Crecimiento de población de cotorras y otras plagas tiene en vilo a productores del departamento

NaturalistaUY

“No hay cómo frenarlas”

Además de la problemática generada por las cotorras, existen problemas con los ciervos, los zorros y las liebres, cuya población también ha aumentado.

El ave conocida como cotorra (Myiopsitta monachus) es desde hace tiempo una plaga en los campos uruguayos, pero la situación se ha vuelto más preocupante.

El ave conocida como cotorra (Myiopsitta monachus) es desde hace tiempo una plaga en los campos uruguayos, pero la situación se ha vuelto más preocupante. El compuesto que se utilizaba para combatirlas se prohibió hace unos seis años, debido a su alta toxicidad, y ahora solo se aplican métodos paliativos.
Para conocer más detalles sobre el tema, HOY CANELONES dialogó con Gabriel Bosco, productor frutícola de la zona de Rincón del Colorado. Cabe destacar que otros actores del sector, entre ellos el integrante del directorio de la Confederación Granjera, Erick Rolando, y miembros de la Mesa de Mujeres Rurales, también señalan a las cotorras y otras plagas como una de las problemáticas de esta cosecha.

En aumento
Bosco expresó que la cantidad de cotorras se ha duplicado. “Después de que se dejó de hacer el control que se hacía en los nidos, creció un cien por ciento. Es impresionante y esto va en aumento. Pienso que habría que tratar de tener un equilibrio y bajar la población”, expresó. Agregó que, además de frutas como el durazno o la manzana, el ave también está atacando la vid.
El productor entiende que se debería de haber trabajado con más fuerza en una solución desde hace unos años atrás, antes de que se prohibiera el producto utilizado para combatir la plaga. “Hace unos diez años que el Ministerio (de Ganadería, Agricultura y Pesca) sabía que se iba a prohibir. De antemano habría que haber empezado a trabajar para ganarle al problema. Se debería haber trabajado con anticipación en algún proyecto para buscar otra solución, no esperar a ahora, que se desacomodó de una manera tremenda y no hay cómo frenarla”, lamentó. Añadió que la cotorra está declarada por ley como plaga nacional.

A fondo
Bosco acotó que las medidas aplicadas hoy en día son paliativas. “Hay un control en el que usted pone una malla, pero la malla se coloca cuando el fruto está chico y se mantiene hasta que crece. Después, cuando usted saca la malla, las aves vienen y hacen daño. Inclusive, si no bajamos la población, van a empezar a romper la malla y picar la fruta igual”, sostuvo el granjero. “Lo paliativo está bien, pero si no buscamos un mecanismo de bajar la población, en un año va a ser muy difícil producir en estas zonas”, añadió. Además, existen problemas con los ciervos, los zorros y las liebres, cuya población también ha aumentado, según el relato del productor.

Además de frutas como el durazno o la manzana, el ave también está atacando la vid.

De convivencia

Gabriel Bosco señaló otra temática, no tan difundida, que a su entender también está afectando al día a día del productor rural. La migración de vecinos que vienen de la cuidad a la zona rural a veces genera problemas de convivencia, por el “desconocimiento” de la población que se muda desde la ciudad al campo. Mencionó como ejemplo que un vecino le pidió si podía apagar una bomba para agua que Bosco tiene junto a un grupo de productores, porque “quería dormir la siesta”. Hubo que aplicar un mecanismo para que la bomba haga menos ruido, porque por temas de producción no se podía apagar. “Es bueno saber que si vas a una zona productiva vas a sentir un tractor tanto a las dos de la tarde como a las cinco o a las siete, o va a estar una máquina fumigando. Hay que respetar eso porque es una zona productiva”, expresó.