Cantautor de larga trayectoria y variados reconocimientos, docente de Historia, hombre de radio y un férreo defensor de los derechos de los trabajadores de la cultura, en esta entrevista con HOY CANELONES, Tabaré Arapí se refiere a diversos aspectos que hacen a la actividad musical en tiempos de pandemia.
Oriundo de la localidad canaria de La Paz (presente en varias de sus obras), pero radicado desde hace varios años en Montevideo, Tabaré Arapí es un artista inquieto, que no para de escribir canciones y reflexionar sobre la música y los músicos, desde la grabación de su primer disco, ‘A su luna a sus canteras’, cuarenta y cinco años atrás.
¿Cómo vive esta actual coyuntura de paralización total de actividades culturales en vivo y con público?
Desde hace un año venimos viviendo esta situación, al comienzo con preocupación y luego que se fue extendiendo la pandemia con angustia, mucha angustia. Está en juego la actividad cultural en toda su dimensión, y eso es grave para nuestro futuro como sociedad, ya que las actividades artísticas marcan patrimonio inmaterial para la comunidad y para el país. Si a esto le agregamos la poca importancia que desde el Ministerio de Cultura se le otorgó a la cultura artística, diríamos que vivimos con mucha preocupación y angustia la paralización de las actividades culturales en vivo. Hay que recordar que en la primera etapa ni con aforos limitados y cumpliendo protocolo se permitieron.
¿Qué consideración realiza sobre las medidas tomadas por las autoridades nacionales en relación a los espectáculos y los artistas? ¿Cómo ve el tema de los subsidios?
Las autoridades tomaron medidas tardías, sin consultar a los artistas de las distintas actividades culturales que pueden hacer aportes. Y la libertad responsable expresada para otros casos con los artistas no fue aplicada, se cortó y punto. Los músicos, por intermedio de FUDEM (Federación de Músicos del Uruguay) solicitaron desde los inicios reuniones con el ministro de Cultura, con la directora nacional de Cultura, con el ministro de Trabajo, y las asociaciones departamentales con las direcciones de Cultura. Con los primeros hubo poco diálogo y con el Ministerio de Trabajo se está por lograr un subsidio, de unos 6.000 pesos, para aquellos artistas más vulnerables por el parate. Pero la mayoría de los artistas, hasta los que tienen “espalda ancha”, se están viendo perjudicados. Se salvan más o menos los que tienen otros ingresos por otros trabajo. Algunas asociaciones, entre ellas ACADEM (Asociación de Músicos de Canelones), han podido realizar ayudas a los más necesitados con canastas de comestibles, pero igual es poco, mientras no haya un acción coordinada con el Ministerio de Cultura.
¿Cómo funcionan en este contexto las plataformas virtuales para difundir contenidos o llegar a nuevos públicos?
Al comienzo parecían un buen soporte para mantener “el espectáculo” y parecían servir para mostrar las obras de artistas emergentes, pero rápidamente se fue agotando. Esto lo podemos observar a nivel mundial, donde solamente quedaron aquellos que el mercado de la industria sigue imponiendo. En nuestro país, para algunos artistas fue un relumbrón que duró poco tiempo. Los músicos quieren hacer música en vivo, con público. Tal vez las nuevas generaciones se acostumbren a estas nuevas modalidades. Si observamos las plataformas musicales vemos que son pocos los artistas emergentes que se han despegado, pero no obtienen beneficios monetarios por sus obras.
¿En que anda Tabaré Arapí? ¿Cómo lo encontró este tiempo de necesario confinamiento?
Andamos recuperándonos de nanas y extrañando mucho la actividad musical. Teníamos programados algunos espectáculos con ‘Canarios, mucho más que música’, pero quedaron guardados en el tintero de la pandemia. El confinamiento me sirvió para planificar horas de trabajo, para leer, investigar, publicar en Facebook artículos sobre la historia de nuestra música y crear algunas canciones, además de revisar lo realizado. Además, los sellos Sondor y Fans de la Música subieron a la plataforma Spotify los discos que tenía grabados: seis discos de Sondor (desde ‘Destino’, de 1981, hasta ‘Colección de piezas’, el último trabajo editado por el sello) y ‘Huellas de mi canto’, por el sello Fans de la Música. Además, en forma periódica salgo vía telefónica en el programa ‘Lo que faltaba’, de FM Naturaleza, de Tala, hablando sobre la historia de la música popular del Uruguay. Y estoy esperando que se pueda salir de este confinamiento, porque extraño cantar con la gente.
En su larga trayectoria como artista le tocó enfrentar diversos momentos y coyunturas para hacer su arte. ¿Pensaba alguna vez encontrarse con un panorama como este?
No. Esto fue como una gran sorpresa de esas que te da la vida. Nunca lo había imaginado. Sentirme en esta situación es de asombro; es una muestra más de que a la vuelta de cada esquina hay un sorpresa. En este caso, una sorpresa muy mala para la humanidad. Así que hay que buscar la salida, donde no es muy claro el camino, y cuidarse para lograr encontrar la solución deseada.
M.A.B.

