“Nunca se aferren a una persona. No dependan de la pareja”
Milagros Muñoz es una joven que en diciembre del 2023 formó parte de los 122 policías que egresaron de la Promoción Nº 4 de la Escuela Policial de Escala Básica de Canelones. Desde enero del 2024 se desempeña en la nueva Sala de Videovigilancia de la Jefatura de Policía de Canelones.
En esta entrega de la serie Historias de Mujeres que lleva adelante HOY CANELONES, en el marco del Mes de la Mujer, conocemos la historia de Milagros Muñoz, una joven que vive con sus padres y sus dos hermanos en un establecimiento rural de la zona de Paso Espinosa, perteneciente a la ciudad de Canelones. Nació en el año 2002 y vivió una niñez y adolescencia muy tranquila, a diferencia de la que hoy vive su hermana adolescente, pautada por ritmos más vertiginosos. Sostiene que se adaptó al campo y que hoy en día la ciudad la “mortifica”.
En la Escuela Técnica (UTU) Canelones se formó en Gastronomía y se desempeñó en algunos restaurantes, pero su pasión no estaba ahí. En 2021 se inscribió en la Escuela Policial y en diciembre del 2023 fue parte de los 122 policías que se graduaron en un acto frente a la Jefatura de Policía de Canelones. Actualmente, nuestra entrevistada ejerce el puesto de agente en la nueva Sala de Videovigilancia en la Jefatura de Policía de Canelones.

No es como antes
“En comparación a lo que es ahora, viví una adolescencia muy tranquila, muy diferente. El vínculo entre el hombre y la mujer ahora está muy avanzado. Hoy las adolescentes quieren hacer cosas de mujer adulta”, dice Muñoz. Agregó que “en la escuela tuve a mis cuatro mejores amigos varones, me crié entre ellos pero nunca tuve problemas”. Sostiene que en la actualidad los vínculos entre mujeres y hombres no son sanos y que “el afuera” lo malentiende. “Siento que hay mucho prejuicio de mujeres hacia mujeres y eso es lo loco”, dice.
Agente
Muñoz contó que “estuve dos años en el rubro gastronómico, en la cocina de restaurantes, y cuando me animé a dar el paso en la Policía me inscribí. Siempre quise hacerlo, pero reconozco que me daba temor porque la figura del policía está muy mal vista en todos lados”. Aseguró que “hice mucha amistad con mis compañeros y compañeras y el período de entrenamiento transcurrió sin problemas”.
Con respecto al trabajo del policía, Muñoz explicó que “si vos hacés las cosas bien, el trabajo lo tenés seguro y lo podés mantener de la manera más sana. Puede cambiar el lugar adonde te manden y que quizás no sea el que desea uno. A mí por suerte me tocó cerca de mi casa”. En su puesto en la sala recientemente inaugurada de videovigilancia dice que “me siento muy tranquila, resguardada, un poco alejada de lo que ocurre día a día en la calle”. Con respecto a esto último, Muñoz señaló que a fin de año presentará los documentos correspondientes para inscribirse en la Escuela Nacional de Oficiales. En enero de 2025 dará la prueba de ingreso para formarse en un nivel superior, en el que las prácticas y el trabajo en sí se ejecutan en las calles. Muñoz señaló que su objetivo dentro de la Policía es “escalar lo más alto posible, ascender al mayor grado posible para no estancarse”.

En la cotidiana
Milagros contó cómo visualiza el vínculo entre hombres y mujeres en la fuerza policial. Señaló que “actualmente ves mucho más lo que es la presencia de las mujeres en la Escuela y en el trabajo diario. Hoy ya no es una vocación solo del hombre. Tanto un hombre como una mujer pueden ser administrativos o estar en la calle”. En cuanto a los entrenamientos expresó que “no hay diferencia alguna. La misma disciplina que era para ellos, era para nosotros también”.
Salud mental
“Es un tema muy fundamental. Ves a diario muchas cosas y muchas de ellas son confidenciales, no podés contarlas. Tenés un compromiso con la profesión y debés resguardar la privacidad de datos e información que sabés”, argumentó la agente policial. Agregó que “no es un trabajo tan fácil como se cree. Hay que ser fuerte ante situaciones que no te pasarían en otro rubro”. Al ser consultada sobre cómo lo maneja ella en lo personal, Muñoz explicó que “dejo el trabajo en el trabajo. Hago las doce horas (cumple un régimen de doce horas de trabajo contra treinta y seis de descanso) y al llegar a mi casa, hago otra cosa, estoy con mi familia, amigos y me dedico a descansar. El trabajo se queda dónde está. Ayuda a que uno esté sano”.

Mensaje
Al finalizar, Milagros Muñoz dejó un mensaje para las mujeres: “Nunca se aferren a una persona. No dependan de la pareja. Una mujer tiene que ser libre y valerse por sí misma. No dejen pasarse por encima”.
Jennifer Cassarino

