El pasado sábado se jugó la final de vuelta del Torneo Nacional de Selecciones en la categoría Sub 14, en la que Canelones enfrentó a la Selección de Salto, intentando revertir un resultado adverso en la ida por 3 a 0.
El pasado sábado a la tarde, la Selección Sub 14 de Canelones disputó la final revancha en el Estadio ‘Eduardo Martínez Monegal’ frente a la Selección de Salto. El seleccionado canario llegaba con la difícil tarea de revertir una derrota abultada sufrida en la ida por 3 a 0, consciente de la magnitud del desafío. El plantel dirigido por Mario Borbonet e Ignacio Casullo salió a dejar todo en la cancha, buscando forzar el empate en el global o en el mejor de los casos, dar vuelta la serie. Sin embargo, el rival fue muy sólido y, pese al esfuerzo y la entrega de los juveniles azulgranas, no pudieron alcanzar el objetivo. Canelones terminó quedándose con el subcampeonato del Torneo del Interior en una gran campaña que lo llevó hasta la definición del título.
El encuentro comenzó parejo, con Canelones decidido a proponer desde el inicio y con Salto bien ordenado en defensa, apostando a los contragolpes. La estrategia de la azulgrana fue convertir rápidamente para mantener viva la esperanza. El equipo intentó generar peligro por las bandas y con centros al área, siempre cuidando los espacios en su campo para no sufrir de contra. Pero Salto se mostró firme, cerrando líneas y dificultando la creación de juego del conjunto canario. A los 15 minutos llegó la primera emoción del partido, tras un pase en profundidad que dejó mano a mano a Mateo Amado con Ramiro Santín, un defensor salteño que en el intento de marcar y despejar, terminó desviando el balón hacia su propio arco, marcando en contra y poniendo el 1 a 0 para Canelones. Ese tanto renovó la ilusión del equipo, que siguió buscando ampliar la ventaja. Sin embargo, las oportunidades posteriores llegaron principalmente por pelotas quietas, tiros de esquina y centros al área, sin generar demasiado peligro. La primera parte culminó con la mínima diferencia, que mantenía la esperanza de la azulgrana.
En el complemento, Canelones salió con todo, consciente de que necesitaba al menos dos goles más para igualar la serie. Salto volvió a demostrar por qué había llegado a la final, mostrándose compacto, ordenado y difícil de vulnerar. Canelones, a pesar del ímpetu, comenzó a sentirse sin respuestas, con dificultades para encontrar espacios y claridad en el último pase. A los pocos minutos de iniciado el segundo tiempo llegó el golpe que cambió el rumbo del partido. Un tiro libre al borde del área a favor de Salto fue ejecutado por Benjamín Olivera, quien con un remate cruzado, rasante y potente, venció las manos de Benjamín Freitas, decretando el 1 a 1 y ampliando el global nuevamente. Ese tanto fue un duro golpe anímico para Canelones, que debía marcar tres goles más en el poco tiempo restante. Pese a eso, Canelones no bajó los brazos, siguió insistiendo con ataques por ambas bandas, centros al área y jugadas elaboradas, aunque sin la precisión necesaria para concretar. Salto, por su parte, aprovechó los espacios para generar algunas ocasiones que no logró definir. Finalmente, el partido culminó 1 a 1, resultado que le dio a Salto el título nacional y dejó a Canelones como subcampeón del Torneo Nacional de Selecciones Sub 14.
Más allá del resultado final, la campaña de Canelones fue destacable. El equipo mostró carácter, compromiso y un gran crecimiento futbolístico, llegando hasta la final y dejando una muy buena imagen a nivel nacional. Los jóvenes canarios demostraron entrega, pasión y orgullo por la azulgrana, cerrando un torneo que quedará en el recuerdo por su esfuerzo y espíritu competitivo.






Fabricio Reyes

