Diferencias
El obispo de Canelones declaró en su blog personal “Amicus Sponsi” que no estaba de acuerdo con el Matrimonio Igualitario y llamaba a los uruguayos a manifestarse en las calles, tomando como ejemplo una protesta con los mismos motivos que la sucedida en Francia.
Ante la situación, HOY CANELONES se comunicó con Federico Graña, un integrante del Colectivo Ovejas Negras y con el obispo canario Alberto Sanguinetti, con la finalidad de generar opiniones sobre las diferentes posturas en relación al Matrimonio Igualitario.
Igual pero distinto
El obispo se preguntó “¿por qué siendo una cosa que hace a la estructura de la sociedad, hay tan poca polémica y manifestación?”, a lo que agregó que se encuentra convencido que el matrimonio hay que celebrarlo entre hombres y mujeres, y que “el derecho de igualdad, no es para todas las cosas”. Planteó, al mismo tiempo, que “podríamos hacer un matrimonio con tres, o con dos adultos y un niño, por inventar, ¿no? Pero esto sería posible, si fuera solamente una creación que hacemos nosotros”.
Por su parte, a Graña no le extrañó la opinión del obispo ya que “lo único que hace es reforzar lo que se dice a nivel central, es una sucursal de la casa central, repite lo que dice el Vaticano, no es ninguna sorpresa”. Este activista del Colectivo Ovejas Negras expresa su desacuerdo con el obispo explicando que “los argumentos en los que ellos se basan son argumentos claramente discriminatorios, basados en el prejuicio y sin ninguna base científica. Ponerse a decir que el matrimonio es sólo para la procreación es una bestialidad, ¿cuántas parejas heterosexuales existen que no pueden procrear? Creo que el obispo (…) confunde los contratos civiles con los sacramentos. Estamos pidiendo que el Estado reconozca de la misma manera a las distintas formas de amor”.
Matrimonio Igualitario
En la entrevista, el obispo opinó que si personas del mismo sexo quieren celebrar su unión ante el Estado, no es lo mismo que si lo hiciera una pareja heterosexual, donde se “une un varón y una mujer, y van a procrear”. Además, considera que los homosexuales “no están bien” al tomar esa decisión. Ante la afirmación que hay muchas parejas heterosexuales que por decisión propia o porque no pueden, no tienen hijos, a pesar que se encuentren casados, Sanguinetti respondió que “la unión de varón-mujer, es distinta a la de varón-varón o mujer-mujer. Aún el acto es distinto, o sea que el cuerpo tiene una realidad”.

¿Por qué ahora?
Este mes va a ser central para el Matrimonio Igualitario, no sólo para nuestro país sino también a nivel mundial. En Uruguay, el proyecto de ley ya se encuentra en discusión desde hace aproximadamente dos años, sin embargo, falta una semana para que sea presentado ante el Senado. Por su parte, Estados Unidos es muy probable que se proclame a favor, al igual que Francia y Reino Unido.
Según Graña se trata de una “táctica mezquina y cobarde, que espera a último momento para decir no hubo tiempo suficiente para discutir los temas (…). Expresarse puede expresarse cualquiera, pero ojo con lo que se dice, ojo con la forma, (…) porque la violencia en el discurso es tan responsable como la violencia física”.
Adoptar o no adoptar, esa es la cuestión
El obispo Sanguinetti habla de la adopción como un pilar fundamental de la sociedad, donde se adopta a un niño que de antemano tiene ciertas carencias por encontrarse abandonado, entonces que tenga un “padre y madre es diferente a que se le de dos madres o dos padres; es la estructura moral del desarrollo”. Y ejemplifica: “hay gente que dice que puede salir bien igual (refiriéndose a si es adoptado por una pareja homosexual), el ser humano puede reconstituirse de muchas cosas. Si le pegó el papá, pasa por una situación horrible y puede superarlo, pero no se trata de eso”.
En contraposición, Graña afirmó que “la Asociación de Pediatras de Estados Unidos dijo que no hay ningún problema para que parejas del mismo sexo adopten niños. Al contrario, dijeron que cualquier vínculo que le de sustentabilidad al crecimiento del niño, es válido”.
Cada cosa en su lugar
La comunidad homosexual está pidiendo que se les reconozca el derecho a celebrar su unión ante el Estado. Ante esta premisa, uno podría preguntarse porqué la Iglesia no está de acuerdo, teniendo en cuenta que es una temática que no les afecta. Ante esta idea, el obispo respondió que “es un tema de la sociedad, de moral natural. Todos los Estados han legislado sobre el matrimonio independientemente de que fueran cristianos o no, no es un tema de la Iglesia, la Iglesia aporta lo suyo”.
No generalicemos
Federico Graña planteó la posibilidad que diferentes corrientes religiosas tuvieran un espacio para opinar sobre la temática, ya que no todas las posturas son iguales a la planteada por la Iglesia Católica. “Hay muchas corrientes que están a favor, los Metodistas, también en muchos planos de la Iglesia Anglicana y las expresiones Afroumbandistas. ¡Que hablen entre los religiosos!”.
Problemas culturales
Según el obispo, esta situación proviene de un problema cultural que se basa en que los homosexuales “pretenden tener derechos que no tienen” e intentan cambiar las instituciones como la del matrimonio. Y concluye diciendo que “veo que no se hacen cosas para ayudar y sostener mejor a la familia, la Constitución dice que la familia es la base y que hay que protegerla”.
“Hay un montón de discursos que denotan un miedo a lo distinto, a lo que no entienden y a lo que ni siquiera estudian”, dice Graña cerrando la entrevista.
Eugenia Ladra

