Arrancan en fecha
El próximo 8 de diciembre comenzará la temporada de verano en las playas del departamento de Canelones y, a diferencia de años anteriores, la bajada de la Brigada de Guardavidas a sus puestos de trabajo será en tiempo y forma, ya que se prevé que todo estará en condiciones para desarrollar la vigilancia en las arenas de la extensa costa canaria.
Como se recordará, en las temporadas pasadas los conflictos eran un episodio común previo a cada 8 de diciembre y los guardavidas, por diferencias con la Administración que iban básicamente por la falta de condiciones laborales y materiales necesarios para la tarea, no firmaban sus contratos (de función pública) hasta no acordar con la Comuna que las condiciones estén dadas para la función de los guardavidas.
El verano 2014/15 vislumbra otra realidad y tras lo acordado el año pasado solo resta saber que todo está en condiciones para bajar a las playas cuando se inicie la temporada. Por lo que pudo indagar HOY CANELONES, no habrían impedimentos o grandes diferencias.
Comuna comenzó a relevar casetas
El único problema existente, y no menor, es el mantenimiento de las casetas. Según estimaciones primarias más del 50% deberán ser reparadas por los efectos del vandalismo. La mayoría de las torres no padecen de graves roturas, pero si se necesitan en algunas partes ser reparadas. Estos trabajos, según informó el director de Deportes de la Comuna Canaria, Alejandro Pereda, comenzarán en los próximo días y se realizarán con personal de la comuna.
Pereda dijo que el mantenimiento de poco más de setenta casetas que hay desplegadas en todo el departamento en zonas balnearias insumirá un gasto menor, al que le costó a la Administración pagarle a una empresa para que arme y deje en condiciones estas estructuras destinadas para la labor de los Guardavidas. Por los materiales y el armado de unas cincuenta casetas aproximadamente la Comuna gastó unos $2.000.000, con menos de este dinero cantidad que aún no está definida porque se aguarda que se termine el relevamiento de cuantas hay que reparar, se dejarán en forma y condiciones para que las torres puedan ser utilizadas por los Guardavidas.
Por estos días, muchos de los integrantes de la Brigada de Guardavidas de Canelones se van incorporando a actividades previas a la temporada de verano. Una de ellas son las charlas de prevención en Escuelas. También se inician en noviembre los entrenamientos. Además se planifica la prueba de ingreso de los aspirantes para el venidero verano y la prueba de suficiencia de quienes son parte del plantel de guardavidas canarios.
“La parte gremial está bastante tranquila”
En diálogo con HOY CANELONES, uno de los delegados gremiales de la Brigada de Guardavidas canaria, Rubén Manduré, informó que “la parte gremial está bastante tranquila porque tenemos un acuerdo que arrancó la temporada pasada y cubre esta que se aproxima. Las condiciones de trabajo son las mismas que el año pasado”.
Manduré comentó que una de las ideas que se propuso a la Comuna y que esta tomó como posible, es el armado de “un par de casillas móviles y portátiles que estén a la orden cuando en la temporada ocurren hechos vandálicos”. Recordó cuando a mediados de febrero quemaron una casilla en Neptunia y luego de ese hecho fue muy difícil poder solucionar que ese puesto de trabajo recuperase las condiciones debidas porque la temporada “estaba en marcha”. Esto implicó que los guardavidas de esa casilla en diferentes cambios climáticos debieran cambiarse de puesto, lo que hacía que la playa también quedara mal cubierta “por algunos días”. Señaló que “no fue cómoda la situación y eso se podía haber solucionado teniendo una casilla de dimensiones un poco más chicas,trasladable en camioneta, para que cuando ocurre un hecho similar a este se dispare rápidamente un dispositivo para instalar la caseta móvil”.
Una buena experiencia
Con respecto al vandalismo, Manduré estimó que ha ido descendiendo este tipo de violencia contra las torres de los guardavidas, las que en inverno quedaron armadas, pero que hace “uno diez o once años era impensable dejarlas instaladas en la playa”, luego de terminada la temporada. Actualmente, solo en algunos lugares las casetas revisten algunas pintadas o grafitis “simplemente”, otras que le falta “algún panel”. Puntualmente en algunos lugares hay casos de torres quemadas o gravemente vandalizadas. Manduré mencionó esta información en base a la zona que le toca trabajar, pero aclaró que no cuenta con todo el relevamiento de la costa.
Opinó que “la experiencia de haberlas dejadas instaladas en invierno es buena y el balance también es positivo”. Expuso que es más costoso, mucho más trabajoso y “hasta ocasiona problemas gremiales instalarlas de cero en cuanto arranca la temporada”.
Eduardo Castro



