“Hay que recuperar un equilibrio y una autoridad sana”
El psicólogo Alejandro De Barbieri realizó la primera presentación de su libro ‘Educar sin culpa, Optimismos y entusiasmos para padres y docentes’ en la capital departamental. El evento se llevó a cabo el pasado martes en la Sala Lumière, a sala llena, asistiendo un número importante de personas, entre ellos docentes y padres. Esta noche, a partir de las 19.30 hrs., vuelve a presentarse el libro en el Complejo Cultural Politeama.
La visión que expone el psicólogo genera interés para madres y padres, como así también para docentes, a quien está dirigido el libro. De Barbieri sostiene que muchos padres por “miedo a que sus hijos se frustren” utilizan mecanismos a la hora de educar que, desde su óptica, no provocan un resultado positivo en determinadas situaciones cotidianas.
Estrategia basada en una actitud tranquila Para De Barbieri, la educación de los hijos debe estar cargada con experiencias de frustración “sin culpa y sin látigo, con mucho amor”. La actuación de progenitores ante sus hijos debe ser balanceada en cuanto a la actitud, sin los extremos del “mucho palo pa’ que aprenda” pero, a la vez, “con un papá y una mamá tranquila, que estén diciendo ‘No es no’, y te está diciendo que mañana es no, pasado no y traspasado tampoco”. Mantener esta cuestión de autoridad, según De Barbieri, no hará que “el niño vaya a salir traumado”.
Después del apego y amor…Considera que en estos tiempos los padres “hemos pegado de calentito” aportando amor y apego que son fundamentales en el hogar y que “todos nuestros hijos lo precisan”. Pero al mismo tiempo, analiza que “nos hemos ido al otro extremo”, ante la perdida de “un equilibrio y una autoridad sana”. Esto como forma de estabilizar la figura paterna, materna y de los docentes, para que “el chico sepa a qué atenerse”. Una parte del libro habla de la “tiranía del deseo”, que a juicio del escritor “son como órdenes para los padres”. Esta sección va acompañada por una reflexión de este capítulo, adelantó.
Recuperación de la dinámica de las parejas En la primera parte, el libro trata de la pérdida de dinámica de la pareja (padres), a causa del estrés diario. En este sentido De Barbieri acentúa en esta situación coyuntural de una familia el rol del padre que trata de “rescatar a la madre”, la que “en general es la que más sobreprotege, pero hay padres también lo hacen”. A partir de ahí se debe salir del estrés o de la fatiga. De Barbieri dice que los padres no “deben contagiarle los ralles (mal humor) al pibe”. Esta imagen es común en estos tiempos, cuando cansados y fatigados “no llegamos a casa con el entusiasmo y optimismo que ellos merecen tener un papá y una mamá”, encajados en su rol sin efectos secundarios. Expuso que si un padre o madre luego de haber tenido un día complejo en su trabajo se debe enfrentar a “una rabieta de su hijo”, la tendría que “sostener con amor”.
“Educar es frustrar” Para el conocido profesional también existe una confusión en muchas personas por “teorías psicológicas” que establecen distintas versiones del tema de la educación. Sostuvo que su posición está basada en algunos autores como Fernando Savater, que “dice educar es frustrar” y esto conlleva a que el educador debería ser “antipático cuando está educando, sea el docente o el padre”. Aclaró que la generación o recuperación de la imagen de autoridad en los padres se debe lograr de manera “sana y no imponer”, sin golpear “sobre la mesa” diciendo quién manda, porque ese tipo de escenas no conseguirán el objetivo. Cuando los padres se plantan de forma tranquila ante sus hijos al momento de dar una orden, el resultado es más productivo.
Por miedo a que sus hijos no los quieran “Los padres de hoy tienen miedo que sus hijos no los quieran y por ello evitan hospedar la frustración”, expone. La situaciones límites para provocar la frustración de querer lograr con actitudes improcedentes determinadas cosas de la vida diaria en los niños o alumnos, dice De Barbieri, son un camino por el cual se obtienen otros resultados en la educación. Es normal la primera reacción del enojo en esos casos por parte de los adolescentes, pero luego lo terminan agradeciendo “a destiempo”.
Padres han tercerizado su función de educar De Barbieri opinó acerca de dos mundos distintos: el hogar y los centros de estudios. Sobre el comportamiento de los niños y adolescentes en estos ámbitos, la responsabilidad de los padres en el rol de educar según el psicólogo habría “claudicado”. Dijo que estos han tercerizado esa función desde el hogar y centralizándola unilateralmente en los centros de estudios.
Docentes sobrecargados En la segunda parte del libro, el escritor trata la temática relacionada al cansancio y soledad de los docentes en esta función de educar. “Antes el primer hervorcito se daba en casa. Eso lo están haciendo los docentes, aparte de dar matemática y geografía. Entonces están sobrecargados en un rol que es responsabilidad de los padres”, comentó.
“El sufrimiento nos hace crecer como personas” Rescata el joven psicólogo De Barbieri que “el sufrimiento nos hace crecer como personas”. Asegura que si se conoce la felicidad, es porque también se ha pasado por situaciones de sufrimiento. En la vida la consecuencia del sufrimiento es la felicidad, en distintos aspectos como el trabajo o el relacionamiento de la pareja. En conclusión, “si evito que mi hijo sufra, estoy evitando que crezca o madure y eso es la consecuencia de la sobreprotección parental, porque tenemos hijos cuya edad cronológica no coincide con su edad psicoafectiva como lo establece el pediatra Aldo Naouri. Tenemos gurises de 28 años y parecen de 21 y los de 21 parece que tienen 14 de edad psicoafectiva”, indicó. Alejandro De Barbieri se presenta esta noche en la Sala Beto Satragni del Complejo Cultural Politeama, a las 19.30 hrs. La actividad es organizada por la librería Ganesha Libros.
Eduardo Castro

