Las fiestas clandestinas ya no están en titulares y poco se habla del tema. Sin embargo, en el departamento de Canelones se registra un aumento de estos eventos desde el pasado mes de mayo.
La Dirección de Contralor de la Intendencia de Canelones constata fiestas clandestinas de todo tipo, desde un acotado cumpleaños de 15 hasta eventos masivos similares a los bailes. El pasado fin de semana, Contralor detectó diez celebraciones ilegales, el anterior seis y otras seis el primer fin de semana de junio.
Los equipos de inspectores trabajan en el control de la aplicación de los protocolos y la prevención de aglomeraciones. A veces se encuentran con bares que abren fuera de horario, pero lo hacen con las medidas sanitarias correspondientes. En otras oportunidades, el panorama es menos alentador. “Estamos focalizados en el trabajo nocturno. Si bien hay un control rutinario durante todo el día, es la noche la que está dando problemas más grandes”, le dijo a HOY CANELONES el director de Contralor de la Intendencia, Luis Garrido. Agregó que los inconvenientes van desde incumplimiento de protocolos a realización de “actividades que implican grados de riesgo muy altos”.
En ese contexto, la Dirección cerró de manera preventiva dos whiskerías en la ciudad de Canelones y un bar en Santa Lucía la semana pasada. “Se llega a los cierres por dos situaciones: si hay reiteraciones de infracciones graves o si en el momento se está dando una situación que implique riesgos. Así se viene procediendo en todo el departamento”, destacó Garrido. “En la ciudad de Canelones hubo dos ceses preventivos de situaciones que provocaban determinado grado de riesgo y establecimientos que no contaban con habilitación o trámite alguno frente a la Intendencia. Entonces debemos ver qué se está aplicando, qué aval existe de otras autoridades y cuáles son los criterios. Para llevar eso adelante, se determinó el cierre de la actividad”, agregó.
En todos lados
Las fiestas clandestinas, por otro lado, fueron detectadas en salones, casas y demás espacios cerrados. En estos casos se aplican sanciones económicas y se contacta al Ministerio de Salud Pública para contar con otra evaluación. “Hemos tenido desde cumpleaños de 15 con cuarenta personas, todos sentados con tapabocas y distanciamiento, hasta fiestas electrónicas”, ilustró el director de Contralor.
El jerarca agregó que las fiestas clandestinas recrudecieron desde mediados de mayo en adelante. “El fin de semana pasado fueron unas diez las fiestas clandestinas y el anterior seis”, enumeró. El jerarca agregó que estas actividades implican un riesgo “bastante más alto que un bar que funciona fuera de horario”. La problemática de las fiestas clandestinas sucede en varios puntos del territorio canario. “No es un tema de localidad o tamaño, se da en todo el departamento”, lamentó Garrido.
Propio del invierno
Como punto positivo, disminuyeron las aglomeraciones en espacios abiertos como el Prado-Parque Cultural, de la Ciudad de Canelones, o el Parque de Santa Lucía. “Sigue habiendo algunos puntos problemáticos, pero las aglomeraciones han disminuido bastante en los lugares más preocupantes”, valoró Garrido.

