El buen uso de la tecnología
El Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA) lanzó recientemente FertiRIEGO Agricultura, un sistema digital que ayuda a tomar decisiones a la hora de regar y fertilizar el cultivo de tomate bajo invernáculo.

Productores y técnicos de Melilla, Los Arenales y Fray Marcos están utilizando este sistema desde hace un tiempo. A través de una aplicación de teléfono celular, el usuario puede acceder a recomendaciones acerca del riego y de qué cantidad de fertilización utilizar. La ingeniera agrónoma Cecilia Berrueta, investigadora de INIA, habló con HOY CANELONES sobre la iniciativa.
¿De qué se trata esta propuesta, que busca ayudar al riego y la fertilización?
Desde el INIA venimos trabajando desde hace años en la mejora de lo vinculado al FertiRIEGO. Empezamos en 2019, con la parte de monitoreo de nutrientes y agua, monitoreo de nutrientes en suelo, en plantas y también de humedad de suelo, ajustando técnicas y generando valores locales de referencia para estas técnicas. Siempre tratamos de generar herramientas usables por los productores y los técnicos. A fines del año pasado, lanzamos este sistema de soporte a la decisión, que lo que hace es recoger información que le proporciona el usuario, del tipo de suelo que tiene, el tipo de agua, el tipo de invernáculo, el cultivo que va a realizar, en qué ciclo va hacerlo, etc., así como también información del clima, que toma automáticamente las estaciones agroclimáticas de INIA. Con todos esos datos, genera una recomendación de riego y fertilización. Entonces el sistema le va indicando al productor o al técnico cuánto debería regar y qué cantidad de fertilización debería realizar para varios nutrientes, entre ellos nitrógeno, fósforo y potasio.
¿Hay experiencias piloto de este sistema?
Desde antes de que saliera al público, empezamos a trabajar esta herramienta con productores y actualmente estamos trabajando con cinco técnicos y productores hortícolas, tres en la zona sur y dos en la zona norte del país. Lo que estamos haciendo es poner en práctica la herramienta, evaluándola en condiciones reales de producción.
También es muy importante trabajar con los técnicos, porque es una herramienta que está pensada para que el técnico que asesora el predio la utilice, porque no es una receta de fertilización, es una recomendación en base a información. Entonces, si la información que uno le da es buena, la recomendación va a ser de mejor calidad. A la vez, (la aplicación) va a requerir interpretación, y si es una persona formada en Agronomía, un técnico que conoce el predio, el cultivo, el manejo y el potencial que tiene ese cultivo, va a hacer un uso mucho más estratégico en función de esa información. Eso es importante resaltarlo, porque el sistema no pretende ser una receta de fertilización sino una información que al técnico le sirva.

¿Cómo se puede hacer para solicitar esta aplicación?
Para acceder a ella hay que descargar INIA móvil, que está en las tiendas de aplicaciones, y registrarse. No tiene ningún costo y está disponible.
Desde el INIA destacan que, entre los beneficios, utilizar este sistema ayuda a disminuir el impacto ambiental en el sistema productivo. ¿De qué manera puede influir a reducir este impacto?
Como la propuesta indica oportunamente la fertilización, que la fertilización se realice en los momentos de mayor demanda de los cultivos hace que las aplicaciones (de nutrientes) sean más estratégicas, que se hagan cuando es realmente necesario y no en momentos donde el cultivo puede tener baja demanda. Porque en momentos donde el cultivo tiene baja demanda, si el cultivo no absorbe los nutrientes, esos nutrientes van al ambiente. Ser estratégico en las aplicaciones nos asegura que no estemos volcando al ambiente una cantidad de nutrientes que, en el ambiente, son contaminantes, como por ejemplo el nitrato.
F.G.

