Desde el pasado viernes 9, la Comisión Pro Referéndum dispone de los últimos tres meses para recolectar las firmas que le permitan derogar ciento treinta y cinco artículos de la Ley de Urgente Consideración (LUC).
El plazo que marca la Corte Electoral para llegar a un 25% del padrón electoral, que se encuentra alrededor de las 650.000 firmas, es el 9 de julio. El objetivo del movimiento es superar las 700.000 adhesiones para, de esa forma, evitar errores en el conteo. HOY CANELONES dialogó con Jorge Varela, representante del Frente Amplio (FA), que integra la Comisión Nacional Pro Referéndum junto a distintos sindicatos y grupos sociales. Con Varela conversamos sobre el avance de la campaña y diversos detalles referidos a la misma.
¿Cómo se encuentra la campaña Pro Referéndum?
Nos ha afectado mucho esta pandemia. Por ejemplo, yo ahora no he salido por el tema de la segunda dosis de la vacuna. Prefiero cuidarme. Pero así como yo, hay un montón de compañeros que tienen miedo. La cosa está muy sensible. La comisión había hecho un programa para todo el mes de marzo, que se llegó a cumplir, y en abril sinceramente ha quedado en la nada. Incluso las ferias que estábamos haciendo, ante este rebrote de COVID, hemos decidido suspenderlas, porque no queremos exponer a ningún compañero. Más que nada, los que han hecho esta campaña han sido los simples de a pie. No hemos recibido la respuesta que nosotros queríamos de los dirigentes del Frente Amplio. Vemos que la campaña la hace la gente de abajo; se ha hecho a pulmón, a base de caminar, de conocimiento del pueblo, pero no hemos tenido un apoyo de los dirigentes. Y me duele. No fue como la campaña del voto verde, que el FA se puso al hombro y se consiguieron las firmas. Ahora no ha sido lo mismo.
¿El número de firmas es el esperado hasta el momento?
Indudablemente no es el esperado. Estamos abajo. Creo que tendríamos que estar casi ahí, teniendo en cuenta lo que es el Frente Amplio, que tiene casi un millón de votos. La campaña ha costado porque todas son en contra, más que nada esto del COVID, que ha jugado una mala pasada. Por eso ahora se está esperando lo que pidió la Comisión Pro Referéndum a la vicepresidenta (Beatriz Argimón), por medio de un recurso político: cambiar la fecha. Constitucionalmente ya está dada, no la podemos cambiar; solo se busca alargarla, pero es bravo.
¿Y se ve posible lograr este recurso?
Yo no lo veo, pero ojalá me equivoque. Estuve escuchando a Rafael Michelini, que dijo que hubo receptividad en Beatriz Argimón y se espera que haya una respuesta de parte del Gobierno multicolor, pero la veo difícil. Con los votos del Frente Amplio y alguno de otro lado, se logra una mayoría en el Parlamento, pero vi el otro día a un legislador del Partido Colorado decir que todo el partido, desde el punto de vista ético, no la votaría.
¿Cómo afecta que haya dos campañas para el referéndum?
En mi humilde punto de vista resta, porque hubiera sido preferible estar todos unidos que estar por separado. Ojo, entiendo la otra postura y el derecho a discutirlo, porque no soy el dueño de la verdad, por supuesto, pero creo que ir por los ciento treinta y cinco (artículos) coincide con los pensamientos del Frente Amplio. El resto de la LUC la votamos en el Parlamento, entonces no vamos a ir en contra de lo que nosotros votamos. Para mí todo esto restó. Hay un problema ideológico, porque para mí toda la izquierda tiene que estar unida, como lo dicen Los Pasteles en su canción… pero es muy difícil.
¿Qué puntos son los más importantes de estos ciento treinta y cinco artículos que se quieren derogar?
Hay dos aspectos que yo destaco, que son los que más he estudiado y leído. Uno son los artículos de la seguridad: que la gente lea estos artículos y también los de la educación, es fundamental. Lo que hicieron con la enseñanza, en Primaria, Secundaria y UTU, ha sido una aberración. El hecho de darle a Robert Silva tanto poder y no romper los concejos, me parece una vergüenza. Es largo y habría que explicarlo. Después, en la seguridad, por el gatillo fácil, el tema de la Policía, que si bien es cierto que se intenta protegerla, más que nosotros (el FA), no la protegió nadie a la Policía. Te podría dar mil ejemplos de lo que era en el 2004 y lo que es en el día de hoy. Me acuerdo de ver a los policías con los pantalones de jean, que se compraban ellos, con aquellas gabardinas largas, y hoy verlos uniformados me llena de orgullo.
¿Qué se espera para la recta final?
Falta un poco, pero abril va a quedar en nada. Vamos a tener que tomarnos mayo y junio muy en serio y espero que todos los grandes referentes del Frente Amplio se pongan las pilas, para ir todos juntos para lograr las 650.000 firmas que necesitamos. Con el 25% del padrón se llega, pero hay que juntar más, sobre las 700.000, para estar tranquilos.
M.R.

