Campeón del pedal
Griceldo Soria, un vecino de la ciudad de Canelones que cumplió 90 años en agosto, participó y participa de varias instituciones de la capital canaria. Su pasión por la bicicleta lo llevó a ser uno de los fundadores del Grupo Von Drais.
Griceldo Soria empezó a correr carreras a los 13 años, en la época en que el ciclismo estaba en auge en la ciudad de Canelones. La primera competencia fue corta y totalmente amateur, con una bicicleta a la que se le salía la cadena, pero Soria se fue profesionalizando y llegó a competir en varias partes del país. Defendió las camisetas del Club Ciclista Canelones y el Club Peñarol, cuyos dueños eran los propietarios del viejo Molino de Canelones.
Cuando el ciclismo ya no estaba tan de moda y los clubes empezaron a desaparecer, un buen vecino propuso la idea de armar un grupo de aficionados a la bicicleta. Ese colectivo empezó a crecer y no había domingo que no se saliera a pedalear. El nombre del grupo vino varios años después, cuando a un joven Armando Bentancor se le ocurrió la idea de llamarlo Von Drais, en homenaje al precursor de la bicicleta Karl Freiherr von Drais.
En diálogo con HOY CANELONES, Griceldo Soria repasó anécdotas de una de las épocas doradas del ciclismo en la capital canaria y conversó sobre los comienzos de Von Drais, entre otros temas.

En ruta
Soria se iba a pie desde su casa, cerca de la zona de viaducto, hasta el Parque Artigas, a ver las carreras de bicicleta. No sabe bien por qué, pero siempre le gustó ese deporte. “Un día aparecí con una bicicleta toda rota, a la que se le saltaba la cadena. Me hicieron correr una carrera cortita con otro muchacho”, recordó el vecino, entre risas. “Después mi padre me compró una Peugeot y con esa empecé a correr. Me enchufé con todo ese grupo que había”, agregó.
Con 13 años de edad, por el 1946, Soria participó de una carrera organizada por Ameglio, cuando la popular fábrica se dedicaba a los dulces. Siguió entrenando y a los veintitantos ya competía a otro nivel, pero nunca se dedicó cien por ciento al deporte. Trabajaba en una empresa en la que no se podía faltar, donde hasta un astro del fútbol de la época pidió para faltar y le dijeron que eligiera entre el empleo o el deporte.

Grupo y homenaje
Von Drais comenzó un tiempo más tarde, cuando las carreras ya no eran tan populares en la ciudad. Empezó a iniciativa de don Artemio Clavijo, un ciclista de la generación anterior a Soria. “Artemio nos sacaba todos los domingos. Nos juntaba a las ocho de la mañana en la rotonda, a salir y mantener el ciclismo. Íbamos hacia Pache, Mendoza… pero nadie tenía que dejar atrás a nadie”, destacó el entrevistado.
El nombre de Von Drais lo puso Armando Bentancor, que en ese momento formaba parte de una barra de jóvenes que intentaba mantener viva la tradición del pedal. “Él trajo la idea, porque había leído del hombre que le había puesto algún movimiento a unas bicicletas que ya se estaban desarrollando. De ahí surgió el nombre”, rememoró Soria.
Bentancor y aquellos jóvenes se hicieron adultos y hoy están agradecidos de los fundadores. Días atrás, la directiva actual de Von Drais realizó un encuentro para celebrar los 90 años de Griceldo Soria, que dio cuenta de ese agradecimiento. “Me sentí feliz, alegre”, destacó Soria con respecto a los festejos por sus 90 años, organizados por Von Drais.

Toda una vida
Soria siguió saliendo a andar en bicicleta durante toda su vida. Lo hacía hasta hace pocos meses, cuando su doctor le dijo que frenara un poco. “Hasta febrero o marzo de este año me ponía el equipo y salía a la ruta. Hacía unos treinta o cuarenta kilómetros y volvía”, comentó el vecino.
Fernando Guerrero

