria y la dictadura. El encuentro se realizó el martes por la tarde en la Sala Lumière de Canelones, con la presencia de autoridades nacionales, departamentales, locales y la población en general.
Además de participar distintas comisiones uruguayas relacionadas con la temática, se sumó también un representante de ‘Memoria Abierta’, de Argentina, lo cual permitió relacionar las situaciones de los dos países. La mesa de expositores estuvo integrada por el intendente de Canelones Yamandú Orsi, la presidenta de la Junta Departamental de Canelones, Alejandra Goinheix, la directora de la Secretaría para el Pasado Reciente de Presidencia de la República Isabel Wschebor, el director de la División de Artes y Ciencias de la Intendencia de Montevideo, Juan Canessa, la coordinadora de la Comisión de Memoria, Verdad y Justicia, Macarena Gelman, el representante de Memoria Abierta Gonzalo Conte y el director general de Desarrollo Local y Participación de la Comuna Canaria, Juan Tons.
Recolección para la memoria
El argentino Gonzalo Conte fue quien dio inicio a la oratoria. En su exposición, relató cómo surgió la ONG Memoria Abierta y las líneas de trabajo que se realizan. En sus trece años de existencia, Memoria Abierta se ha encargado de reunir, organizar y difundir documentos de organizaciones de Derechos Humanos, archivos personales e institucionales y testimonios de personas que vivieron el terrorismo de estado. De hecho, Conte afirmó que tienen reunidos alrededor de 800 testimonios de personas que vivieron en el período dictatorial.
En la ONG se componen audiovisuales, documentos, herramientas educativas y exhibiciones para que el tema esté presente en la comunidad, a través de una metodología de trabajo que prioriza la actuación en conjunto junto a grupos y organizaciones de la sociedad civil y con el Estado. El trabajo se organiza en distintas líneas de archivos orales, patrimonios documentales y topografías de la memoria. Conte destacó que es importante hacer trabajos por sitios, porque en cada lugar hay una historia distinta y testimonios para reunir.
Conexión
La coordinadora de la Comisión por la Verdad y Justicia, Macarena Gelman, expresó su agradecimiento por el desarrollo de instancias de este tipo. “Es una múltiple satisfacción participar de una instancia necesaria, de cara a la tarea que tenemos por delante desde el grupo de trabajo Verdad y Justicia para encarar los próximos años”, destacó.
El concepto de memoria que introdujo Gelman, fue central en todas las exposiciones. “Para pensar en un plan de memoria, los sitios son un punto de partida muy importante. Los sitios de memoria forman parte de la verdad, forman parte de los hechos, evocan hechos. Son evidencias, son la conexión con esos hechos y un lugar para pensar no solamente en este tema concreto sino en relación a todos los temas vinculados a los derechos humanos, y también su anclaje en el hoy”, explicó.
Para Gelman, las iniciativas de trabajo en relación a las acciones de memoria se han intensificado en los últimos años. “Estas instancias de reflexión necesitan ser acompañadas de una dimensión profesional, porque lo que fue el proceso de represión tuvo su anclaje en la región. Con Argentina, la relación ha sido muy intensa pero también con otros países de la región”, dijo.
La coordinadora resaltó la importancia de una participación amplia en el tema y destacó el papel de los centros educativos que conectan el pasado, la actualidad y el futuro, “no solamente de la temática sino lo que tiene que ver con profundizar la democracia”.
Abordar la temática del pasado reciente en las instituciones educativas, que el tema tenga un lugar en el programa curricular, es una base necesaria para trabajar con los derechos humanos. Sin pretender generalizar, dijo, en muchos programas de estudio de la asignatura historia o ciencias sociales, el período dictatorial es el último tema para dictar. De esta manera, no se le brinda el espacio e importancia que tiene para las nuevas generaciones conectarse con los hechos ocurridos en la dictadura cívico militar.
Elisa Romego


