Mano a mano con la cantante Francis Andreu, que se presentará esta noche en el Complejo Politeama


“La música ha sido un motor en mi vida”

Esta noche, a partir de las 20 hrs., la destacada cantante uruguaya de tango Francis Andreu llegará por primera vez al Complejo Cultural Politeama, con su espectáculo ‘A media luz’, un concierto íntimo acompañado por guitarra y bandoneón. Las entradas están a la venta por Tickantel o en las redes de cobranzas del país.

Criada en Punta Carretas y luego en Punta Gorda, Francis Andreu egresó de la Universidad de la Empresa (UDE) como técnica en Administración Rural. Además de su carrera musical, trabaja junto a su familia en una empresa importadora de sistemas de cortinas. Comenzó a cantar a los 16 años en Montevideo y desde entonces ha pisado importantes escenarios dentro y fuera del país. Apasionada por los caballos y el rescate de perros callejeros, mantiene también un vínculo muy especial con Canelones, donde reside buena parte de su público.
Sobre el concierto que brindará esta noche en el Politeama, la artista lo definió como un encuentro de “intimidad” entre ella, el público y el tango. “Voy a despedir el año con unos buenos tangos, con la guitarra de Guzmán Mendaro y el bandoneón de Sergio Astengo. Es un show acústico”, contó.
Francis explicó que con este formato vuelve a su raíz. “Ahora tengo una banda que somos cuatro, pero arranqué con dos guitarras. Siempre me gustó trabajar con pocos músicos para generar intimidad. Me gustan los lugares chicos, donde la música se escuche. Me hice y me crié así, tocando diez años todos los miércoles en el Tabaré”, cuenta.
Con emoción, anticipó lo que significa presentarse en Canelones: “Me llena de ilusión ir al Politeama. La gente de Canelones siempre me acompaña. Hay una barra que me espera y quiero encontrarme con ellos. Estoy súper contenta”. En diálogo con HOY CANELONES, Andreu no sólo adelantó detalles del show sino que también profundizó en su camino musical y contó cómo la llegada de los 40 le “cambió la vida”.

“Disfruto tanto la música porque somos las mismas diez personas trabajando hace quince años juntas, somos una familia. No me trae problemas”, cuenta Francis Andreu, que llega esta noche a la ciudad de Canelones. Foto: francisandreuok.

¿Cómo fueron tus inicios?
Hace veintidós años que me dedico a esto. Me descubrieron y me llevaron a Argentina. Fui a ver a Adriana Varela, estaba entre el público, canté como todos y, cuando termina el show, un hombre se me acerca, se presenta como el mánager de Adriana y me pide él número. Le doy el de casa. No existía WhatsApp. Esto fue en el año 2002. Al otro día llaman: era Horacio Pessagno con un contrato para irnos a Argentina. Y dije que no. Yo toda la vida rescaté animales, siempre estuve vinculada a los caballos y lo primero que pensé fue ‘Ni loca me voy y dejo a mis perros y mis caballos’. Para mi cantar no era un tema. Increíblemente, esa misma noche Alberto Magnone (pianista) me llama para proponerme hacer un show piano y voz. Y ahí dije que ‘Sí… una noche sí, pero un contrato de diez años no’. La primera vez toqué con Alberto y la segunda me dice ‘Tengo unos espectáculos y una gira en Chile, con el Canario Luna, los Hermanos Ibarburu y un plantel descomunal’. Mi madre tuvo que firmarme un permiso para que pudiera viajar. Me fui enroscando y me di cuenta de que, además de ser súper divertido, era una entrada de guita que estaba buenísima.

¿Qué evaluación haces de estos veintidós años de carrera?
La música ha sido un motor en mi vida. Viví experiencias que nunca imaginé: grabar con Cristian Castro, cantar con Diego El Cigala, con Alejandro Sanz… cosas increíbles. Siento que tengo una vida muy divertida porque me pasan cosas que a un ciudadano común no le pasan. He cosechado amigos increíbles por el mundo. Asocio la música siempre a cosas lindas porque, además, nunca dejé de trabajar en la empresa familiar, estudié y me recibí. Hice lo que hace una “niña bien”. Disfruto tanto la música porque somos las mismas diez personas trabajando hace quince años juntas, somos una familia. No me trae problemas. Pero para que eso pase, tengo que tener un trabajo estable que haga que yo no dependa de la música. Yo toco para pasarla bien, para que todos cobremos bien y disfrutar. No es ‘Tengo que salir a tocar’. Me cuido la voz, soy profesional, pero no quiero que pierda ese matiz de ser un hobby para mí y que me traiga solo alegrías.

Mencionaste que estás un poco nostálgica con haber cumplido 40… ¿Cómo te sentís con esta edad?
Es real que llega un momento de la vida que te das cuenta que estás en la mitad del partido. Eso es fuerte, y en los 40 estás en esa. A mí me pasó que este año trabajé muchísimo desde enero; nunca paré. Cumplí los 40 en mayo y recién descansé en setiembre. Tuve cosas de artista que me implicaban mucho estrés del bueno: canté con Gilberto Santa Rosa en el Antel Arena, que para mí fue un montón; sumale las fiestas privadas, el show en el SODRE… y en el momento no sentí mi cumpleaños, no pude detenerme, de hecho estaba ensayando. Mis amigos me enviaban fotos de varios momentos de mi vida, como del primer día que canté, de la primera vez que bañé a un caballo a los 9 años, y empezás a cuestionarte un poco todo. Toda mi vida hice deporte con los caballos, pero a los 38 años me dije ‘Si quiero seguir cantando tengo que estar bien de salud’. Además soy fumadora, es un defecto (se ríe) y empecé a entrenar en un gimnasio y me cambió la vida. Estoy en una contradicción: físicamente me siento en mi mejor momento, pero es real que a los 40 nos pasan cosas… de gente de 40 (se ríe). Más allá de todo, me alegra seguir cantando, con la semillita de la felicidad adentro, una familia hermosa y amigos que son para toda la vida.

Jennifer Cassarino