“Mantener viva la Verdad y la Justicia”
El pasado domingo 28 de junio, en el Espacio Carlos Alfredo de la ciudad de Santa Lucía, se presentó el documental ‘Voces de Santa Lucía’, organizado por el Movimiento de Mujeres Nilda Irazoqui, Comisión Especial de Reparación de la Ley 18596 y Colectivo Espika. Después de cuarenta años, un grupo de ex presos políticos decidió hacer públicas sus vivencias durante la dictadura, a saber, golpizas, humillaciones, violaciones y torturas. Se trata de testimonios en primera persona que estremecen y hacen reflexionar sobre los hechos acontecidos antes, durante y después del terrorismo de estado en Santa Lucía. HOY CANELONES conversó con Iris Rodríguez, ex presa política e integrante del Movimiento de Mujeres ‘Profesora Nilda Irazoqui’, quien nos cuenta más sobre este documental. “Nosotros teníamos la necesidad de hablar y de que se escuchara nuestra historia, lo que habíamos vivido. En mi caso particular, permanecí en silencio hasta este momento, no por miedo sino porque no había encontrado la oportunidad indicada, porque no había encontrado interlocutores”, manifestó. Justamente, el objetivo del documental ‘Voces de Santa Lucía’ es rescatar las memorias y poner en conocimiento a quienes desconocen los hechos, motivar a otras personas a contar sus vivencias y consecuencias del terrorismo de estado. Denunciar, buscar justicia, analizar y reformar la Ley 18.596. Rodríguez explica que el documental rescata diferentes relatos de vecinos de Santa Lucía, quienes vivieron en carne propia el proceso militar. “Son relatos muy duros y tristes. Además, mucha gente no se animó a participar por miedo, vergüenza. Son historias muy duras, hay mucho sufrimiento, y no siempre resulta fácil de contar”, señaló. La realización del documental estuvo a cargo de la productora Caminito Films.
Legado Uno de los objetivos fundamentales que persigue ‘Voces de Santa Lucía’ es lograr que estos testimonios sean escuchados por el conjunto de la sociedad, que estas voces sirvan de impulso para aquellas personas que aún sienten miedo o vergüenza, que sea la propia sociedad quien juzgue a los responsables de las atrocidades y humillaciones a los que un pueblo fue sometido. “Los testimonios estremecen y emocionan, pero es necesario que nuestras vivencias se sepan, para que las nuevas generaciones tomen conciencia de lo que pasó. Es fundamental mantener viva la memoria y la justicia. Porque cuando no tenemos memoria la historia tiende a repetirse y lo que vivimos nosotros no queremos que se repita nunca más”, destaca Iris.
Orgullo y emoción Sin dudas, para Iris Rodríguez ver como en la pantalla se reflejaba su historia, no fue una situación sencilla. “Sinceramente en una parte del documental no aguanté más y tuve que salir. La emoción era mucha, muchos recuerdos y sentimientos. Es una historia dura, pero que merece ser sabida por todos”, expresó. “Ver reflejada mi historia significó para mí un desprendimiento de muchas sensaciones, que no se puedes explicar”, finalizó diciendo.
Ma. Eugenia Núñez


