Mujer y tabaco: nuevos desafíos
El tabaco es la droga que más se consume en el mundo y la causa más importante de muerte, enfermedad y discapacidad. El consumo de tabaco es la principal causa de muerte evitable en todo el mundo.
En Uruguay el tabaco representa 5.000 muertes al año. La cantidad de fumadores en los últimos años ha disminuido en forma significativa (32% al 25%) como consecuencia de una política de fuerte control del tabaco dirigida a proteger la salud de la población.
Las encuestas indican cómo viene disminuyendo el tabaquismo tanto en los adultos como en los jóvenes:
Tabaquismo en adultos
2003 2009
Hombres 39% 31%
Mujeres 28% 20%
Tabaquismo en jóvenes (*)
2003 – 30%
2011 – 13%
(*) Encuesta de estudiantes de enseñanza media.
Pero enfrentamos un nuevo desafío: las mujeres y el tabaco. Existe una tendencia a la feminización del tabaquismo: las mujeres jóvenes están fumando más que los varones jóvenes. Mientras el consumo de tabaco es mayor en los hombres adultos, en la población adolescente es a la inversa.
Feminización del tabaquismo
La estrategia comunicacional de la industria tabacalera (hoy restringida en Uruguay a puntos de venta), se dirige cada vez más a mujeres de todas las edades basándose en: glamour, sofisticación, lujo, clase, calidad, delgadez, belleza, cuerpos atractivos, romance y sexo, sociabilidad, disfrute, éxito, salud y frescura, emancipación y libertad
Toda esta estrategia programada por la industria se suma a generar el cambio de roles y condición económica de las mujeres.
El tabaco tiene graves consecuencias para la salud de las mujeres fumadoras como los accidentes cerebro-vasculares, enfermedades cardíacas, enfermedades respiratorias, cáncer de pulmón, laringe, boca y faringe, vejiga, cuello de útero, páncreas, esófago, estómago, riñón; osteoporosis, infertilidad, riesgo de abortos espontáneos, partos prematuros, bajo peso al nacer.
Es preocupante la situación de la mujer fumadora. La mortalidad por cáncer de pulmón en la mujer aumenta más de un 3% por año (tasa ajustada por edad, Registro Nacional del Cáncer)
En las últimas dos décadas las muertes por cáncer de pulmón se duplicaron en las mujeres.
Otros efectos del tabaco son, sobre la piel, el envejecimiento prematuro en el que puede ocurrir un desfasaje de hasta 10 años con la edad verdadera. La piel de las fumadoras luce con más arrugas, deshidratada, el cutis gris, flojo y seco, se produce una reducción en la producción de colágeno. Sobre la boca, el tabaco genera alteración de las estructuras dentarias, cambio de coloración de las piezas dentarias, piorrea, gingivitis y mal aliento. Además, genera pérdida de brillo y fortaleza en el cabello.
Al dejar de fumar, algunos beneficios son inmediatos y otros se van logrando a más largo plazo. Por la salud de todos es de vital importancia que nunca comiences a fumar o que dejes de hacerlo.
Marianela Sande
Movilizadora Comunitaria de la Comisión Honoraria de Lucha contra el Cáncer

