Con Andrés Lazaroff, creador y voz principal del conjunto ‘El Cuarteto del Amor’

Tuve un sueño

La historia de El Cuarteto del Amor bien podría contarse en una película. En el año 2011, Andrés Lazaroff (28 años), que vivía en Córdoba (Argentina) tuvo un sueño que le cambiaria completamente la vida. “Soñé que iba cantando y tocando maracas y toc-toc de puerta en puerta con otros chiquilines que eran músicos que conocía de Córdoba, quienes luego serían los integrantes del conjunto”, cuenta Andrés. “Soñé también el nombre con el que cantábamos. Una locura maravillosa”, agrega. Cuenta que al despertarse, abrió los ojos y decidió llevar a la realidad ese sueño. Se lo comentó con gran entusiasmo a sus allegados, quienes poco a poco se fueron enganchando con la idea y un tiempo después el sueño se cristalizó. Fue así que surgió El Cuarteto del Amor, un conjunto musical callejero que transita por las calles ofreciendo su música y su mensaje de amor, sacándole una sonrisa a la gente.

Primeras serenatas

Andrés Lazaroff cuenta que la primera vez que se presentaron en sociedad fue el 25 de Julio de 2011, en Córdoba, frente a la Iglesia de La Merced, en plena peatonal de la ciudad. Después de varios meses tocando por las calles cordobesas, Andrés decidió volver a Uruguay e instaló El Cuarteto del Amor de este lado del charco, constituyendo así dos grupos que profesan la misma filosofía: cantarle al amor.

Cuarteto por dos (o por tres, o por cuatro)

Actualmente, los dos conjuntos que se presentan como El Cuarteto del Amor trabajan de manera simultánea por las calles de Córdoba y de Uruguay; enamorando a quien pasa y alegrando los corazones de mucha gente. “Hubo un momento que llegó a haber tres Cuartetos del Amor funcionando simultáneamente, cuando algunos de los chiquilines de Córdoba se fueron para México y también pasó cuando fuimos a Brasil, que llevamos el Cuarteto para ahí”, cuenta Andrés.
Según, Lazaroff, líder del Cuarteto, el objetivo fundamental que tienen es reivindicar el amor por lo que simplemente es, cantando desde el corazón, llevando y transmitiendo un mensaje plagado de amor por las calles, plazas, ferias, mercados, casas, negocios, haciendo serenatas y conquistando el corazón de la gente.
Varios estilos
En cuanto a lo estrictamente musical, Lazaroff cuenta que El Cuarteto del Amor va pasando por diversos estilos musicales como el swing, el bolero, la rumba, el foxtrot, la clásica con sombreros rancho, panamá, bombín y chambergo y siempre luciendo sus moños sport. El Cuarteto del Amor canta canciones propias y también canciones de entre las décadas del veinte y el cincuenta del pasado siglo.
Un elemento a destacar es el impecable y formal atuendo romántico que usan acompañado a la perfección la música que hacen. Los integrantes del Cuarteto usan corbatas de moños, bombines, chambergos, panamás, trajes marrones, chalecos y zapatos lustrados, todo al estilo de los años 1930 o 1940. El Cuarteto del Amor (uruguayo) está compuesto por Andrés Lazaroff (toc-toc, maracas y voz), Mauricio Sepúlveda (tiple y coros), Benito Almada (clarinete y coros) e Ignacio Casarotti (guitarra y coros).

Objetivo claro

Para el creador de esta original manera de hacer música, la idea principal del conjunto es llegar al corazón de cada persona, transmitiéndole un mensaje de amor, cantando con el alma. “Hacer esto está buenísimo porque te abre las puertas del alma. Cantamos con el corazón. Es algo realmente maravilloso porque nosotros estamos siempre cantando cosas lindas. El Cuarteto del Amor busca reivindicar el amor, que a veces se toma como algo cursi pero todo el mundo ama, todos amamos. A todo el mundo le gusta el amor, por más fría que sea la persona, siempre se ama. No creo que haya alguien a quien no le guste el amor”, señala Andrés Lazaroff.

Pasado, presente, futuro

No cabe dudas de que El Cuarteto del Amor marcó un antes y un después en la vida de sus integrantes. “Nos cambió la vida a todos. Nosotros vivimos de esto, nos encanta poder hacer lo que realmente amamos y vivir de lo que tanto nos gusta. Por suerte tenemos mucho laburo, independientemente del día, del mes, nosotros trabajamos todos los días y con nuestra música vamos a cualquier lado, intentando llegar al corazón de la gente, sorprenderlos y transmitirles un mensaje de amor”, dice Andrés.
El espectro de actuaciones es amplio y variado. Van a las casas y hacen serenatas en los balcones, en los jardines, en los patios o en la calle. Además, van al Registro Civil, a casamientos, compromisos, divorcios, agasajos, despedidas, asados, cumpleaños y todo tipo celebraciones. Además, se presentan en espacios abiertos, tocan en ferias, peatonales, en la playa, en los parques, en las facultades, escuelas, liceos, clubes y en los barrios humildes, entre otros lugares. Lazaroff es consciente de que cada vez tienen más actuaciones. “La gente se cuelga, se engancha a bailar y a cantar con nosotros; todo el barrio hace corso con nosotros, es algo maravilloso. Las situaciones que se generan, cada una de las caras de sorpresas, las sonrisas, las sensaciones y las emociones que provocamos con nuestra música son realmente de película”, comenta entusiasmado.
El Cuarteto del Amor ha recorrido diversos puntos del país (llegando a Canelones en diversas oportunidades, como muestran las fotos que acompañan esta nota) transmitiendo su legado. “Queremos llegarle a todas las personas y alegrarles el corazón. Lo que nosotros hacemos es iluminar y enamorar los corazones y ese es nuestro trabajo en la sociedad. Somos mensajeros del amor. Nunca tuvimos una reacción negativa”, concluye el músico.

Ma. Eugenia Núñez

 

Legado familiar

El vínculo de Andrés Lazaroff con la música viene desde la cuna. Su padre fue el legendario Jorge ‘Choncho’ Lazaroff, reconocido músico, intérprete y compositor de la música popular uruguaya. Aunque Jorge murió cuando Andrés tenía poco más de tres años, el líder de El Cuarteto del Amor reconoce que algún recuerdo tiene de su papá. A los 4 años, empezó a incursionar en la música, cuando comenzó a tocar el piano de la familia.