Espacios desaprovechados
Además de las deudas que mantienen las empresas que se dedican a esta actividad con la Comuna Canaria, el Municipio de La Paz busca alternativas para disminuir la cantidad de canteras en la zona y para recuperar espacios desaprovechados por estas grandes cavidades. En muchas de ellas predomina el agua, con la característica signada por el riesgo de su profundidad, al estar abandonadas por empresas que han dejado de realizar actividades de extracción de tosca y balasto.
Diez canteras privadas están en actividad actualmente y otras ocho se encuentran inactivas o abandonadas, las que se han transformado en grandes espejos de agua originando riesgos, principalmente en verano, para quienes concurren a bañarse en este tipo de lugares no recomendados para tal fin y donde muchas personas han perecido ahogadas. «La verdad es que uno ha perdido la cuenta de cuantas personas han muerto ahogadas allí en todos estos años que uno vive acá. Parte de la responsabilidad civil de que las canteras no estén alambradas es porque roban el alambrado. O sea, se combinan varios elementos que la verdad tenemos que articularlos y atarlos formando un plan para poder trabajar sobre el tema de las canteras», comentó a HOY CANELONES el alcalde de La Paz, Juan Tons.
Foto área
Gran parte de su territorio cuenta con varias canteras que se fueron formando a lo largo de los años. El material (balasto y tosca) que se extrae por parte de empresas que trabajan en estos predios ubicados hacia al oeste en el mapa del municipio paceño, se utiliza en obras viales de todo el país.
Si miramos una foto área del mapa de La Paz podemos divisar este detalle que aqueja al gobierno local y que fue transmitido al gobierno departamental para que los ministerios correspondientes pongan en práctica medidas o regulaciones con las empresas que trabajan en las canteras.
Ley
Una de las alternativas es poder tapar esas grandes superficies que ya no son utilizadas. También con la nueva Ley de Medioambiente se abren nuevos marcos de acción y herramienta para los gobiernos departamentales y locales que le posibilitan a estos actuar ante esta problemática.
Las nuevas directrices marcan dentro del territorio donde no se permiten abrir más canteras, otro sector que se denomina de reserva y una tercera franja que es la rural donde tampoco está autorizado este tipo de excavaciones. En base a estas disposiciones se otorgan los permisos para abrir canteras y generan un orden que tiempo atrás no hubo como se señala desde el Municipio de La Paz.
Actividad necesaria
Varias lecturas se pueden aplicar a este tema. Una de ellas es que se puede compartir que el movimiento de camiones que es intenso en la actualidad, entrando y saliendo de las canteras, es sinónimo de trabajo y mejoramiento de calles y rutas de nuestro departamento. Pero desde el gobierno local hay preocupación al respecto por cuestiones que apuntan a la falta de acuerdos y exigencia a los empresarios para que no se sigan acumulando pozos en el territorio del municipio de La Paz.
Potestades
Tons explicó que ha habido varias reuniones durante su gestión con los empresarios que forman parte de esta actividad industrial pero «no hemos tenido respuesta de pagar los impuestos departamentales». El gobierno local puede intimar a que paguen los tributos pero no cuenta con la potestad de, si estas empresas no cumplen, clausurar estos espacios dentro de la localidad. Quienes sí pueden ejercer esa autoridad son el Ministerio de Industrias y la DINAMIGE (Dirección Nacional de Minería y Geología) a través del MVOTMA.
Impiden crecimiento
El alcalde manifestó que se busca atacar esta realidad enfocándose y pensando en el futuro de la ciudad. En el oeste de La Paz es «imposible» apostar a un crecimiento habitacional «por los grandes boquetes que nos han dejado». Una de las cuestionadas canteras (La de Cópola) que sin actividad industrial se ha transformado en un gigantesco espejo de agua, ocupa un predio que tiene un área de 44 hectáreas. Las canteras dividen la zona urbanizada de la ciudad con todo el resto de los barrios que están al oeste como Santos Lugares, La Lucha, Aires Puros (norte) y Villa Nelly.
Censo
Un censo que se realizó recientemente establece que sobre calle Tomás Aldabalde circulan unos 300 camiones por día, vehículos de carga pesada que tiene como partida y llegada estos gigantescos cráteres. En los próximos días, según informó Tons, la calle Aldabalde, que es la conexión entre Ruta 5 Nueva y Gral Artigas (centro de la ciudad), será reparada a nuevo, aplicándose una inversión de U$S 2 millones. El Municipio solicitará que las empresas instaladas en las canteras también colaboren con el futuro mantenimiento de esta arteria cuyo tránsito mayoritariamente está compuesto por camiones de gran porte.
E.C.

