Informe especial: Tomate, morrón, zapallitos, berenjena y chaucha aumentaron su precio por la ola polar

Las bajas temperaturas asociadas a la ola polar redujeron la tasa de crecimiento de productos llamados hortalizas de frutos, como tomate, morrón, berenjena, zapallitos, pepinos, zucchini, chaucha, etc.

Efectos en la verdura

Las recientes bajas temperaturas han perjudicado la oferta de hortalizas de frutos. Ante la baja producción, la demanda ha determinado un incremento de sus precios. La contracara de la ola polar es el beneficio para los frutos de hojas caducas, la interrupción de plagas y la preparación de suelos.

La ola polar que se ha hecho presente en todo el país con temperaturas mínimas bajo 0 repercutió en la relación enteramente proporcional oferta-demanda. Es el caso del grupo de las hortalizas de fruto como el tomate, morrón, berenjena, zapallitos, pepinos, zucchini, chaucha, etc. En el caso del tomate, por ejemplo, tuvo un incremento en cuestión de veinte días aproximadamente de cuatro veces o, dicho en otras palabras, de un 400%. Pasó de valer 50 pesos el kilo a pagarse 200 pesos el kilo. No es casualidad porque dentro del grupo antes mencionado, se trata del más consumido. HOY CANELONES dialogó sobre esta realidad que afecta a los consumidores y a los productores con el Jefe de Información de Mercado de la Unidad Agroalimentaria Metropolitana (UAM), Pablo Pacheco.

Suba de precios
“Desde hace algunos días que se empezó a observar el efecto de la ola polar en la oferta de algunos productos. Lo que ocurre es que nosotros tenemos un mercado donde la formación de precios se da por la relación de oferta y demanda. En la medida en la que se produce una reducción en la oferta, se da un incremento en el precio”, analizó Pacheco.
El entrevistado explicó entonces que “las bajas temperaturas asociadas a la ola polar redujeron la tasa de crecimiento de productos llamados hortalizas de frutos, como tomate, morrón, berenjena, zapallitos, pepinos, zucchini, chaucha, etc., que dentro de invernáculos, sobre todo del litoral norte, es el principal origen del abastecimiento a nivel nacional. Se incrementó el precio porque empezó a remitirse mucho menos producción para el mercado”. Agregó que “estos productos tienen requerimientos de condiciones ambientales que en nuestro país se producen a la intemperie solo en el verano. Son cultivos sensibles a las bajas temperaturas”. Es por estas razones que desde hace varios años se ha establecido el proceso de especialización de la producción sobre todo en el litoral norte, pero también en el sur del país, con el uso de invernáculos y otras medidas que permiten tener producción todo el año. Requieren mucha inversión de tecnología, de mano de obra, afinamiento de las practicas productivas que logran tener buenos rendimientos y productos de calidad. Pacheco aseguró que en la medida de que la producción vuelva a las condiciones habituales, los precios tenderán a la baja.

El tomate tuvo un incremento, en cuestión de veinte días, aproximadamente de cuatro veces o, dicho en otras palabras, de un 400%: pasó de valer 50 pesos el kilo a pagarse 200 pesos el kilo.

Una y una
El referente de la UAM también sostuvo que en el mes de setiembre habrá un efecto particular, que es en referencia a las flores que están actualmente en proceso de cuajado. “Las bajas temperaturas durante la ola polar también afectaron y perjudicaron el cuajado de flores, que no es otra cosa que el proceso de fecundación de flores que da lugar a la formación del fruto”, dijo. Añadió que “toda esa fruta que no cuajó ahora y que se cosecharía en setiembre, tendrá seguramente días sin producción”.
De todas formas, el invierno no es tan malo porque hay beneficios y ventajas asociadas a las condiciones de fríos extremos. Pacheco destacó que “las bajas temperaturas son muy deseables y muy agradecidas por lo que son los productores de frutas de hojas caducas”. Detalló que “necesitan las bajas temperaturas porque las plantas de manzanas, peras y duraznos hacen lo que se llama la acumulación de horas de frío, para que el proceso de brotación en la primavera se produzca de la mejor manera posible hacia una buena cosecha”.
Otro beneficio del inverno es la interrupción de enfermedades y plagas. El entrevistado mencionó que “cuando el invierno es leve los insectos no se van, se mantienen. Sin embargo, estos inviernos extremos ayudan a reducir la presencia de insectos plagas que eventualmente infectan a la planta”. Agregó que “las bajas temperaturas son favorables para lo que es la preparación del suelo, sobre todo cuando se producen lluvias intensas como las de los últimos tiempos”.

Lejos del riesgo
Según los pronósticos para el mes de setiembre, se estima que se aproxima una temporada sin lluvias. Sobre un eventual efecto, Pacheco respondió que “estamos en una situación en donde el invierno hasta ahora se dio con precipitaciones de buena magnitud, lo que permitió que los suelos tengan buenos contenidos de agua”. Expresó que “estamos en una situación muy diferente a la de la época 2022-2023. Hoy tenemos buena base de agua. Los productores han tomado muchas previsiones y es poco probable que tengamos una sequía con un periodo tan prolongado”.

Jennifer Cassarino