Un vecino comparte en Instagram fotos históricas y relatos del barrio Tres Esquinas, de Canelones

La colocación de la piedra fundamental del gimnasio de la Escuela N° 110 ‘Joaquín Suárez’, popularmente conocida como Tres Esquinas.

El barrio es una red

El perfil de Instagram @viejobarrio3esquinas muestra imágenes de antaño de personajes, familias y edificios de la popular zona de la capital departamental.

Fabián Martínez tiene 59 años y vive desde siempre en el barrio Tres Equinas. Después de conversaciones informales con vecinos, sintió “la inquietud y a la vez el temblor que te da que, cada vez que un veterano se va, un pedazo de barrio se va con él”. Fue así que creó la página de Instagram @viejobarrio3esquinas, que une fotos históricas con relatos y comentarios.

La foto muestra un grupo de chiquilines del barrio, sentados en el muro de la vieja carpintería de Alberto Priero.

Martínez está a cargo de la página pero el trabajo es colectivo. El proyecto cumple un año en agosto y ya van unas cien entrevistas realizadas. Además de crear un archivo digital, viejobarrio3esquinas es una manera de ahondar en la vida de esos vecinos con los que uno conversa seguido pero no siempre llega a las profundidades. En diálogo con HOY CANELONES, Fabián Martínez expresó que el trabajo se centra en los vínculos, porque el barrio es eso.

La imagen es del año 1976 y muestra la reapertura del Mercadito de Luis Malacrida, luego del incendio.

Barrio completo
Martínez comentó que “Tres Esquinas reúne muchas características, porque si nosotros tomamos la escuela como el corazón, vemos que el barrio tiene, justamente, una escuela, tiene comisaría, cuartelito de bomberos, club de Fútbol Infantil; tuvo una cancha de bochas con una función importante de reunión, carniceros, almaceneros, carpinteros, hojalateros, parteras, modistas, bolicheros, bomberos, músicos, albañiles, lecheros… Lo único que le faltaba al barrio era una farmacia, que después llegó. Es un barrio completo. La gente siempre entendió que tenía todo lo que necesitaba ahí”.

Herminia ‘Coca’ Tejera, una partera famosa en el barrio.

El creador de la propuesta expresó que todos los vecinos son parte de la iniciativa, porque “cada uno de ellos ha ido aportando anécdotas, vivencias e historias de vida. Han abierto el archivo familiar de sus fotos, han buscado información de la que hasta ese momento no había registro. Se han puesto la mochila al hombro y muchos de ellos han buscado a otras personas para tratar de aclarar algunos puntos. Es en conjunto. A mí me toca solamente unir con un hilito las distintas experiencias de los vecinos”, expresó. “La cantidad de gente que ha hecho sus aportes y que se ha plegado al proyecto es inmensa. De esa cantidad de personas que han colaborado generosamente, hay dos que desde el inicio se plegaron, habiendo nacido y transcurrido toda su vida en el barrio Tres Esquinas: Rosita Rebellato y Agustín Vallarino. Ellos son los padrinos del proyecto”, añadió.

Isabel y Margarita Cutica posan junto a un grupo de alumnas de Bordado.

El barrio hoy tiene vecinos nuevos y otros que viven allí desde hace generaciones. “Hay familias que han quedado. Por supuesto que lo único permanente es el cambio, entonces se ha modificado, pero aquellos que aún quedan son muy orgullosas de sus raíces del barrio, son personas que están felices de haber vivido y seguir viviendo en el barrio Tres Esquinas. Que exista la oportunidad de poner en valor esa forma de vida, esos vínculos, esas personas e incluso algunos edificios, los llena de orgullo porque es una parte muy importante”, destacó Martínez.

Una imagen actual del barrio.

Las frases que acompañan las imágenes en la página no son solo simples pies de foto. Martínez escribe aquello que escuchó en las entrevistas, reflexiona y cuida el texto tanto como la fotografía. Aseguró que lo que está escrito surge “desde ese vínculo, porque los barrios son eso, no son límites específicos ni edificios, son vínculos, redes. Desde esos vínculos, primero se han abierto los archivos y después los corazones. Las anécdotas o los pequeños textos que acompañan las fotografías intentan mantener esa línea. La mayor parte son realizadas por los propios vecinos, los propios dueños de las fotos. Ellos mismos te van guiando”, detalló.

Una imagen de 1934: se ve a los trabajadores en plena construcción de la escuela del barrio (foto tomada por Pedro Sánchez, alias ‘El Mono’).

Descubrimiento
Realizar este trabajo fue un descubrimiento para Martínez. “Fue una sorpresa. Es ir conociendo a las personas e ir compartiendo con ellos, en esas conversaciones que hemos ido teniendo, una serie de vivencias, de historias de vida muy profundas. Porque, como todo barrio, tiene absolutamente de todo y entre ellos hay personas a las que la vida les repartió barajas muy fuleras. Esas historias compartidas también han sido un descubrimiento, acercarnos a esa persona que veíamos a lo largo de los años, pero desde otro sitio, comprendiéndonos mutuamente después de habernos contado nuestras historias. Es un vínculo muy lindo que se ha generado y mucho más profundo del que existía”, destacó el creador del proyecto.

El edificio de la Escuela N° 110 es uno de los más emblemáticos de la zona.

Fernando Guerrero