La banda Níquel se presenta esta noche en el Complejo Cultural Politeama-Teatro Atahualpa del Cioppo, de la ciudad de Canelones. La mítica banda de rock prepara canciones nuevas para un próximo disco, que saldrá el año que viene.
Níquel volvió en 2020, luego de casi veinte años sin pisar los escenarios. La banda liderara por Jorge Nasser tuvo una presentación en el Auditorio Nacional del Sodre y demostró que las canciones y el sonido característico del grupo estaban intactos. Ahora regresa a Canelones, un departamento que fue clave para el rock nacional en la década del noventa.
Jorge Nasser asegura que el retorno de Níquel fue algo instintivo. De la misma forma que la banda decidió cerrar con llave en 2001, a los integrantes del grupo se les ocurrió abrir la puerta y vieron que todo era como antes.
Jorge Nasser conversó con HOY CANELONES sobre el recital de esta noche en el Politeama, el vínculo de Níquel con el público canario y la escena rockera actual, entre otros temas.
¿Con qué se va a encontrar el público esta noche?
Tenemos mucha alegría por el retorno; que sea en Canelones es significativo para el grupo. La gente se va encontrar, esperemos, con lo mejor de Níquel, o con lo mejor que podemos hacer: tocar nuestras canciones más emblemáticas y mostrar lo que somos actualmente como banda.
Níquel volvió el año pasado después de casi veinte años sin tocar. ¿Por qué decidieron regresar?
Fue una decisión natural, instintiva. De la misma forma que en algún momento entendimos que un ciclo de la banda se cerraba, como que todo entró en un hangar y cerramos las puertas con llave, ahora abrimos y estaba todo bien. Sucedió. Níquel es una comunidad, es la historia de un montón de personas. Ahora tenemos familias, hijos. Es la vida de todos los integrantes de la banda.
También es una banda importante para la comunidad de Canelones. Tocaron mucho en el departamento durante los años noventa…
Hubo una química muy especial con Canelones, Santa Lucía y el Santoral. Fue el primer anillo por el que se empezó a replicar el rock uruguayo. Estoy seguro de que, para mucha gente, fue la primera vez que vio a una banda tocar con sus Stratocaster (modelo de guitarra) y toda esa parafernalia rock. Eso está bueno. La cultura rock vino para acá y encontró público enseguida; es una química que queremos reverdecer.
¿La vuelta vino acompañada de la idea de componer canciones nuevas?
Grabamos un par de canciones nuevas que saldrán en el correr de este año, que serán un adelanto del álbum que va a salir el año que viene. Cualquier niquelero sabía que el regreso no iba a ser un mero ejercicio de nostalgia, sería traicionar el espíritu de la banda, que innovó disco a disco y no paró nunca de crecer.
¿Cómo ve al rock uruguayo actual?
El rock hoy ocupa, desde el punto de vista cultural, como entretenimiento, desde el punto de vista económico y desde los medios, un lugar completamente diferente al que encontramos nosotros cuando empezamos. La situación es maravillosa. Más allá de que quizás no sea la música de los más jóvenes, de los chicos de 13 o 14 años, el rock goza de buena salud y es una música aceptada, integrada a la sociedad.
¿Hay algún secreto para llegar al sonido que Níquel logra en vivo?
El secreto es amar lo que hacés, ensayar todo lo que puedas. Amar la música, vivir veinticuatro horas para la música, respirarla de una forma casi obsesiva. Lo que pasa arriba del escenario no se compra en la feria. Vamos a ver si está presente este sábado.
Fernando Guerrero

