La Comisión del Barrio W realizará una fiesta por el Día del Niño el próximo domingo 15 de agosto. El grupo de vecinos que integra la comisión solicita colaboración para que todos los chicos tengan un regalo esa fecha.
La comisión ya recibió donaciones de postres; vecinos se ofrecieron a hacer de payasos y se realizarán gestiones con el Municipio de Canelones para los refrescos. Si la comunidad de Canelones colabora y llegan juguetes, el festejo será redondo.
El barrio W está ubicado en el ingreso norte de la ciudad de Canelones. Los vecinos del lugar luchan desde hace tiempo por soluciones habitacionales. Viven en casas precarias de madera y chapa. La comisión lleva adelante un merendero los sábados y domingos, para los niños del barrio.
Roxana Alarcón, presidenta de la comisión del barrio, y Diego Fernández, secretario de la comisión, conversaron con HOY CANELONES sobre el evento del próximo domingo y las necesidades del barrio.
Comida y risas
El domingo 15 se realizará una fiesta frente al merendero. El evento contará con payasos que divertirán a los chicos y algo rico para comer. Ya llegaron donaciones de muffins y tortas de la mano del grupo Sin Torta no Hay Cumple. Además, la comisión elevará una carta al Municipio por los refrescos. “Precisaríamos algún juguete para que todos puedan llevarse su regalito. Estamos en una situación muy compleja. Hay niños que tienen y otros que no”, comentó Alarcón.
La comisión invita a todos los vecinos de Canelones que quieran y puedan colaborar para este domingo. El interesado en ayudar puede comunicarse con Roxana Alarcón, al celular 096080971.
Al merendero asisten unos treinta niños, de un total de poco más de sesenta chicos que viven en el barrio. Se espera que a la fiesta asistan más niños del barrio debido a que se trata de un día especial.

Sin respuestas
Además de la tarea en el merendero, la comisión trabaja desde hace varios años por soluciones habitacionales y todavía espera respuestas de las autoridades. Los vecinos piensan enviarle una carta al intendente de Canelones, Yamandú Orsi, en busca de una solución. Comentan que las casas se inundan cuando llueve, que las chapas de los techos a las que no les pasa el agua transpiran y pareciera que estuviese lloviendo adentro de los hogares, que hay madres con niños recién nacidos viviendo en condiciones precarias. “En mi caso, tuvimos una hija el viernes pasado. Las chapas de mi rancho transpiran que da miedo”, comentó Fernández.
Ambos entrevistados insistieron en que los vecinos del barrio no piden nada regalado. Están dispuestos, por ejemplo, a pagar una cuota mínima por las viviendas o a trabajar en la construcción de las edificaciones. “Queremos que nuestros niños lleguen a tener una vivienda digna”, destacó Alarcón.
Gran labor
Además, en el barrio funcionó una olla popular hasta los primeros días de este mes. Los referentes de la comisión informaron que se dio de baja al emprendimiento solidario el pasado 2 de agosto, debido a que la situación sanitaria mejoró y muchos vecinos hoy pueden trabajar. Si los casos de COVID-19 en el país aumentan y a los vecinos se les dificulta para salir a trabajar, la olla se volverá a realizar.
Cabe resaltar que la olla llegó a funcionar seis veces a la semana, los días lunes, miércoles, jueves, viernes, sábado y domingo, atendiendo a una gran cantidad de vecinos que necesitaban una mano.

