Un lugar para la poesía
Pablo Pedrazzi, joven creador oriundo de la ciudad de Canelones, trajo a Uruguay hace unos meses la idea de realizar un torneo Slam de poesía oral. En este particular torneo (que tiene una estructura similar al boxeo) luchan poetas a través de la recitación de poemas propios. El Festival Internacional de Literatura (FILBA) convocó a Pedrazzi para la apertura del festival con un torneo Slam de poesía, a realizarse el próximo 18 de setiembre, a las 21 hrs., en la Biblioteca Nacional de Uruguay.
“Hay que ir al origen: la poesía estaba huérfana, no tenía un lugar, no había un espacio donde los jóvenes pudieran ir y leer sus poesías. Había un espacio huérfano y el Slam ocupó ese espacio”, le contó a HOY CANELONES Pablo Pedrazzi, organizador del torneo Slam en Uruguay.
Pedrazzi comenta que en estos seis meses, el torneo ha ido creciendo cada vez más. “Ahora tenemos hasta más de doscientas personas como público”, dice, motivo por el cual el lugar donde hacían los torneos quedó chico y cambiaron el espacio. “Ahora lo realizamos en el bar cultural Péguenle al mimo, y a partir de eso hemos crecido mucho más”, indica.
Poetas escondidos
Pedrazzi cuenta que en estos meses han aparecido muchos poetas: “Gente de Las Piedras, Canelones, La Paz… ¡No sabía que había tantos poetas en La Paz!”. En este sentido, la idea de tener un espacio para crear y compartir poesía, acompañada de la posibilidad de ser evaluados en el momento, con un público al azar, ha despertado muchísimo interés y deseos de participar del Slam en muchas personas.
“El Slam toma su lugar, generó un público para poesía, por varias razones: por la dinámica que tiene, por ser poesías de tres minutos y veinte segundos, por tener un formato de torneo, donde la gente puede elegir el ganador. Pasó eso: empezó a correrse la voz y generó un público que cada vez crece más”, cuenta.
Por otra parte, la convocatoria para participar del torneo es libre, pero siempre hay un máximo de 35 participantes. Pedrazzi indica que los premios para los ganadores muchas veces son realizados por artistas plásticos que apoyan el Slam.
FILBA Internacional es un festival de literatura que se realiza en las ciudades de Buenos Aires, Montevideo y Santiago de Chile, en el que participan invitados de todo el mundo. Es gestionado por la fundación FILBA, una organización sin fines de lucro que busca promover la literatura entre todo tipo de lectores. Este año, el festival comenzará con un torneo de Slam.
Pedrazzi señala que es el segundo año que el festival se realiza en Uruguay. “Vienen escritores reconocidos, que han ganado premios importantes de literatura, dan charlas, talleres, hay todo una muestra de literatura”, cuenta.
Pedrazzi cuenta que lo llamaron desde la organización del festival para realizar la apertura a través del Slam. “Contratan el Slam porque tiene mucho que ver con lo que se muestra en el festival, y lo bueno es que es en la Biblioteca Nacional, lo que me pareció una idea descabellada porque es como emocionante…”, dice.
Además de participar delante de escritores e invitados de todo el mundo, en el festival se ofrece un viaje a Buenos Aires para que los ganadores compitan con los slammers argentinos y chilenos. “Lo más lindo de todo esto es que los dos ganadores del Slam se van a Buenos Aires, con todo pago, para competir en la gran final. Es tanta la intensidad que crea el Slam”, expresa.
Pedrazzi, también participará en el festival, pero fuera de concurso. “Es la forma de probar mi poesía”, comenta. Igualmente, por ser el organizador o ‘slammer master’, viajará al gran torneo en Buenos Aires. Los que han ganado en las distintas ediciones van a participar en el festival, pero igual va a ser un torneo abierto.
El hacedor
La actividad cultural de Pablo Pedrazzi no se agota en la organización de los torneos de Slam. Pabloski, como se lo conoce en el medio, es actor y ha participado en distintas realizaciones teatrales y performances nacionales e internacionales. Además, la semana que viene sale a la luz su primer libro, con un formato artesanal y bajo el título ‘El amor no garpa’.
Elisa Romego




