A colaborar
Oriunda de la ciudad de Canelones, María tiene 61 años y hace algunos meses le detectaron un cáncer avanzado, sin cura. Hoy depende de oxígeno las veinticuatro horas del día y su mayor deseo es conseguir un equipo portátil que le permita salir al aire libre, visitar a sus nietos y realizar pequeñas actividades que hoy le resultan imposibles.

En diálogo con HOY CANELONES, una de sus hijas, Evangelina Pruzzo, explicó los detalles de la enfermedad y los motivos de la campaña solidaria que impulsa la familia. Actualmente, María utiliza un balón y medio de oxígeno por día, lo que la obliga a permanecer dentro de su casa.
María fue diagnosticada con adenocarcinoma pulmonar, el tipo más frecuente de cáncer de pulmón de células no pequeñas. Se desarrolla en las glándulas mucosas y puede afectar tanto a fumadores como a personas que nunca lo fueron, siendo además habitual en mujeres. Vecina de toda la vida de la ciudad de Canelones, María trabajó en el INAU, en frigoríficos y finalmente se jubiló en el Frigorífico Canelones. Llevaba una vida tranquila y disfrutaba de su retiro cuando, en el pasado mes de mayo, comenzó con disfonía. Desde allí su vida y la de toda su familia cambió por completo.
“Empezó con esa molestia de la voz, fue a medicina general, luego a otorrino, pero no le detectaron nada. Al poco tiempo se quedó sin aire y la derivaron a una placa de tórax. Allí el radiólogo nos pidió que fuéramos de inmediato a Emergencias, porque veía algo que no estaba bien. Quedó internada y tras varios estudios le hicieron una biopsia: tenía una masa irregular, nódulos pulmonares y afectación de los ganglios y la pleura”, relató Evangelina.
El tumor, de carácter agresivo, está limitado a los pulmones y a la pleura. Desde entonces María recibe quimioterapia cada veintiún días, aunque el tratamiento ha debilitado su salud y la volvió oxígeno-dependiente al 100%. Hoy permanece en su casa con cuidados paliativos.
Esperanza
A pesar de todo, Evangelina asegura que su madre mantiene intactas sus ganas de vivir.
“Lo mucho o lo poco que le quede de vida, ella quiere salir, tomar sol, ir al teatro, sentarse a tomar mate en el parque o venir a ver a sus nietos. Como familia, lo que podemos hacer es darle con amor un poco de mejor calidad de vida”, comentó. Para ello comenzaron una campaña con el objetivo de conseguir un concentrador de oxígeno portátil, que se transporta en un morral y permite respirar entre cuatro y cinco horas continuas. El costo ronda los 90.000 pesos y no está cubierto por el Fondo Nacional de Recursos debido al estado avanzado de la enfermedad. “Es un pedido desesperado de ella. Ella quiere vivir. Queremos darle la oportunidad de salir y sentirse libre. Y cuando ya no se use, nuestra idea es que ese equipo quede para otra persona o para alguna institución, como forma de agradecer a la comunidad”, sostuvo Evangelina.
Para colaborar, están disponibles la cuenta BROU 6003631244 o transferencias a la cuenta N° 110273020-00001.
J.C.

