Una grata impresión
El pasado martes a la tarde, el Complejo Cultural Politeama-Teatro Atahualpa del Cioppo contó con la presencia de la Escuela de Ballet del SODRE de Montevideo y la actuación, por primera vez ante el público, de los chicos de la Escuela que funciona en nuestra capital departamental y que también forma parte del SODRE.
El espectáculo tuvo un recorrido por diferentes danzas típicas o tradicionales de distintos países del mundo. Se notó el trabajo profesional de los docentes con los jóvenes y niños que dejaron una grata impresión, sobre el escenario de la sala Atahualpa del Cioppo.
Los anfitriones, con tan solo cinco meses de clase, se ganaron el aplauso de familiares y de todo el público que estuvo presenciando el evento. Los niños y niñas de la escuela de ballet local bailaron denotando ya sus conocimientos adquiridos. El proyecto, que fue impulsado por la Intendencia del Canelones, el MEC y el SODRE, tuvo su primera muestra abierta para generar más interés en esta actividad que ofrece la oportunidad de desarrollarse a niños y niñas de nuestro departamento.
Docente
Denise Pires es una de las dos docentes que dirige la Escuela de Ballet del SODRE de la ciudad de Canelones. La profesora brasileña es graduada en esta actividad y cuenta con la experiencia de haber trabajado en otros países del mundo. Fue designada para esta función en nuestra capital departamental y viene de haber integrado también el SODRE de Montevideo.
Horas antes de la muestra coreográfica en el Complejo Cultural Politeama, la profesora Denise Pires dialogó con HOY CANELONES y transmitió sentirse con cierto nerviosismo en lo previo por la jornada.
Son diez los niños que integran la Escuela de Ballet en nuestra ciudad, compuesta por nueve chicas y un varón con edades entre 9 y 12 años. Desde hace un mes, las clases son tres días a la semana y se busca que sean, a futuro, todos los días, al igual que en Montevideo.
“La oportunidad a los chicos del interior”
“La idea es darle la oportunidad a los chicos del interior que aprendan y tengan una buena base en el concomiendo de esta profesión, incursionando en la danza”, dijo Pires, pensando en que estos niños puedan más adelante poder tener como opción la de ser bailarines. En esta actividad, poseer las condiciones no es un aspecto excluyente sino que para poder desarrollarlas se necesita “la disciplina y las ganas”.
Desde mayo está funcionando la Escuela en Canelones y, según Pires, la intensidad de las clases ha sido importante. “Menos tiempo y carga horaria pero realmente ellos tienen ganas de aprender y estamos intentando de hacer lo mejor”, narró.
Consultada por el Complejo Cultural Politeama, la norteña opinó que “me pareció bárbaro” y resaltó las condiciones en las que trabajan con los niños y niñas, además de la disponibilidad de los funcionarios del teatro.
Integración
La Maestra Estela Losardo, directora de la Escuela de Ballet de Montevideo, catalogó a la experiencia para su cuerpo de baile como importante por la integración que hubo con jóvenes de la capital del país y del departamento canario. “Ellos pudieron ver que hay otros niños en otras partes del país que también trabajan a la par de ellos y eso fue una experiencia gratificante”, explicó.
Para que todos tengan la oportunidad
Hablando de la descentralización, Losardo indicó que esta actividad en Canelones tuvo también ese propósito y opinó en este sentido que “no nos parece justo que cuando uno quiera hacer algo no tenga que acercarse nada más que a la capital, a Montevideo”. Considera acertado brindar la “posibilidad de extender el arte a todos por igual”.
La delegación que llegó de la capital montevideana estuvo compuesta por diferentes edades. Los de primer año era su primer viaje al interior del país y también la primera actuación con público. Este detalle para Losardo “es importantísimo, en esto que han elegido para ser profesionales”.
Losardo dijo que la mejor difusión de esta actividad para que los demás niños puedan encontrar que es una actividad de la que quieren aprender y ser parte, es realizando este tipo de espectáculos o muestras. “Es cuando un mismo, de una misma edad, se identifica y muchas veces es cuando le dice a Mamá ‘Esto es lo que quiero hacer’. Entonces esto es una manera de que los niños puedan elegir”, señaló.
Para la docente, esta carrera demanda “mucho entrega y sacrificio”. Algunas madres ven esta profesión como algo que les gustaría que sus hijos desarrollen pero no son conscientes de que esta actividad del ballet “es sacrificada” y requiere de vocación. “Sin esfuerzo y sin disciplina, no se llega”, comentó.
A Losardo le ha tocado también suplir a su colega Pires en las clases de Canelones y cuenta que ve en los niños de nuestra ciudad las ganas y salir corriendo “porque pierden el ómnibus… y eso también es parte del sacrificio”.
Gratamente sorprendida
Al ser consultada por la actuación del grupo de niños canarios, Losardo dijo haberse sorprendido “porque los vi seguros, más allá de los nervios algo normal ya que demuestra la responsabilidad que uno tiene, pero estaban bien plantados. Se notó que disfrutaron en el escenario cuando bailaron, la verdad que gratamente sorprendida”.
“Es una joyita”
También la docente de Montevideo halagó las instalaciones del Complejo Cultural Politeama “es pequeñito pero tiene todo y a nuevo. Es una joyita”.
Eduardo Castro




