Gran iniciativa
Dos jóvenes uruguayas tuvieron la iniciativa de crear un proyecto para leerle a personas ciegas o con baja visión. En diálogo con HOY CANELONES, nos cuentan cómo funciona y el alcance de esta interesante actividad.
Daniela Olivar es estudiante de la Licenciatura en Fotografía de la Escuela Nacional de Bellas Artes y de la Licenciatura en Letras, en la Facultad de Humanidades. Su objetivo era crear algo en el que sus dos pasiones se cruzaran y se le ocurrió una idea innovadora con una lógica diferente. Por su parte, Georgina Pizarro es estudiante de Medicina, y es quien la acompaña en este proyecto.
El proyecto se llama ‘Casa ajena’ y tiene el objetivo de promover la lectura en personas no videntes y con baja visión. Se viene desarrollando desde hace algunos meses con el aval de la Unión Nacional de Ciegos. La idea es que un grupo de lectores va hasta los domicilios de las personas y le leen un libro seleccionado previamente por la persona que quiera escucharlo.
Desafío
Una de las impulsoras de este proyecto, Daniela Olivar contó a este medio que esta iniciativa se trata de un gran desafío. “Yo quería hacer algo que, de alguna manera, uniera las dos carreras que elegí y me pareció bueno hacer algo así, ya que siempre me interesó el tema de cómo la gente con dificultades de visión puede acceder a la lectura. Lo primero que hice cuando empecé a considerar esta idea fue invitar a mi amiga Georgina, quien en seguida se enganchó con la idea. Después le presenté el proyecto a la UNCU (Unión Nacional de Ciegos del Uruguay) que me dieron para adelante porque les pareció una buena iniciativa, porque se trata de una persona en voz real que les lea y de ahí seguimos para adelante”, señaló.
En marzo de este año presentaron este proyecto a la UNCU, quienes difundieron la invitación a sus integrantes y así apareció su primer oyente. La metodología consiste en sesiones de una hora, donde un integrante se acerca con el libro en mano para comenzar la lectura a domicilio.
Si bien recién ahora esta iniciativa está teniendo difusión, ya cuentan con algunos clientes y muchos interesados que llaman para informarse de la iniciativa. Según explica Olivar, hasta ahora los clientes eligen lo que quieren leer, pero ellas también cuentan con una biblioteca personal y muy variada, a la que pueden recurrir en cualquier momento.
Propuesta innovadora
Si bien en nuestro país se trata de una iniciativa original, en otros países el servicio de lectura para personas de baja visión o movilidad reducida es algo frecuente. Para Olivar este proyecto es una forma de promover la lectura. “Nosotros somos amantes de la literatura y como tal queremos difundirla, sin barreras ni limitaciones. Es una experiencia sumamente enriquecedora. Nos sentimos feliz con este proyecto y lo disfrutamos mucho”, remarca.
Sin barreras
«Al principio pensamos que esta iniciativa abarcara solo a personas con baja visión pero en el último tiempo vimos que no necesariamente tienen que ser personas que no vean, puede ser para aquellos que estén solos y quieran que les lean como modo de compañía. Tampoco tenemos condiciones con la edad, pueden ser de cualquier edad», explicó.
El servicio tiene un costo de 100 pesos la hora y en algunos casos se solicita el pago de los boletos, según la distancia.
Contacto
Para solicitar el servicio de lectura, hacer consultas u ofrecerse como lectores, los interesados deben comunicarse a través de proyectocasaajena@gmail.com o llamar al teléfono de Daniela Olivar (099 42 63 60). En este último también se pueden dejar mensajes de voz y las lectoras se comunican.
Ma. Eugenia Núñez


