Vieja normalidad
Desde el Centro de Viticultores del Uruguay esperan una buena cosecha de uva este año. En cuanto a la producción de vino, ha preocupación por la competencia argentina.
Los eventos meteorológicos extremos del pasado mes de enero afectaron a la viticultura del departamento de Canelones. La ola de calor de las primeras semanas del año provocó un estrés hídrico importante en la vid, pero las fuertes lluvias de las últimas semanas aliviaron la seca e hidrataron la uva. Los fuertes vientos del pasado sábado 22 de enero, en tanto, generaron daños en establecimientos de productores de Santa Lucía, Juanicó y la capital canaria.
Los viticultores esperan que se mantenga un tiempo agradable y sin lluvias en los próximos quince días. Si eso ocurre, habrá una buena cantidad y calidad de uva. Fernando Imperiale, presidente del Centro de Viticultores del Uruguay, conversó con HOY CANELONES sobre la situación del sector y las expectativas para la vendimia.

Plantas hidratadas
Fernando Imperiale destacó que las lluvias de mediados de enero fueron más que suficientes y hasta excesivas. “Nos pasamos de un extremo a otro. Fueron varios días de lluvia que vinieron muy bien para el campo en general, pero para la vitivinicultura quizá fueron un poco excesivas”, analizó. “De todas formas, creo que no van a generar problemas. Los pronósticos dan días con temperaturas normales, noches frescas y sin lluvias. Eso nos permitiría acomodarnos y llegar a un buen escenario en la cosecha”, agregó el presidente del Centro de Viticultores del Uruguay.
A pesar de que las altas temperaturas de comienzo de enero hayan generado “un estrés hídrico importante” en las plantas, una nueva ola de calor no haría daño, porque la uva está hidratada. Imperiale remarcó que lo ideal sería que continúen las noches frescas y los días agradables, con una temperatura normal para la época.

Países vecinos
Las ventas de vino tuvieron una suba importante en el año 2020 y parte de 2021, entre otras causas por la pandemia y el confinamiento. Según el presidente del Centro de Viticultores del Uruguay, la demanda de vino se normalizó y hoy se ubica en niveles prepandemia (anterior a marzo del año 2020).
En cuanto a las exportaciones, los productores tienen buenas expectativas por la situación en Brasil. En dicho país hay un problema con la cosecha de uva y se espera que la coyuntura pueda generar un buen ambiente para exportar.

Sin embargo, la situación en Argentina genera preocupación en el mercado interno. Debido al tipo de cambio, los vinos argentinos que ingresan a Uruguay están muy baratos y eso puede generar inconvenientes. “Creo que es una competencia desleal, un comercio injusto, por la situación en la que está Argentina y los precios de ruina que tienen los vinos de ese país. Somos un sector de empresas familiares, vulnerable a esas entradas de vinos muy baratos. La entrada de vinos argentinos a muy bajo precio es la preocupación más grande que tiene el sector”, subrayó Imperiale.
Hacia los noventa años
Fernando Imperiale indicó que el Centro de Viticultores del Uruguay suspendió la asamblea pautada para el último domingo de enero por el rebrote de la pandemia de coronavirus. La asamblea, de elección de autoridades e intercambio con los productores, se realizará en el mes de abril. El entrevistado informó, por otra parte, que el Centro de Viticultores del Uruguay cumplirá noventa años el próximo 22 de mayo.
Fernando Guerrero

