Con los pies en la tierra
Los productores donaron boniato y zapallo calabacín. Piensan seguir aportando en lo que queda de la cosecha.
Los productores Alberto Fioravanzo y Fernando Fernández donaron productos para ollas y merenderos de los municipios de Canelones, 18 de Mayo, Toledo y Paso Carrasco. La iniciativa solidaria contó con el apoyo de la Intendencia de Canelones en la coordinación y la logística. Los productores Alberto Fioravanzo y Fernando Fernández, y la directora de la Agencia de Desarrollo Rural, Claudia Sánchez, dialogaron con HOY CANELONES sobre las donaciones.
De calidad
Las intensas lluvias de los últimos meses vuelven difícil retirar los boniatos de la tierra. Los boniatos siguieron en tierra más tiempo de lo esperado y crecieron cada vez más; muchos de ellos superaron el tamaño que el consumidor busca, lo que hizo imposible colocarlos en el mercado y llevó a Fioravanzo a buscar otro destino para el producto. “Cuando el boniato se pasa de tamaño, no tiene colocación en el mercado. Antes de tirarlo en el campo de vuelta, es preferible que lo aproveche quien lo necesita”, destacó el productor. Agregó que la calidad del producto es “excelente”, lo único diferente es el tamaño.
En esta oportunidad, Fioravanzo donó unos dos mil kilos. El vecino asegura que hay como tres o cuatro mil kilos más de un tamaño similar, que están a la espera para salir de la tierra. “Con lo que ha llovido este año ha sido un desafío muy importante poder sacarlos de la tierra, porque estaban dentro de un pantano. La cuadrilla que me ayudaba a juntar dejó el alma para escarbar entre el barro, porque después de que empezó a llover en marzo, la tierra nunca se secó”, comentó el vecino.
El gesto de compartir la cosecha con los más necesitados “es una grata sensación” para Fioravanzo. “A veces uno piensa que no debe de haber nadie que necesite esto, pero sabemos que hay. Hay gente que lo aprecia”, expresó el productor.

Crece y crece
Fernando Fernández planta zapallo calabacín y morrón, entre otros productos “Con las lluvias se rajó mucho la cáscara, porque el zapallo crece de golpe cuando llueve y parte la cáscara. No lo afecta en nada, lo único que le saca es un poco de vista. Ese zapallo no tiene venta y la decisión fue donarla. Estamos contentos porque alguien lo aprovecha”, comentó el productor, que donó unos dos mil quinientos kilos de calabacín.
Un puente
El intendente de Canelones, Marcelo Metediera, visitó en la mañana del pasado martes a los productores y les agradeció por la ayuda. En el encuentro también estuvieron los alcaldes de las localidades beneficiadas y el equipo de la Agencia de Desarrollo Rural de la Comuna.
La Agencia de Desarrollo Rural hizo de nexo en la donación. “Con los productores tenemos un vínculo de trabajo con los diferentes proyectos en el marco de las Mesas de Desarrollo Rural. Ellos se encuentran en esta situación con cosecha que no pueden colocar y nos dijeron que querían aportar para que se beneficiara gente que estuviera en alguna situación de vulnerabilidad. Hicimos las consultas con los municipios que tienen este tipo de emprendimientos y todos dijeron que sí”, destacó la directora de la Agencia, Claudia Sánchez.
Fernando Guerrero

