Diversos referentes académicos, sociales y políticos firmaron recientemente una solicitud que plantea un acuerdo nacional contra la pandemia del coronavirus, que por estos días ha alcanzado su momento más crítico en nuestro país.
El documento, denominado ‘Acuerdo nacional en abril contra la pandemia’, menciona el “crecimiento exponencial de casos no controlados con transmisión comunitaria nivel 4” y señala que Uruguay está “en nivel rojo en los diecinueve departamentos” respecto a los valores de P 7 (el índice de la Universidad de Harvard). Propone la reducción del aforo en el transporte interdepartamental y departamental urbano y la limitación del tiempo de atención al público de comercios no esenciales, entre otras iniciativas.
Entre los firmantes de la moción se encuentra el exintendente de Canelones y expresidente de la Administración de los Servicios de Salud del Estado (ASSE), Marcos Carámbula, quien conversó con HOY CANELONES sobre la solicitud de un ‘Acuerdo nacional en abril contra la pandemia’ y las medidas que se podrían aplicar en el departamento para combatir el avance del coronavirus.
¿Por qué decidió sumarse a esta solicitud de acuerdo nacional?
Estamos viviendo un momento sumamente difícil. Por la profesión, uno está en contacto con los colegas que están trabajando en la primera línea, en los CTI y en la atención de urgencia y emergencia. Hoy Uruguay tiene un crecimiento exponencial de la pandemia, lo que implica un ingreso de un número importante de pacientes al CTI. Y nos duele el fallecimiento de más de cuarenta compatriotas por día. Eso obliga a un necesario acuerdo de país. Ya habrá tiempo de revisar cómo se hicieron las cosas desde que empezó la pandemia; ahora es tiempo que todos los actores de la sociedad actuemos juntos y coordinadamente. Lo que buscamos no es confrontación sino un diálogo para enfrentar a la pandemia juntos. Lo que queda de abril y mediados de mayo es el tiempo que va a pasar entre que la vacunación en Uruguay avance.
Si pedimos reducción de movilidad, también debemos pedir medidas de apoyo a los sectores más golpeados. Está en manos del Gobierno dar un apoyo concreto y digno para que los trabajadores puedan reducir la movilidad. No es un tema de falta de conciencia sino de sustentabilidad.
¿Hubo alguna respuesta a nivel de Gobierno nacional?
No hemos tenido respuesta. Usted recuerda que en enero hablé con el presidente. En aquel momento le planteamos la necesidad de un amplio diálogo y ahora le hicimos llegar esta inquietud. Esperamos tener respuestas de las autoridades, porque de esto se sale entre todos.
Mencionaba la reunión que tuvo con Lacalle Pou en enero. ¿Qué se puede destacar de aquel encuentro? ¿Se siguió trabajando desde algún lugar?
Esa reunión fue un paso. Fue un pedido del presidente y los frenteamplistas tenemos la primera enseñanza de (Líber) Seregni, la de la ética de la responsabilidad, por eso acudimos a aquel diálogo. Fue un diálogo muy franco. El presidente nos informó cómo se iba a dar la llegada de la vacuna y eso se ha ido cumpliendo. Le planteamos la voluntad de diálogo y él quedó de analizarlo en aquel momento. En eso no hemos avanzado y siento que es necesario avanzar.
Esa reunión generó algunas críticas debido a que el Frente Amplio tiene canales institucionales como partido político…
En aquel momento, cuando hicimos la carta, lo hicimos como gente vinculada a la salud. Informamos de todo esto al presidente de nuestra fuerza política (Javier Miranda). Él estuvo al tanto de la reunión. Independientemente de las críticas, que las escuchamos, entendimos que el FA debía seguir en ese camino de diálogo. Y así fue. Los legisladores y la propia fuerza política ha dado permanentemente señales de diálogo y de propuestas concretas.
¿Qué medidas deberían tomarse en el departamento de Canelones para disminuir los contagios?
Hay una serie de medidas que la Intendencia ha tomado y yo saludo. La primera es ampliar y poner a disposición del Ministerio de Salud Pública lugares físicos y personal para vacunación. Hay medidas que tienen que tener un gran respaldo, que no las toma solo el presidente o el intendente sino que tienen que tener respaldo de todos los actores políticos, sociales, sindicales, pequeños y medianos comerciantes, y tienen que ver con la movilidad, la reducción de la atención al público. No hablamos, de ninguna manera, de toque de queda; sí de disminuir la movilidad en las horas de la noche y las reuniones sociales.
F.G.

